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Diciembre de 2005 |
ASAGIR en Bahía Blanca
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ASAGIR presentó los lineamientos de un plan estratégico para el
período 2006-2015 |
Duplicar el valor de la cadena es el gran
objetivo de quienes integran hoy la Asociación Argentina de Girasol. Para
lograrlo, desde mediados de este año, los miembros de la entidad comenzaron a
trabajar en el diseño de un Plan Estratégico para el período 2006-2015. El
primer paso fue la elaboración de un Mapa, una síntesis conceptual del estado
actual y del esquema futuro que deberán seguir los actores vinculados al
girasol. El siguiente es consensuar con la comunidad girasolera nacional las
ideas que conformarán el Plan Estratégico, cuya versión definitiva será
presentada en abril de 2006.
Para compartir algunos de esos lineamientos,
las autoridades de la Asociación se reunieron el jueves pasado con un grupo de
referentes regionales en la Cámara Arbitral de Bahía Blanca. Participaron el
presidente de ASAGIR, Ignacio Lartirigoyen, los miembros del Consejo Directivo
Guillermo Pozzi (DowAgrosciences), Luis Arias (Cazenave y Asoc.), Guillermo
Simone (SPS), Alberto Ospital (Oleaginosa Moreno), Carlos Sánchez Negrete (Los
Grobo), Francisco Morelli (Cargill), y el coordinador técnico, Carlos Feoli
(INTA).
Según los miembros de la entidad, solo dos
acciones permitirán duplicar el valor de la cadena que hoy representa 1.050
millones de dólares o 1400 millones si sumamos la demanda derivada: aumentar la
eficiencia productiva de cada uno de los eslabones y relevar nuevas
oportunidades de negocios a partir del ejercicio de ver la cadena como red, con
relaciones multilaterales entre todos los participantes.
Argumento
El objetivo de quienes integran la cadena
del girasol no surge de una idea aislada sino de una serie de indicadores que
dan cuenta del papel protagónico que tendrá el girasol de cara al futuro.
Según un estudio de la revista Oil World (una publicación que sirve de
referencia mundial en el mercado de aceite), para el 2020 la comercialización
de aceite de girasol en el mundo se habrá incrementado un 50 %, mientras que la
exportación se irá al doble. El crecimiento vegetativo de la población, los
cambios alimentarios, el aceite destinado a la producción de biodiesel y los
nuevos usos de girasoles como el alto oleico, son algunas de las razones que
justifican la proyección.
Argentina, como primer exportador y tercer
productor mundial de aceite se enfrenta al desafío de intentar capturar una
buena parte de las oportunidades de negocios que surgen de las nuevas
condiciones de mercado.
Lograrlo en beneficio de todos implica,
según los representantes de ASAGIR, avanzar en algunos aspectos que han sido
propuestos desde Bahía Blanca como primeros lineamientos para la conformación
del plan estratégico.
Propuestas
Una de las cuestiones que más preocupan a
quienes integran la cadena del girasol es la comercialización, específicamente
la falta de posibilidades de cobertura de precios. En este sentido, desde ASAGIR
proponen comenzar a trabajar en opciones "Over the counter" (convenio
entre partes) con bancos internacionales que brinden las posibilidades para
descargar el riesgo precio.
Otra de las limitantes que hoy encuentran
las empresas proveedoras de insumos vinculadas al girasol es la imprevisibilidad
que presenta el área a sembrar en cada campaña. Para saltar este
inconveniente, la propuesta de ASAGIR es fomentar la estabilidad en los
rendimientos mediante la difusión y la incorporación masiva de la tecnología
disponible. Por ejemplo, hoy existe una gran brecha entre los rendimientos
obtenidos a campo y el potencial de los híbridos existentes en el mercado (1,8
vs. 3 t/ha.). En tanto, de cara al futuro es necesario incorporar más
biotecnología, agricultura de precisión, integrar investigación y desarrollo
a la demanda de la red de valor.
A su vez, las oportunidades que se presentan
para el país a nivel mundial suponen, según ASAGIR, la participación activa
en las decisiones macro políticas del sector y la alianza con el gobierno para
la búsqueda de nuevos mercados. También implican mejores condiciones
impositivas, nuevas tecnologías para siembra directa y establecer vínculos con
consumidores finales, entre otros aspectos.
Oportunidades
Del trabajo de los primeros talleres de
intercambio organizados por la cadena, surge que algunas de las nuevas fuentes
de negocios para el girasol son la lecitina para uso medicinal y alimentaria; la
cera para uso medicinal y los nuevos nichos de mercado vinculados a productos
especiales como los girasoles alto oleico o los confiteros.
En líneas generales, el girasol se enfrenta
a un mercado en expansión cuya variable de precio principal es la cotización
del aceite. Se trata de un producto que comienza a mostrar su importancia
estratégica, del que Argentina es referente en el mundo.
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