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INTA Pergamino |
31 de marzo de 2005 |
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Trips en Implantación de Trébol y Alfafa
Tratamientos de semillas o aplicaciones oportunas de insecticidas
Servicio
Técnico INTA Pergamino
Ing. Nicolás Iannone
Protección Vegetal - EEA Pergamino
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A partir de su detección como plaga de alfalfares y tréboles
en implantación (Iannone, 1996) sobre lotes en La Lucila (Urquiza, Bs As;
gentileza Gentos), el trips es una problemática que todos los años está
presente en forma bastante generalizada al momento de emergencia de estas
forrajeras. También ataca Lotus y otros tréboles además del blanco y rojo
entre las leguminosas, e incluso suele atacar en la emergencia de algunas
gramíneas, principalmente del raigrass.
Se trata de un insecto del orden de los Tisanópteros, el
cual responde a las características del trips identificado como Heliothrips
haemorrhoidalis (Bou.). La presencia de esta plaga pone en serio riesgo la
implantación de tréboles y alfalfa al producir muerte de plántulas en sus
primeros estados de desarrollo, obligando a la resiembra en casos de altas
poblaciones del insecto.
Con anterioridad a 1996 no existían antecedentes locales ni
del extranjero sobre el daño del insecto de referencia sobre dichas especies
forrajeras. Solamente se mencionaba que es originario de zonas áridas, y que en
nuestro país se lo había registrado atacando fundamentalmente plantas
ornamentales, especies vegetales Liliáceas, Amarilidáceas, etc.
Si bien es cierto que las condiciones predisponentes para el
desarrollo de los trips son períodos de seca o de falta de agua, en los últimos
años se está evidenciando un cambio al respecto, ya que las poblaciones
muestran una tendencia de incremento aún en períodos de primaveras y veranos húmedos
como en los últimos años. Durante la estación invernal los adultos paralizan
su actividad hasta el inicio de la primavera.
Características del insecto
El adulto es muy pequeño, 1.5 mm de largo, y de apariencia
general pardo-negruzca. En detalle, con la ayuda de una lupa de mano puede
observarse que presentan patas y antenas claras, y una característica de las
antenas es que los dos últimos artículos son alargados terminando en forma de
aguja. Por esta particularidad lo suelen llamar "trips aguja", además
del nombre vulgar "trips de los invernáculos". Con un mayor aumento
se podrá observar un reticulado del cuerpo.
La apariencia general del adulto es de un insecto negro
sumamente pequeño, y en contraposición, los estados inmaduros tienen un
aspecto muy claro. La hembra encastra el huevo dentro de las nervaduras de
los folíolos con su fino aparato ovipositor. Los huevos son extremadamente
pequeños, menores a 0.5 mm, y tienen forma aporotada. Durante los primeros
estados inmaduros no presentan alas.
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| Adulto (oscuro);
estados inmaduros (claros) |
Daños y su detección
Los daños responden a la característica general de los
trips, debido a la particularidad de su aparato bucal. Este consiste en
estiletes que los usan para raspar el tejido epitelial, haciendo aflorar jugos
del vegetal que posteriormente succionan para alimentarse. Producto de estas
raspaduras se producen finas "cicatrices" blanquecinas, que al
aumentar en cantidad hacen variar el color de los folíolos y/o cotiledones
del verde al plomizo, ceniciento o plateado. Si bien los daños son producidos
sobre toda la superficie foliar, en el caso de las leguminosas generalmente hay
una mayor concentración alrededor de la nervadura central de los folíolos.
Esta sintomatología le da al cultivo una apariencia
plateada, la cual puede apreciarse desde lejos, sobre todo cuando se da la
presencia de una alta población de individuos. Resulta muy difícil contar a
los trips y/o capturarlos porque poseen una gran movilidad, y por los
saltos que realizan cuando se disturba su ambiente.
Más allá de las características de coloración tanto del
insecto como de las pequeñas plántulas dañadas, la identificación del
problema se complementa con la sintomatología del vegetal en cuanto a la pérdida
del vigor y detención del crecimiento de la pequeña plántula. Ello da una
apariencia general y muy evidente de que el cultivo "no progresa".
Los cotiledones afectados, además de adoptar la coloración
plateada, toman apariencia coriácea y brillosa. El ataque al estado cotiledonal
o primeros estados en el establecimiento de alfalfa y tréboles es considerado
grave porque el daño suele terminar con la muerte de las pequeñas plántulas,
diezmando la densidad. Lotes en emergencia con trips en la mayoría de las plántulas
pueden terminar con la desaparición de la especie cultivada, y otros con
innumerables manchones "vacíos" como consecuencia de una mayor
concentración de trips en los mismos.
Aún cuando se disponga originalmente de un exceso de
semillas a la siembra, también el ataque reviste gravedad por la detención del
crecimiento provocado en las plántulas que no llegaron a morir.
Control
Debido a que esta plaga afecta a los cultivos de alfalfa y
trébol en implantación -frecuentemente desde el mismo momento de su
emergencia- es recomendable optar por los tratamientos de semilla. Esta acción
preventiva termina siendo la más segura y redituable ya que la pequeña plántula
en emergencia estará protegida desde un primer momento, evitándose daños por
falta de detecciones oportunas, y riesgos en el control por dificultad en el
contacto del insecticida con una plántula que tiene escasa superficie expuesta,
así como por dificultad en la acción insecticida de contacto sobre un insecto
diminuto.
Seguidamente se detallan alternativas de tratamientos de
semillas que han mostrado eficiencia a nivel experimental para el control de
trips durante los primeros estados vegetativos, los más sensibles, de las
leguminosas forrajeras mencionadas.
En cuanto a tratamientos con insecticidas en postemergencia
de los cultivos, se mencionan los siguientes productos y dosis evaluados (ver
cuadro sobre alternativas de control). Cualquiera sea la alternativa química
elegida, agregar siempre tensioactivo a fin de obtener una mejora en la
eficiencia de control.
Cabe destacar que para los casos en que la forrajera se haya
sembrado sobre lotes con apreciable volumen de rastrojo, hay que tener en cuenta
que el mismo podría constituirse en un obstáculo a la llegada del insecticida
asperjado. Ello generalmente ocurre cuando se viene de siembra directa. En
implantaciones sobre un abundante rastrojo, además de incrementar un 20-30 % la
dosis a aplicar, se aconseja optar por la aplicación terrestre con el objeto
de dispersar un volumen suficiente de caldo, y con alta presión (70
lb/p2) a fin de lograr de esta manera un mayor "efecto
rebote" de las gotas, y por ende un mejor mojado del vegetal que se
encuentra obstaculizado por el rastrojo.
Algunas de las alternativas de control químico
postemergente son las siguientes:
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