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Febrero de 2009 |
Informe del Girasol al 10-02-09
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Los precios se alejan del piso de diciembre |
La sequía recortó los rindes en el NOA y Entre Ríos.
Difícilmente se alcancen los 3 millones de toneladas de producción nacional,
pronosticados en recientes informes internacionales. Pese al escaso interés de
la demanda, los precios se están recuperando en un marco donde no se ha
corregido la incertidumbre macroeconómica mundial. Informe del Lic. Jorge
Ingaramo, economista asesor de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR).
A tres semanas del debut del presidente de los Estados
Unidos, Barack Obama, siguen sin definirse las tendencias en las principales
variables macro que suelen condicionar directamente el valor de las commodities.
El Secretario del Tesoro anunció un plan billonario de
captura de los activos tóxicos del sistema financiero, cuya magnitud es
difícil de precisar, tal como reconoció el presidente Obama en su primera
conferencia de prensa. Entretanto, las cámaras legislativas aprobaron paquetes
disímiles, luego de duras negociaciones (sobre todo en el Senado), para
convencer a los republicanos de que el dinero del Programa de Inversiones
(keynesiano) estaría bien invertido.
El activismo de Obama no fue bien recibido en Wall Street.
Las duras críticas del mandatario al derroche del dinero público por parte de
las empresas tensionaron los primeros veinte días de la gestión, a tal punto
que la media sanción en el Senado fue recibida con una baja de más del 4,6% en
el Dow Jones (10 de febrero). La película tiene un final abierto, ya que Obama
podría salirse con la suya, al conseguir dos paquetes operando sobre la
economía, pero sin el apoyo de los principales agentes económicos. Esto
dilataría la consolidación de claras tendencias macroeconómicas: la tasa de
interés a diez años ha estado subiendo, pero la paridad entre el Dólar y el
Euro sigue muy volátil, lo cual augura demoras más prolongadas en el proceso
de consolidación de activos, que debe preceder a la difícil recuperación, que
los analistas sitúan hacia fines de 2009.
Recuperación
Hay algunas certezas que favorecen a nuestros productos
principales de exportación. La más importante es la consolidación de una
tendencia alcista del precio del aceite en Rótterdam (se demuestra que el piso
de diciembre ha sido superado), y que las primas del aceite de girasol, con
respecto a los demás, empiezan a normalizarse, a medida que avanza la
digestión de la cosecha record en el Hemisferio Norte.
Así, nuestro aceite cotiza U$S/tn 850 en Rótterdam y se
prevé un valor de 870 para julio-septiembre. El precio actual supera en más de
22% al promedio del decenio previo a la burbuja, ajustado por inflación.
También está un 12% por encima del valor medio de diciembre pasado. Las primas
con respecto a aceites competidores son del 5,4%, sobre el de soja y del 5,2%,
sobre el de canola. Los futuros a julio-septiembre amplían la brecha en
relación al de soja y la reducen con respecto al de canola.
Producto del duro invierno en el Hemisferio Norte, se vio
(en los últimos dos meses) una recuperación de la demanda de proteínas
vegetales, claro que desde un piso (registrado a principios de diciembre)
relativamente bajo. Dicha tendencia se fue tranquilizando en las últimas dos
semanas.
El mercado local
Aunque se concretan pocos negocios, en los últimos veinte
días los valores han ido mejorando: el girasol cotiza en Rosario y en los
puertos del sur a $/tn 690, $ 40 más que hace tres semanas. Se vende con
entrega y pago en marzo, en Bahía Blanca y Necochea a U$S/tn 190, 10 más que
hace veinte días. El disponible en el MATBA, con pocas operaciones, no ha
modificado sustantivamente su valor de U$S/tn 190, en tanto que el futuro para
marzo cotiza U$S/tn 208,5.
No se ve en este aumento el impacto de la sequía. Si uno
analiza las estimaciones de Oil World, publicadas a fines de enero, y la
predicción (conocida el 10 de febrero) de parte del USDA, ambos informes
sitúan la producción argentina en 3 millones de toneladas. Puede decirse que
es un valor optimista. Contempla un rinde de 1467 kg/ha, suponiendo un 100% de
superficie cosechada respecto de la sembrada y no perdida. Más razonable sería
suponer, a la luz de los rendimientos obtenidos en el NOA y el estado del
cultivo en el resto de las regiones girasoleras, que la superficie cosechada
será 97% de la no perdida, hasta hoy, y que difícilmente se superen los 1430
kg/ha, con lo cual habría escasamente 2,84 millones de toneladas, siempre que
el girasol rinda muy bien en las provincias de Buenos Aires y La Pampa.
Según la Bolsa de Cereales, en su informe del 6 de febrero,
con un porcentaje cosechado del 12,5%, sobre una superficie de 2,1 millones de
hectáreas, se registra una merma de casi el 73% en las toneladas cosechadas
hasta el momento, en relación a la temporada pasada, a raíz de los bajos
rindes (promedio de apenas qq/ha 9,1) en el Noroeste, Norte de Santa Fe y Entre
Ríos, regiones donde la sequía impactó de manera dramática (rindes medios
51% inferiores). Los primeros lotes recolectados en el norte de La Pampa mejoran
el promedio, con rindes que oscilarían los qq/ha 20.
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