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mayo de 2007 |
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Seminario MAIZAR. Lo Importante
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Comercialización: Cuáles son los límites de nuestro maíz |
Ana María Di Giulio, Néstor
Stancanelli y Andrés Lolster, detallaron las implicancias de las restricciones
comerciales que el grano de maíz argentino tiene en los mercados del mundo.
El Hotel Four Seasons de Buenos Aires reunió ayer a varios
centenares de actores vinculados a la cadena del maíz. La Asociación Maíz
Argentino (MAIZAR) guió una recorrida por los principales aspectos que hacen a
la nueva realidad que protagoniza el cultivo.
Uno de los primeros temas de preocupación de la cadena son
todos aquellos vinculados a la comercialización. En un panel moderado por el
Ing. Juan Gear, presidente de Maizar, Ana María Di Giulio, del SENASA, comentó
algunos de los problemas que el comercio de maíz tiene con las restricciones a
la presencia de pesticidas en grano y los niveles de toxinas.
"Ante decisiones comunitarias, la Unión Europea
asumió una política de protección a nivel de importaciones de materias primas
o alimentos", comenzó explicando la funcionaria. "Se generaron
algunos límites para micotoxinas que afectaron a nuestro país. Hoy, nuestra
discusión más importante es por fumonisinas en maíz. Mientras, en lo que hace
a aflatoxinas, los acuerdos parecen posibles de cumplir", sostuvo Di
Giulio.
Pero el problema mayor tiene que ver con el residuo de
pesticidas. En muchos casos se trata de productos de uso corriente en el
almacenamiento local. Es el caso de fenitrotion y diclorvos que al día de hoy
no tendrían que excederse de 0,01 ppm.
"La comunidad tiene un sistema de alerta rápido que
les permite que todas las partidas comerciales que llegan a cualquiera de los
puertos fronterizos sean muestreadas en forma aleatoria con todas las
disposiciones de la UE", detalló la representante del SENASA.
"Si varias de las empresas son detectadas, esto afecta
al país. Entonces los controles pasan a ser permanentes y hasta que el país
pueda dar garantías de haber resuelto el problema, la mercadería no puede
entrar a destino", continuó.
"Todo lo que la UE decide tiene un efecto cascada en
muchos de los países que la Argentina tiene como clientes de sus
productos", agregó Di Giulio.
Para la funcionaria, una de las formas de comenzar a
trabajar en estos temas dentro del país es que tengamos manuales de buenas
prácticas agrícolas y de manufactura y que además los cumplamos.
Stancanelli: Los subsidios a los biocombustibles generan
nuevas distorsiones
Otro de los oradores de este panel fue el Embajador Néstor
Stancanelli, Director Nacional de Negociaciones Económicas Internacionales de
Cancillería, quien encaró el tema argumentando que la producción mundial de
maíz ronda para esta campaña los 680 Millones de toneladas, mientras que el
consumo previsto es de 717 M de ton.
"Van a bajar los stocks y esto se debe especialmente a
la fuerte demanda para la producción de etanol, el crecimiento de la actividad
pollera y la caída del trigo forrajero", dijo.
"Las perspectivas para el maíz son muy buenas.
Argentina este año puede aumentar algo la exportación debido al crecimiento de
la producción, de casi 22 M de toneladas. Los problemas en general tienen que
ver con la protección o subvención y los subsidios. En Estados Unidos, los
subsidios representan el 36 % del valor de la producción y el 85 % en el caso
de la UE", detalló Stancanelli.
En el caso de Estados Unidos, según el embajador, un 34 %
de las subvenciones se dirigieron al maíz y en lo que hace a etanol, los 6 mil
M de dólares aún no han sido computados.
"El de los biocombustibles no es un tema fácil",
agregó. "Tenemos que ver cómo evoluciona la demanda de alimentos. Qué
pasa con el uso de las energías y el efecto invernadero. Además se están
creando nuevas distorsiones en el mercado a partir de los subsidios para la
producción de biocombustibles. En los EEU, el uso de la cosecha para etanol
pasó del 5 al 27 % actuales, con más de 6 mil millones de dólares de
subsidios", enumeró Stancanelli. "Tenemos que fijar adecuadas
prioridades en nuestro país para seguir siendo confiables en la producción de
alimentos", culminó.
Lolster: preocupan los controles comerciales de Japón
A su turno, Andrés Lolster, especialista en el comercio de
granos de Cargill, manifestó que ve problemas crecientes en el comercio por
temas de micotoxinas, residuos de pesticidas y transgénicos.
"Hoy, en todos nuestros contratos FOB a destino hay
limitantes de aflatoxinas. Por ahora no son un gran problema pero lo pueden ser
si tenemos en cuenta que el principal origen es el clima", destacó.
Sobre fumonisinas sostuvo que parecería que se podría
llegar a un nivel aceptable y agregó que hay micotoxinas que antes no
aparecían y que se empiezan a ver cada vez más. "Creemos que podría
deberse a la mayor proporción de maíz en siembra directa", dijo.
"En cuanto a residuos de pesticidas, también la UE es
el foco del problema. No hay un insecticida que reemplace al fenitrotion. Los
fosfuros requieren un tiempo de exposición que es difícil de conseguir",
comentó.
Para Lolster, el otro destino donde se ven problemas
crecientes es Japón. "Ahora se ven tantos o más problemas que en la UE.
Allí nuestro maíz sufre mayores inspecciones".
Por último, sobre el tema biocombustibles sostuvo que
están viendo en los últimos dos meses una menor aceleración de las
inversiones en plantas de etanol.
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