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14/04/2004
Síntesis del Informe
de Coyuntura del Primer Trimestre de 2004
Comienzo auspicioso del año agroalimentario
En el año 2004 el
contexto mundial se presenta auspicioso para el sector agroalimentario, ya que
se espera un buen nivel de crecimiento económico y un importante aumento del
comercio internacional global, que aumentaría un 7,5%. China, con su fuerte
crecimiento y el boom de inversión externa, pesa muy fuerte como demandante de
alimentos y productos derivados de recursos naturales. Esto influye en los
precios de commodities, tanto agrícolas como energéticos, que están
notablemente recuperados.
La evolución reciente
del sector agroalimentario argentino permite esperar que el nivel de
competitividad de su producción a mediano plazo se mantenga. Así surge de las
cifras de inversión y de una actitud abierta a la innovación y a la
tecnología, que no es nueva, pero que se potenció con el aumento del tipo de
cambio y el aumento de los precios internacionales. La mayor productividad
derivada de la innovación tecnológica permitiría afrontar escenarios de
precios quizás más bajos que los alcanzados en los últimos meses.
La producción de granos
de la campaña 2003/04 estaría en torno de 70 millones de toneladas, cifra
similar al récord de 2002/2003, pero bastante inferior a la esperada
inicialmente. La sequía tuvo un impacto significativo en la campaña. El trigo
finalmente fue el cultivo menos afectado y, al contrario, aumentó sus
rendimientos, logrando un incremento de producción del 18%. La soja, en cambio,
registraría una baja importante de rendimientos y, a pesar del aumento del 12%
en el área sembrada, el volumen rondaría los 34,5 millones de toneladas. La
producción de maíz se estima en 18% menos y la de girasol en 8,5% menos que la
campaña anterior.
En el mercado
internacional, los precios de la soja batieron un récord en 15 años. El trigo
mantuvo los niveles elevados de principios de año, y el maíz aumentó un 26%
en el trimestre. En el ciclo 2004/05 se produciría una recuperación importante
en la producción mundial de trigo y soja. En el caso del trigo, la producción
aumentaría en más de 40 millones de toneladas. Con respecto a la soja, en los
Estados Unidos la siembra crecerá de manera significativa, generando las
condiciones para alcanzar una producción récord. Estos aumentos de producción
presionarían hacia la baja los actuales precios. En relación con el maíz,
también se espera una recuperación de la producción, aunque menor a la
necesaria para recomponer una situación de escasez histórica y un consumo que
se está acelerando en forma notable. La evolución de la producción y la
demanda en China resultará clave para definir los nuevos precios del complejo
granario.
La rentabilidad del
sector se mantiene elevada, aunque los niveles del último trimestre son algo
inferiores a los meses anteriores. A pesar del aumento de los precios
internacionales, la rentabilidad esperada de la cosecha gruesa, tanto en
dólares como en pesos constantes, creció solamente para soja, pero bajó para
maíz y girasol. En este comportamiento influye el significativo encarecimiento
de los fletes internacionales y el aumento del precio de varios insumos clave.
Preocupa además el déficit de infraestructura.
En el área de frutas,
las exportaciones de 2003 superaron en 12% a las del año anterior, pero en el
primer bimestre de 2004 el tonelaje fue similar al del mismo bimestre de 2003,
con aumentos porcentuales importantes en manzana, uva y frutas finas, y caídas
en pera y ciruela. El 1° de mayo España reabrirá la importación de cítricos
desde la Argentina, con mayores requisitos sanitarios, que podrían hacerse
extensivos a toda la Unión Europea.
En los productos
pecuarios, las cifras del primer bimestre son auspiciosas. La faena de vacunos
subió un 9% y la producción de carne un 13%. Las exportaciones crecieron un
40% en valor y un 20% en volumen, aumentando el precio medio en 16%.
También la producción
de leche se recuperó, resultando un 16% mayor que en el primer bimestre de
2003. La escasez de oferta de meses anteriores elevó el precio al productor.
Las exportaciones en el período aumentaron un 3%, con una baja de volumen del
19%. El precio internacional aumentó por reducción de la oferta mundial por
sequías.
La faena avícola
aumentó un 18%, y la producción de carne aviar subió un 15% en el primer
bimestre. El consumo aumentó, frente a una baja de precios. Las exportaciones
crecieron un 35% en volumen y un 68% en valor, con creciente peso de Alemania
como comprador de productos de mayor valor. Chile y China son los clientes que
siguen en importancia.
La industria de
alimentos y bebidas creció un 9,3% en el primer bimestre de 2004, en relación
al mismo período de 2003, acentuándose la recuperación que se registraba en
meses anteriores. En el bimestre, todas las ramas alimentarias presentan
crecimiento. La suba viene impulsada tanto por el consumo interno como por la
exportación. Se registraron importantes inversiones en la industria aceitera, y
también en frigoríficos y vinos. El consumo interno de alimentos en el último
trimestre creció en términos reales, asociándose esto al crecimiento del PBI
del último año y a la reducción del desempleo.
Las exportaciones del
sector (primarios de origen agropecuario y MOA), luego de alcanzar un récord
histórico en 2003, continúan con su fuerte dinámica. En el primer bimestre de
2004 aumentaron un 15,5% respecto a igual período de 2003, alcanzando los US$
2500 millones y aportando el 54% del total de exportaciones del país. El 48% de
las exportaciones sectoriales provino del complejo oleaginoso, principalmente de
los productos elaborados. Todos los rubros aumentaron sus exportaciones, a
excepción de cereales, productos de molinería y miel. Los que más crecieron
fueron carnes (vacuna y aviar), lácteos, bebidas alcohólicas y las harinas
oleaginosas.
La Unión Europea,
considerada en bloque, sigue siendo el principal cliente del agro argentino, y
en aumento. En el primer bimestre absorbió el 33% de las exportaciones de
origen agropecuario, seguido por los países de Asia (China, Japón, Corea y
países del ASEAN) con el 15%. El MERCOSUR absorbió el 12%.
La competitividad
agroalimentaria proveniente de las variaciones de la paridad cambiaria aumentó
en el último trimestre de 2003, ubicándose un 3,7% sobre el trimestre
anterior, y un 84% sobre el IV trimestre de 2001, previo a la devaluación. De
acuerdo a las cotizaciones de las monedas del primer trimestre de 2004, esta
tendencia creciente se acentuaría.
En síntesis, en el
primer trimestre del año 2004 el sector agroalimentario argentino tuvo un
comienzo auspicioso, en línea con el destacado desempeño del año pasado. Las
bases de este crecimiento, con un fuerte pilar en el complejo oleaginoso, se
están complementando con la recuperación de los rubros pecuarios y con el
consecuente incremento de la producción de la industria alimentaria. La
magnitud de las cifras recientes de inversión en el sector y el crecimiento en
las exportaciones de todos sus rubros son claras muestras de sus perspectivas
favorables.
Más información en: www.iica.org.ar
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