|

Síntesis del Informe
de Coyuntura del Cuarto Trimestre de 2001
No es fácil, por estar
en el medio del torbellino de este último mes, hacer un resumen del trimestre.
Cayó el PBI por cuarto año consecutivo, así como la producción industrial,
los depósitos y los créditos, y se decretó el "corralito"
financiero, mientras aumentaron – a niveles insostenibles – el desempleo, la
pobreza y la indigencia. Al mismo tiempo, los mercados siguen totalmente
cerrados para las carnes, las exportaciones detenidas a partir del corralito
financiero por incertidumbre cambiaria y retrasos en la devolución del IVA a
las empresas exportadoras, definen un horizonte internacional muy difícil para
el sector agropecuario.
Mientras tanto, éste,
como siempre, siguió haciendo lo que más sabe: producir. Aun con un problema
de endeudamiento no resuelto, con inundaciones que cubren más de 6,5 millones
de hectáreas en las provincias más ricas de la pampa húmeda, con una
situación macroeconómica en franco deterioro, por nombrar algunas contras, se
logrará una cosecha igual o mayor que el récord de la campaña anterior. En
efecto, la SAGPYA estimó que la producción de trigo de la campaña será un
3,4 % mayor que la campaña anterior. La incorporación de tecnología y la
tozudez de los productores, siguen dando sus frutos.
La ganadería vacuna
continuó afectada por el cierre de los mercados por la aftosa, a lo que se
agregó la caída de la demanda interna. El precio del novillo en el Mercado de
Liniers cayó hasta los 0,63 $/kg vivo. Hay probabilidades de que en marzo se
reanude la exportación a la Unión Europea.
La producción primaria
de leche cayó un 3,3% durante los primeros diez meses del año, por efecto de
las inundaciones y por la disminución del número de tambos. Las exportaciones
de lácteos acumuladas a noviembre resultaron inferiores en valor y volumen, un
15% y 19% respectivamente.
La producción de la
industria alimentaria volvió a caer a partir de septiembre tanto por la
debilidad de la demanda interna como a las dificultades en los mercados
externos. En el período enero – noviembre todos los rubros, excepto carnes
blancas, experimentaron descensos. A pesar de esto se siguen registrando
movimientos en la industria de alimentos y bebidas con inversiones tanto de
capital nacional como extranjero, aunque también se observan cierres de plantas
y traslados a países limítrofes.
En los diez primeros
meses de 2001 las exportaciones agroalimentarias repuntaron en relación a meses
previos y también al mismo período de 2000. Los primarios presentaron un
fuerte aumento en cantidades y en valor, mientras que las MOA cayeron tanto en
volumen como en valor. Las exportaciones agroalimentarias a Brasil continuaron
cayendo, acumulando un 16% de baja en enero - octubre 2001. Las mayores caídas
se verificaron en cereales, lácteos, productos de molinería, grasas y aceites.
En el tercer trimestre
de 2001 el Tipo de Cambio Multilateral Agroalimentario aumentó, debido
principalmente al efecto del Factor de Convergencia y al repunte del euro frente
al dólar. Desde la devaluación del real en 1999 el peso se recuperó 4,5%.
Se aprobó finalmente el
Instituto de Promoción de Carnes pero la ley no ha sido aun reglamentada.
Creemos que, dada la situación institucional actual, la creación de una nueva
institución con los costos administrativos e inmovilidad de personal que ello
representa, además de considerar que la promoción sería totalmente financiada
por el sector privado, sería oportuno pensar en caminos alternativos, tales
como la creación de un fondo de promoción (no un "instituto")
que puede ser administrado por un organismo como el IICA, bajo el mandato de
quienes aportan. Ello permitiría trabajar de inmediato y no demanda la
creación de nada nuevo, utilizando una infraestructura existente y de bajo
costo administrativo. La hora demanda innovación.
En nuestro resumen de
fin del 2000 decíamos que había sido un annus horribilis, pensábamos
que la recuperación estaba a la vista. Este fin de 2001 es peor que aquel año
horrible. Pero, en medio de las dificultades internacionales y locales, el
sector agroalimentario puede ser una de las bases firmes para la recuperación
de la economía argentina.
Más información en: www.iica.org.ar
|