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21/01/2004
Síntesis del Informe
de Coyuntura del Cuarto Trimestre de 2003
Sector
Agroalimentario: Balance 2003 y Perspectivas
En el año 2003 el
sector agroalimentario, por producción, por exportaciones, por aporte fiscal,
jugó un papel significativo para la economía nacional. Las cifras finales
mostrarán un récord de exportaciones con ventas por más de US$ 16.000
millones; dentro del conjunto, el complejo oleaginoso, frutas y miel superaron
sus marcas históricas.
El detonante fue el alza
de los precios de los granos en los mercados internacionales, donde la relación
stock/consumo ha caído a niveles bajísimos, no vistos en 30 años en el caso
de trigo y maíz, ni en los últimos 6 años para la soja. Los precios
alcanzados potenciaron las ventajas de la soja, por mayor rentabilidad y menor
inversión relativa comparada con otros granos, lo que determinó un nuevo
récord del área sembrada (+ 9%). Los precios de soja en dólares crecieron un
37% entre principios de 2003 y mediados de enero de 2004, y los de girasol un
25% en el mismo lapso; la Bolsa de Comercio de Rosario estimó que las
exportaciones del complejo sojero aportarán en 2004 unos US$ 7.500 millones.
La rentabilidad esperada
para todos los granos fue creciendo a lo largo de la campaña, y es superior a
la obtenida en la pasada, aunque la producción 2003/2004 probablemente crecerá
sólo en soja y trigo, ya que la sustitución por soja determinó que caigan las
áreas sembradas de maíz (- 9.3%) y girasol (- 13%). En trigo, la cosecha
finalmente fue superior a la de 2002/2003 por un notable aumento de los
rendimientos. En conjunto, las cifras finales de cosecha estarán en niveles
similares o ligeramente inferiores a los de la campaña 2002/2003.
Como siempre, los
productores respondieron activamente a las oportunidades de beneficios, no sólo
en la expansión del área sembrada y en la reacomodación de la canasta
productiva, sino invirtiendo y modernizando su stock de capital. En 2003, las
ventas de cosechadoras, nacionales e importadas, batieron los récord
históricos; en tractores, la cantidad vendida este año no se registraba desde
1998. Los valores de los campos y de los arrendamientos están batiendo nuevos
récords, y esta conducta inversora anticipa que el auge productivo continuará
para la campaña 2004/2005.
La producción de carne
vacuna se mantuvo en niveles similares a otros años; el consumo interno
aumentó 25% a lo largo del año, lo cual, con una exportación en moderado
ascenso, permitió mantener el precio del ganado. Los temas sanitarios siguen
predominando en los mercados externos ("vaca loca" en los EEUU,
mercados cerrados temporalmente por el brote de aftosa en cerdos) y el esquema
de distribución de la Cuota Hilton generó fuertes debates. El sector avícola
se recupera lentamente del impacto de la crisis del consumo, pero lo ha
compensado parcialmente con un drástico aumento de exportaciones.
Para el sector lácteo,
por la suma de factores de distinto origen, el 2003 fue el peor de los tres
últimos años, tanto en producción como en exportaciones, pero desde la
primavera se están recuperando los niveles productivos. La escasez de oferta
repercutió en un importante aumento de precios al productor.
En el sector frutícola,
en el año 2003, tanto frutas de pepita como cítricas y de carozo, tuvieron
aumentos de producción, variables según la especie. Esto permitió que las
exportaciones aumentaran un 12% en el conjunto. En cambio, para 2004 problemas
climáticos traerían una baja en peras, manzanas, limones y algunas frutas de
carozo. El sector privado y el público hicieron esfuerzos muy importantes para
controlar la carpocapsa, plaga que dificulta las exportaciones del Alto Valle de
Río Negro y que ocasionó que en este año cayeran fuertemente los envíos a
Brasil, anteriormente destino muy importante para la fruta argentina.
El sector agropecuario
ganó mucho pero también aportó mucho y "derramó" al resto de la
economía. En efecto, puede estimarse que se recaudaron alrededor de $ 7000
millones por retenciones a los productos agropecuarios. Cabe señalar que esta
recaudación permite cubrir los Planes Jefes y Jefas de Hogar, que contribuyen a
paliar los efectos de la desocupación y garantizar una alimentación mínima a
la población afectada.
La industria de
alimentos y bebidas creció en el año un 4,5%. Todas las ramas tuvieron
comportamiento positivo, a excepción de la industria láctea. En el último
trimestre el crecimiento fue del 10% respecto al mismo período de 2002, lo que
está mostrando que se consolida una recuperación que comenzó a mediados de
año. Ésta se sustenta tanto en la exportación (la industria oleaginosa) como
en el consumo interno, que se está recuperando. Se pudo identificar inversiones
y movimientos empresarios por montos cercanos a los US$ 330 millones. Según un
relevamiento reciente, un 44% del total de la inversión empresaria registrada
en el país en este año se dirigió al sector agroalimentario.
El aporte del sector
agroalimentario se evidencia en las cifras de exportaciones, que aumentaron un
23% en el año (el resto de los rubros lo hizo en conjunto en un 4%) e
ingresaron al país más de US$ 16.000 millones, convirtiéndose en récord
histórico, y aportando el 55% de las exportaciones totales. Este aumento se
basó, por partes iguales, en los mejores precios y en el crecimiento de la
producción. Cabe destacar que, de las 10 primeras empresas exportadoras del
país en 2003, ocho correspondieron al sector agroalimentario. Un dato no menor
es que, del aumento de las exportaciones totales, el 85% provino del aumento en
las originadas en el sector.
Como región, la UE
sigue siendo el principal destino de los productos agropecuarios argentinos, con
el 30% de participación. Sin embargo, a nivel de país, China se convirtió en
el principal cliente: compró por US$ 2260 millones y absorbió el 15% de las
exportaciones de origen agropecuario. El MERCOSUR bajó su participación a 11%.
El tipo de cambio real
hizo su aporte a este crecimiento. En el tercer trimestre de 2003, el índice
IICA de paridad cambiaria del peso respecto de las monedas de los principales
países compradores de productos alimentarios argentinos era 78% más alto que a
fin de 2001, antes del abandono de la convertibilidad. La competitividad de la
producción argentina se está incrementando, en lo que deriva del tipo de
cambio, principalmente por el fortalecimiento del euro y el yen frente al dólar
en los últimos meses.
En suma, el 2003 fue un
año de mucho esfuerzo, toma de riesgos, decisiones de inversión, algunas
pérdidas, pero con un balance global altamente positivo. El 2004 se abre con
muy buenas expectativas, no sólo por las situaciones coyunturales de los
mercados sino porque se manifestarán transformaciones producidas en el sector
en los últimos años, que estuvieron en cierto compás de espera por las
alteraciones generales de 2002. Además de los productos "líderes",
una amplia gama de productos no tradicionales, frescos y elaborados, que tienen
un alto valor comparado con los habituales, han consolidado su producción y su
peso en las economías regionales y su participación en las exportaciones
sectoriales.
Una mayor oferta de
crédito institucional -que ya está apareciendo- y la constitución de algunos
fideicomisos nuevos serán un apoyo importante para la producción y los
negocios.
La SAGPYA encaminó
acciones de importancia estratégica para la evolución futura, como el
restablecimiento del Instituto Nacional de Semillas (INASE), la creación del
Programa Nacional de Roya de la Soja, la misión a China que derivará en
protocolos que facilitarán el comercio de granos OGM, frutas y otros productos,
y la reactivación del Programa de Prevención de las Encefalopatías
Espongiformes Bovinas. El crédito otorgado por el BID para el Programa de
Modernización de los Servicios Agropecuarios Provinciales permitirá un
mejoramiento significativo de la infraestructura en el interior y apoyará los
programas de sanidad agropecuaria e inocuidad de alimentos.
Más información en: www.iica.org.ar
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