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PLAGA /
CULTIVO
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NIVEL DE
POBLACION EN CAMPO - ADULTOS |
PROBABILIDAD
DE ATAQUE
RECOMENDACIONES |
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SOJA - GIRASOL
Oruga defoliadora
Rachiplusia nu |
En
Marcos Juárez y localidades vecinas, los ataques más intensos
de esta plaga se registraron a fines de enero y primer quincena
de febrero, principalmente en cultivos de soja de primer fecha
de siembra, y fueron favorecidos por las altas temperaturas
promedio y faltas de lluvias de ese período así como baja
presencia de enemigos naturales. Estos ataques disminuían hacia
el límite con Santa Fe siendo más intensos en el NO y centro
de Córdoba. Se estima que los lotes que requirieron control de Rachiplusia
pueden haber alcanzado el 20-30% . Importantes lluvias
registradas en las últimas dos semanas mejoraron la situación
de desarrollo y recuperación de los cultivos, fomentando al
mismo tiempo el desarrollo de hongos patógenos de la plaga. La
presencia de una gran población de adultos en todas las
regiones productoras de soja y girasol desde principios de
febrero está generando nuevos ataques de Rachiplusia en
sojas de siembra tardía, alcanzando en Marcos Juárez un
promedio de 10 larvas jóvenes (L 1, 2 y 3)/m. Estos cultivos
aún no presentan defoliación significativa. Además de larvas
afectadas por hongos también se observa un aumento de
predatores y parásitos. Esta situación es diferente en otras
localidades de Córdoba (Vicuña Mackenna, Huinca Renancó)
donde ocurren ataques en girasol. |
Se han
recibido consultas sobre un bajo nivel de control de este
insecto con varios productos piretroides. Los tratamientos
terrestres con auto caudal de estos insecticidas muestran que
las larvas de R. nu presentan susceptibilidad a la
acción de contacto directo de las gotas de las aspersiones,
pero en casos de ataques intensos es común la supervivencia de
larvas que no son alcanzadas por los tratamientos en cultivos
que tienen gran altura y desarrollo vegetativo. Aunque algunas
pueden ser afectadas parcialmente, las mismas pueden permanecer
vivas varios días pero sin ocasionar daños. Si bien es posible
que la plaga haya adquirido mayor tolerancia a las dosis
utilizadas de piretroides (existen antecedentes en otros países
sobre este tema), tampoco hay que dejar de lado problemas en la
calidad de las aplicaciones que no logran contacto directo con
la población de orugas tanto grandes como pequeñas en cultivos
muy infestados. Hay que tener en cuenta que las larvas grandes
tienen mucho mayor tolerancia a estos insecticidas que las
pequeñas. Investigadores de la Unv. de Tennessee (EEUU)
determinaron que una larva de último estadio –L6- de Spodoptera
frugiperda es 5 X más tolerante a la acción de contacto de
Cipermetrina (ICI) que una larva chica -L 3-. Esta
investigación también indicó que existían diferencias de
toxicidad entre activos de Cipermetrina de diferentes empresas
(índice de toxicidad FMC: 1.550; ICI: 567). (Fuente: Florida
Etomologists -1985- (2): pág. 312/15). La eficiencia de los
tratamientos –principalmente aéreos- mejoró con el uso de
otros grupos de insecticidas de larga acción residual por
ingestión como Endosulfan (Ester cíclico de ácido sulfuroso)
y Clorpirifos (fosforado) en mezcla con piretroides. Esta
situación fue favorecida por temperaturas más bajas que
incrementan la eficacia de estos últimos. Se debe tener en
cuenta que entre los varios métodos MIP para evitar la
aparición de resistencia a los insecticidas figura como
prioritario la rotación de los mismos. En el caso de orugas de
la soja y girasol, además de los activos ya citados figuran
otros como Thiodicarb (Carbamato) y algunos de origen biológico
como Bacillus thuringiensis y Spinosad. |
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SOJA
Chinches
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Se
observa a nivel zonal baja población, aunque se han detectado
lotes muy aislados en estado de maduración avanzada con
poblaciones superiores a los umbrales de tratamiento. Llama la
atención la presencia predominante de Dichelops furcatus
y Edessa meditabunda. En zonas con alta densidad de
cultivos de alfalfa como el sur de Córdoba (Adelia María) la
situación es diferente ya que allí predomina la chinche de la
alfalfa, Piezodorus guildinii. |
Se
sugiere mantener vigilancia sobre los lotes de primer época de
siembra efectuando muestreos de acuerdo a las indicaciones ya
señaladas en informes anteriores. Tener en cuenta que con alta
foliosidad y desarrollo del cultivo se deben utilizar las dosis
máximas de insecticidas registrados para el control de este
insecto. |
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SOJA
Trips
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Estos
insectos de muy reducido tamaño provocan la destrucción de la
clorofila en el envés de las hojas y suelen alcanzar
poblaciones muy altas principalmente en borduras. Las ninfas,
que suelen ser muy abundantes, son de color amarillento y tienen
poca movilidad, mientras los adultos son negros, con una banda
blanca en forma transversal. |
La Univ.
de Illinois (EEUU) recomienda un umbral de tratamientos de trips
en soja a partir de 8 insectos por folíolo y un 75% de la
superficie foliar con daños. No se dispone de ningún
insecticida registrado para el control de esta plaga. Se sugiere
por ello la consulta al profesional de confianza. |
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SOJA –
Barrenador del brote
Epinotia aporema |
Hasta el
presente el ataque de este insecto no alcanzó los umbrales de
tratamiento pero se han observado ataques moderados, lo que
implica la posibilidad de aumento de la población para las
próximas semanas. |
Se
sugiere utilizar los umbrales de tratamiento para Epinotia
ya informados en boletines anteriores (www.inta.gov.ar/mjuarez)
. |
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SOJA –
Arañuelas
Tetranychus sp. |
Esta
arañuela se presenta en ataques esporádicos en borduras o
manchones donde se desarrollan poblaciones muy elevadas que
afectan el área foliar por la destrucción de la clorofila. |
No se
dispone de umbrales de tratamiento para esta plaga en soja por
lo cual se sugiere tener en cuenta el área foliar afectada por
la plaga para determinar la necesidad o no de efectuar el
control de la misma. Este se puede efectuar con productos que
tengan acción acaricida y que estén registrados para el
cultivo de soja. Para elección de productos y ajuste de dosis
se sugiere consultar al profesional de confianza. |
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MAIZ
Barrenador de la caña
Diatraea saccharalis
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Hasta el
presente la infestación provocada por esta plaga ha sido baja a
nivel zonal, con niveles de ataque que alcanzaron al 5-10% en el
sudeste de Córdoba, encontrándose en forma aislada lotes
infestados que alcanzaron al 60% de plantas atacadas con 1
larva/tallo. |
A
principios de febrero los picos máximos de adultos de
Diatraea sólo alcanzaron a 50/noche, siendo muy inferior la
captura de los últimos días. De todos modos, esta actividad de
la plaga originó infestaciones de un 10-20% de plantas con
presencia de huevos. En caso de requerir control se sugiere
tener en cuenta las recomendaciones ya efectuadas en la campaña
anterior. |
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MAIZ
Oruga de la espiga
Heliothis zea
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En las
últimas semanas se registró una alta captura de adultos de
estos insectos (30-40/noche), lo que implica altos niveles de
infestación a cultivos de maíz de siembra tardía ya que los
adultos de esta especie oviponen en plantas en plena floración. |
El
control de este insecto se basa en aplicaciones de insecticida
previo al nacimiento de las larvas ya que las mismas luego del
nacimiento se trasladan a través de los estigmas (barbas) a la
parte superior de la espiga. Allí completan su desarrollo para
finalmente trasladarse al suelo donde se transforman en pupas en
una celda de tierra, emergiendo los adultos poco tiempo
después. |
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ALFALFA – VERDEOS
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Se
registran ataques incipientes de plagas como pulgones y orugas
defoliadoras en verdeos y alfalfas. Hasta el presente en las las
poblaciones predominan la oruga militar tardía (Spodoptera
frugiperda) pero la presencia de adultos de la oruga de la
alfalfa (Colias lesbia) indica la posibilidad de
incremento de estos insectos en lotes de alfalfa durante marzo |
Se
sugiere mantener vigilancia sobre lotes establecidos de verdeos
y praderas base alfalfa. Se debe tener en cuenta que la siembra
directa de pasturas puede ser muy afectada tanto por insectos de
suelo como pulgones en las primeras semanas de su desarrollo,
razón por la cual se recomienda tener en cuenta la posibilidad
de utilizar terápicos de semilla con acción sistémica que
permitan una protección de las plántulas en las primeras
semanas de su desarrollo (consultar Guía de Productos
Fitosanitarios –CASAFE- 1993). |