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Octubre de 2004 |
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Panorama del Girasol en el Norte |
Por su adaptación
a la realidad productiva y financiera de la región, el girasol se mantiene en
las preferencias de los productores. En el Chaco esperan unas 150 mil hectáreas
para esta campaña.
Básicamente, los
productores del Norte recurren al girasol basándose en un análisis financiero.
"No hay otro cultivo que aporte dinero a fin de año", sostuvo
Federico Varela, asesor de el Chaco.
"El trigo siempre
es escaso -más aún este año-, y la soja primavera produce ingresos en fines
de enero y febrero", aclaró el asesor.
En tanto, el girasol
tiene un bajo costo de implantación en relación a otros cultivos, alta
seguridad de cosecha, bonificación en materia grasa que valoriza aún más la
tonelada transportada bajando el costo del flete, una variable importante dada
la distancia al puerto de la zona. Por otra parte, el girasol es primicia de
producción, por lo tanto en los últimos años recibió buenos precios en
época de cosecha.
Los números
En el Norte, en siembra
directa con antecesor soja, los costos sin alquiler -variable según los
casos- y sin fertilizantes -en general la SD se hace en campos con pocos
años de agricultura- son de aproximadamente 112 u$s/ha + IVA con cosecha
incluida. En ese caso, el sobrecosto de fertilización sería de 40
u$s/ha adicionales. El rinde de indiferencia es de aproximadamente 780
kg/ha de girasol sin bonificaciones puesto el en campo sobre camión. Los rindes
esperados en planteos de SD con buena implantación son de 1700 kg/ha. Por lo
tanto, el margen es muy interesante, considerando un precio de girasol de 145
u$S/ton en el campo.
En siembra convencional
con antecesor soja, los costos suman, sin fertilización ni alquiler, unos 137
u$s/ha con cosecha. La siembra convencional no incluye la aplicación de
herbicidas en preemergencia ya que es la práctica más usada en la zona. En
ambos casos no se considera la aplicación de insecticidas para orugas
defoliadoras cuyo costo de aplicación aérea es de 4.20 + 1
insecticida u$s/ha + IVA.
En relación con otros
cultivos de la zona, Varela expresó que frente a la soja lo beneficia la duda
del efecto y costo sobre el control de la Roya, tanto en soja primavera como de
estación. Frente al algodón lo beneficia la incertidumbre de los precios
futuros y su importante costo de implantación. Por último, posibilita la
realización de un doble cultivo estival, acompañado de soja, maíz o sorgo.
Con el clima
Según Varela, con
lluvias de octubre es tarde para sembrar girasol sin padecer problemas de
plagas, malezas y enfermedades. Aunque en algunos años esta fecha de siembra
produce buenos resultados. "Frente a este panorama, se produce lo
siguiente: en las áreas algodoneras tradicionales los lotes roturados para
girasol pasan a algodón, cuya fecha de siembra es más adecuada en esta época
y en la zona del oeste del Chaco se sembró hasta fines de septiembre, porque
antes no había humedad".
Para la región, los
pronósticos vaticinan una campaña algo seca hasta fin de año. "Como se
registraron buenas lluvias en el 50-70% del area girasolera, estimo que si no se
declara una importante seca, los rindes van a ser de aceptables a buenos",
comentó el técnico.
En este contexto, según
Varela, es probable que las siembras tardías no sufran tanto la presión de
enfermedades por las escasas lluvias, desde ese punto es favorable la menor
humedad ambiental. "Las siembras con baja humedad y ausencia de las
últimas lluvias provocaron, en el 30 % de la superficie,
implantaciones desparejas con mermas de rindes del 30% sobre el rinde
potencial. A nivel zonal y tomando como dato los rindes de la campaña
2001-2002, que fueron muy buenos, de 2000 kg/ha, yo creo que los resultados de
esta campaña se ubicarán en los 1500-1600 kg".
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