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INTA Pergamino |
22 de enero de 2007 |
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Barrenador de la Soja:
Monitoreo y Toma de Decisión para su Control
Servicio
Técnico INTA Pergamino
Ing. Nicolás Iannone
Protección Vegetal - EEA Pergamino
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El barrenador de la soja Epinotia aporema ataca los
brotes durante el estado vegetativo, lo cual produce un retardo en el retardo
del desarrollo de la planta y una pérdida de rendimiento del cultivo. La
pérdida de rinde suele ser muy significativa para casos de siembra de segunda,
de cultivares grupo IV, y más aún si durante el estado vegetativo se dan
condiciones de sequía o estrés hídrico.
Por lo tanto, la toma de decisiones para el control debe necesariamente atender
la situaciones aludidas, y preferentemente época de siembra, cultivar utilizado
y condiciones de disponibilidad de agua para el cultivo durante su etapa
vegetativa. Una limitación en este último caso afecta la capacidad de
crecimiento de las plantas y por ende hace más importante la pérdida de
rendimiento por acción de la plaga.
Ejemplo, si se analizan los niveles de daño económicos (NDE) determinados por
los entomólogos del INTA Pergamino (Cuadro 1), se observará que cuando las
condiciones son más críticas, se justifica económicamente el control del
barrenador con un menor nivel de ataque. En contraposición, si existieran
condiciones más favorables para el cultivo éste sería capaz de tolerar
mayores niveles de ataque para llegar a la decisión de controlar.
El nombre común de esta plaga hace suponer que las larvas barrenan tallos y
pecíolos en una alta proporción de los casos, pero en cambio normalmente sólo
lo hacen un porcentaje de ellas inferior al 15%. Esta proporción puede
incrementarse en condiciones de sequía.
Como se mencionara, también es grave el efecto de la plaga en el caso de
variedades de grupo IV. Estos materiales después de sufrir un retardo en su
crecimiento vegetativo por un ataque intenso, y aún si posteriormente se
hubiera controlado la plaga, las plantas normalmente no cuentan con el tiempo
suficiente para su total recuperación, debido a que estarán muy próximas del
final de su período vegetativo o finalización del estado de crecimiento. Una
situación similar se da en el caso de cultivares de otros grupos en siembras
tardías.
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NIVELES DE DAÑO ECONOMICO DEL
BARRENADOR EN EL CULTIVO DE SOJA
- INTA Pergamino - |
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CULTIVARES Y EPOCA DE SIEMBRA |
Niveles de decisión para el control
(% de plantas atacadas)
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Buenas condiciones de
crecimiento |
Condiciones de estrés hídrico |
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VEGETATIVO |
Cultivares grupo V y VI en
siembras tempranas |
45 - 50 |
20 - 30 |
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Siembras de 2º, o cultivares
grupo III y IV en 1º |
20 - 25 |
10 |
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PERIODO REPRODUCTIVO |
10 %
de plantas atacadas en inflorescencias o vainas |
Cómo monitorear la plaga ?
El barrenador comienza la infestación del lote por los bordes, lo cual es
marcadamente notable en aquel que linda con forrajeras leguminosas, solas o en
pasturas, por ser éstas importantes fuentes de infestación. Es por ello que
para estimar el nivel promedio de ataque en un lote de soja, fundamentalmente
para esta plaga, no se aconseja realizar monitoreos dentro de los primeros 30 a
50 metros a partir de los bordes del terreno.
El cultivo se recorrerá tomando un número de estaciones de monitoreo de
acuerdo con la superficie del lote:
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SUP. LOTE |
Nº ESTACIONES DE MONITOREO |
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<25 has |
4 |
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25-50 has |
5 |
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50-100 has |
6-8 |
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>100 has |
8-10 |
En cada estación de monitoreo se observarán 2 muestras de 10 plantas tomadas
al azar. La observación de cada planta se efectuará desde el brote terminal
hacia abajo, registrándose como planta atacada aquella que posea la
presencia de al menos una larva viva. Conviene no guiarse sólo por la
observación de brotes acartuchados, ya que ello puede conducir a la
determinación de niveles de ataque erróneos. Así, se determina el porcentaje
de plantas atacadas para cada muestra, y el promedio de las dos muestras para la
estación de monitoreo. La estimación del nivel de infestación general del
lote se obtendrá promediando los valores de las estaciones de monitoreo
consideradas. El registro del porcentaje de plantas atacadas de cada estación
de monitoreo, por separado, permitirá obtener elementos de juicio que ayuden a
la toma de decisión de realizar o no un tratamiento parcial del lote,
específicamente para los casos en que sólo un sector del mismo presente un
nivel de plaga que supere el NDE.
La plaga presenta hábito gregario debido al hábito de la polilla hembra al
momento de la oviposición, que con vuelos muy cortos y zigzagueantes es capaz
de colocar sus huevos en los brotes terminales de la mayoría de las plantas de
un tramo de hilera, para luego alejarse y adoptar similar comportamiento en un
tramo distante. Por tal razón, no es recomendable muestrear plantas contiguas o
seguidas, ni tampoco de 1 metro de hilera, sino tomadas al azar. Si en una
hilera se observaran plantas seguidas se tendrá mayor variabilidad, y muy
probablemente ello pueda conducir a tomas de decisiones erróneas por
coincidencia del muestreo de plantas con un "bache" de ataque o con un
tramo de alta infestación.
Aún adoptando la metodología de muestreo correcta de tomar plantas al azar en
cada estación de monitoreo, resulta completamente normal que el operador cometa
un importante error humano involuntario por efecto de lo que se denomina
"golpe de vista", el que se ha comprobado distorsiona el resultado del
monitoreo, traduciéndose en una marcada sobreestimación del nivel de ataque de
la plaga.
Dicha acción involuntaria, se basa en que al momento de elegir una nueva planta
al azar, debido a una conjunción de movimiento y visión rápida, la mano
frecuentemente suele involuntariamente depositarse por esta acción-reflejo
sobre un brote terminal encapullado o atacado. Para evitar este error por efecto
visual se recomienda que el operador ubicado entre dos hileras de soja en
posición agachada, dirija su mano hacia atrás, sin mirar y hacia la base de
los tallos de las plantas, para tomar al azar uno de ellos. De esta manera, la
planta elegida habrá sido tomada sin posibilidad de que intervenga el
mencionado error involuntario.
Se recomienda identificar primero la base del tallo y no la parte superior de
las plantas, porque en la mayoría de los casos y aunque fuera sin mirar, el
follaje tomado con la mano corresponderá a más de una planta, y el efecto
visual igualmente ocurriría al tener que elegir una de ellas para su
observación.
Tratamientos preventivos
Con un objeto distinto al de estimar el grado de ataque general del lote, el
monitoreo de la borduras en los casos de querer detectar el primer indicio del
comienzo de la infestación del barrenador, sí puede ser de utilidad a fin de
tomar medidas preventivas como en el caso de la aplicación de un repelente (ej.
tratamiento de la bordura con un piretroide). La detección del momento oportuno
para la aplicación de la medida de repelencia, permitirá interrumpir la
continuidad del proceso de inmigración de los adultos hacia el lote para la
oviposición. Siempre que no exista una alta población de benéficos al momento
de la aplicación, dicho tratamiento preventivo redundará en el ahorro de una
aplicación posterior, en este caso curativa, toda la superficie del lote.
Esta alternativa de manejo deberá utilizarse sólo para la situación
antepuesta, o sea con la "presencia real" del insecto indicando el
inicio del ataque, al detectar las primeras larvas jóvenes de cabeza negra a
través del monitoreo de las borduras del lote. Dicho tratamiento preventivo con
un repelente para el barrenador no es recomendado cuando la plaga está
totalmente ausente ya que eventualmente puede obtenerse un efecto contrario
al deseado. En este caso, la aplicación del químico causa una reducción de
los enemigos naturales presentes, y puede de esta manera provocar o inducir
fácilmente la aparición de la plaga que se quiso prevenir, o de otra, por
haberse facilitado su desarrollo al no actuar el control biológico natural.
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