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INTA Pergamino |
29 de septiembre de 2005 |
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SISTEMA DE ALERTA:
ALERTA por el "GORGOJO DE LA CORONA" del maíz, para zonas con
sequía en la salida del invierno
Servicio
Técnico INTA Pergamino
Ing. Nicolás Iannone
Protección Vegetal - EEA Pergamino
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ALERTA general en aquellas zonas donde perduren las
condiciones favorables para la plaga después de la siembra
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Pequeñas perforaciones en las hojas de
plántulas de maíz
INDICAN LA PRESENCIA DEL GORGOJO ADULTO
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El INTA Pergamino advierte a productores y asesores
profesionales sobre la posibilidad de impacto del gorgojo de la corona, una
plaga que puede afectar la implantación de los maíces sembrados en setiembre
en zonas que vienen con déficit de humedad. El daño del gorgojo de la
corona se puede producir tanto en híbridos convencionales como en maíces
transgénicos Bt o MG. La observación de pequeños orificios en hojitas de plántulas
de maíz, es la mejor evidencia que nos permitirá inferir la existencia de
los pequeñísimos gorgojos adultos, y por ende la posible presencia de huevos
encastrados. En dicha situación se sugiere el uso de una lupa de mano para su
detección.
En el caso de continuar imperando las condiciones climáticas
de tiempo relativamente seco posterior a la siembra del maíz, es posible
esperar el impacto de esta plaga conocida como "gorgojo de la corona"
del maíz cuyo nombre científico es Listronotus bonariensis. Esta misma
especie suele afectar al trigo en macollaje, y en este caso se la conoce como
"gorgojo del macollo". En Argentina, la primer referencia sobre el
ataque de este gorgojo en el cultivo de maíz data de la campaña 1995/96,
detectado por el suscripto en algunos lotes del partido Pergamino y en el sur de
Santa Fe (Melincué, Carreras, Wheelwright, etc) produciendo severos daños, los
cuales se tradujeron en una reducción de la densidad del cultivo por muerte de
plántulas, así como deformaciones y quebrado en plantas dañadas en estados
vegetativos más avanzados.
La difusión de este problema dependerá fundamentalmente de
las condiciones climáticas. El desarrollo e impacto de dicha plaga podría
generalizarse en zonas donde se acentúen condiciones de deficiencia hídrica, o
bien quedar minimizado su impacto por la ocurrencia de lluvias de cierta
importancia en el corto plazo. Se ha registrado que la presencia de raigrás en
el lote, o en el rastrojo previo a la siembra, constituye una condición
muy predisponente al ataque de este gorgojo en maíz.
La correcta solución para esta problemática apunta a
acciones preventivas mediante el tratamiento de semillas. Productos y dosis
adecuadas para el control del bicho torito han dado buenos resultados en la
protección contra esta plaga.
Bioecología y daños
El gorgojo de la corona, Listronotus bonariensis,
se presenta en distintas gramíneas, mencionándose como principales hospederas
al maíz, trigo, raigrás, cebadilla, centeno, avena y cebada. El adulto de este
gorgojo es pequeño, presentando alrededor de 3 mm de largo, con un cuerpo de
color grisáceo y cubierto por una capa cerosa con adherencia de partículas de
tierra, lo cual no permite distinguirlo sobre suelo (sumamente difícil verlo).
Esta capacidad de alto mimetismo, su pequeño tamaño y la actitud de permanecer
inmóvil y escondido entre los pequeños terrones de suelo, hacen prácticamente
imposible su detección.
Tampoco los huevos son fáciles de visualizar, ya que la
hembra los coloca encastrados en la lámina de las pequeñas vainas, cerca de la
base de las mismas y de la corona de la plántula. Los huevos son de
aproximadamente 1 mm de largo, de color verde transparente cuando son
recientemente colocados, tornándose a un color oscuro casi negro cuando están
próximos a eclosionar. Es en este momento cuando es posible verlos más fácilmente,
sobre todo con la ayuda de una lupa de mano.
La larva del gorgojo es la que produce el grave daño
al maíz en implantación, terminando rápidamente con la muerte de plántulas.
Esta es pequeña, de color cremoso y cabeza color caramelo. Según
bibliografía extranjera, se señala que el período de incubación de los
huevos es de 7 a 15 días, el período larval transcurre en 30 días y el de
pupa en alrededor de 13 días.
Las larvas del gorgojo se desarrollan completamente en el
interior de la base de las plántulas de maíz, produciendo daños intensos en
la corona. Sólo abandonan el interior de la plántula en el caso de que ésta
se seque antes de que las larvas estén en condiciones de transformarse en
pupas, estando obligadas de esta manera a pasarse a otras plántulas vecinas.
Como resultado del ataque de esta plaga en plántulas de maíz
de 7 a 15 cm, éstas terminan por secarse totalmente debido a que los daños en
este estado destruyen la corona evitando todo tipo de recuperación y afectando
significativamente el stand de plantas del cultivo. La muerte de plántulas es
el daño más frecuente, aunque también pueden resultar dañadas por el gorgojo
las plántulas de mayor tamaño. Cuando el ataque se da sobre plántulas mayores
de 20 cm, éstas pueden no llegar a morir pero quedan muy debilitadas. En estos
casos, los daños en la corona producen inicialmente deformaciones,
retorcimiento y aparición de macollos. Posteriormente, al alcanzar mayor
desarrollo, en la mayoría de los casos las plantas se terminan quebrando o bien
resultan con una marcada menor producción.
En Pergamino se registraron daños intensos, entre un 20 y
25% de plántulas muertas, en maíces sembrados a fines de setiembre de 1995.
Sin embargo, los mismos híbridos con idéntica fecha de siembra pero bajo riego
sólo presentaron daños ínfimos, lo cual permite suponer que la importancia de
esta plaga es reducida cuando el cultivo se desarrolla con buena disponibilidad
hídrica.
Para constatar la presencia del gorgojo de la corona del maíz
se recomienda realizar las siguientes observaciones:
Recorrer el lote de maíz y extraer 20 plántulas al
azar en varias zonas del mismo.
Observar en las hojas la presencia de pequeños
orificios circulares desuniformes, los cuales indican la presencia de los
gorgojos adultos.
Examinar la base de las plántulas en la parte interior
de las vainas, a fin de detectar la presencia de huevos encastrados, observándose
como pequeños puntos oscuros. Con la ayuda de una lupa de mano éstos se
verán alargados, y con frecuencia dos o tres huevos medianamente agrupados.
Observar en la corona de las plántulas la presencia de
daños evidentes como perforaciones y manchas herrumbrosas en el interior.
Estos daños ubicados a la altura de la superficie del suelo son producidos
por las larvas de cuerpo blanco cremoso y cabeza color caramelo.
Control químico
Para el control de larvas del gorgojo en el cultivo de
trigo, no se alcanzaron resultados satisfactorios mediante aplicaciones de
insecticidas con equipos terrestres realizadas en Totoras (Santa Fe) en julio de
1996, tanto con productos de contacto como sistémicos a dosis altas y con
coadyuvantes. En maíz, también resultó negativo el control de larvas de esta
plaga, según experiencias realizadas en el Brasil, así como en Pergamino
durante la campaña 1995.
Estos antecedentes demuestran que cuando el ataque está
avanzado, es decir con larvas ya en el medio de la corona o base del tallo, la
alternativa química mediante aspersiones sobre el cultivo no brinda buena
eficiencia de control. Sólo se ha logrado alguna experiencia medianamente
satisfactoria a través de la aplicación de una mezcla de Clorpirifos 48 E a
razón de 1 litro/ha más 200 cc de Metomil 90% WP con el agregado de
tensioactivo, fundamentalmente con oportunos tratamientos realizados al inicio
de los daños y durante el atardecer.
Otra alternativa de control en postemergencia como para
minimizar el impacto de la plaga en el lote, o evitar nuevos daños, consiste en
la aplicación de una mezcla de Clap (10 cc/ha) más Dimetoato (750 cc/ha).
También Lorsban (500 cc/ha) más Dimetoato (750 cc/ha).
Dada la dificultad en la detección oportuna del gorgojo
sumado a la información existente en Nueva Zelandia y en nuestro país sobre
los magros resultados obtenidos en el control de los adultos y larvas en
cultivos de raigrás y trigo respectivamente, la alternativa del tratamiento de
semilla con productos y dosis adecuadas (similares a las dosis de control
del bicho torito en maíz) constituye la herramienta disponible más
eficiente a fin de permitir minimizar los riesgos de esta plaga. Experiencias de
campo mediante el uso de Semevin a razón de 2 lts/100 kg de semilla,
Gaucho a 200 cc/100 kg de semilla y Cruiser a 250 cc/100 kg de semilla,
mostraron buena protección contra esta plaga.
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