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Octubre de 2008 |
ASAGIR en Brasil
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El girasol en la mira de los biocombustibles |
Se realizó el Congreso Brasileño de Bioenergía y Simposio
Internacional de Biocombustibles (Conbien) en Brasil. Carlos Feoli, Coordinador
Técnico de ASAGIR, participó del panel sobre el rol del girasol en esta
creciente industria.
La ciudad de Uberlândia, en el departamento brasileño de
Minas Gerais, fue sede del evento más importante de América Latina en materia
de energías renovables entre el 28 de septiembre y el 3 de octubre pasado. La
Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) estuvo presente a través de su
Coordinador Técnico y profesional del INTA, Carlos Feoli, disertante del panel
"Inserção do girassol nas biorefinarias".
Se trata del primer Congreso que reunió a más de 90
referentes de Brasil y otros países en agrobioenergía y biocombustibles para
discutir y reflexionar sobre fuentes de energía alternativas, conocer proyectos
y las herramientas para concretarlos. El Conbien propuso analizar las
estrategias de desarrollo sostenible de la industria de energías verdes,
integrando toda la cadena del sector productivo y haciendo foco en la
producción de caña de azúcar, algodón, madera, palmáceas y oleaginosas como
la soja, maíz, jatropha y girasol.
El panorama
La producción mundial de girasol ronda las 30 millones de
toneladas. Rusia, Ucrania y Argentina producen en conjunto más de la mitad de
ese volumen y sólo desde los puertos argentinos se exporta el 70% del aceite de
girasol consumido en todo el mundo, siendo el primer país exportador.
Según Feoli, "el mercado se inclina por los aceites
mono-insaturados, en una creciente tendencia de consumo de alimentos
sanos". Esto significaría una potencial oportunidad para los aceites que
no necesitan ser hidrogenados, los que poseen alto contenido oleico o medio
oleico.
Feoli anticipa que "a pesar de que no se trata de un
proceso de sustitución, ya que sigue habiendo un mercado para el aceite
linoleico, parece que serán los aceites alto y medio oleico los que tendrán
una demanda creciente".
Por otro lado, se estima que la demanda mundial de biodiesel
crecerá a razón de 59 MT anuales, lo que demandará un crecimiento de la
producción mundial de aceites del orden del 5% anual acumulativo. Situación
que también presentaría una oportunidad al girasol.
El consumo mundial de aceites vegetales para usos
tradicionales venía mostrando un crecimiento medio del 3% anual acumulativo. Es
decir que la demanda mundial de aceites viene aumentando a tasas que van más
allá del incremento vegetativo de la población o las mejoras en la
alimentación. La razón es el biodiesel, cuyo principal insumo hoy es el aceite
vegetal, en particular palma, colza y soja.
Para ASAGIR, la demanda de biocombustibles agrega un
elemento de magnitud muy superior a los factores tradicionales, pero responde a
la voluntad política de grandes consumidores de energía.
El mercado tienta al girasol
De acuerdo a los estudios, el aceite ideal para producir
biodiesel debe estar formado sólo por ácidos grasos mono-insaturados, o sea
ácido oleico con un solo doble enlace, característica que mejor se asocia con
las demás propiedades que debe reunir un biodiesel con buena performance:
estabilidad a la oxidación, buen comportamiento en almacenaje y en frío y
número de cetanos. Con estas exigencias "el biodiesel de aceite de girasol
tiene buenas propiedades comparado con el obtenido a partir de otros aceites; su
comportamiento en frío es mejor, fusiona a -12º C, por encima de esa
temperatura es líquido, y el número de cetanos cumple la norma exigida",
afirmó Feoli.
Sin embargo, explicó que "el girasol no aparece, al
menos en lo inmediato, como probable insumo para combustible, es un aceite más
caro. Además, si bien el alto oleico responde a las exigencias de calidad, el
más producido es el tipo linoleico, menos apto para los actuales requerimientos
de las plantas de biodiesel".
Por otro lado, señaló que el contenido de ceras del aceite
de girasol, demanda un refinado adicional llamado winterizado, lo que
implicaría mayores costos en la obtención del combustible.
El referente de ASAGIR expresó que "la enorme demanda
que significan los compromisos asumidos por la UE, en términos de consumo de
aceites para combustible, parece dejar un importante espacio al aceite de
girasol para uso alimentario; sin embargo, esta situación está condicionada
por factores como la evolución de la biotecnología aplicada a cultivos
tradicionales y no tradicionales, la evolución de normas de calidad, de
barreras arancelarias o para-arancelarias, de subsidios y de tributos".
De todos modos, Feoli insistió: "vemos difícil que en
el corto plazo el aceite de girasol pueda ser utilizado en la industria del
biodiesel, salvo en casos de fuertes subsidios gubernamentales específicos para
el cultivo con este destino".
Antecedentes y proyecciones
La producción de biodiesel con aceite de girasol para
consumo propio con pequeñas plantas para la extracción de aceite es una
opción con cierta difusión. La experiencia ha mostrado que del primer prensado
resulta en 35% de aceite y expeller con 15% de aceite apto para consumo animal
(30% de proteína) posterior a una segunda prensa que logra otro 7%. El 42%
total es para biodiesel.
"Con estos resultados, la hipótesis más aceptada es
que la producción de aceite de girasol se duplicará en la próxima década
para satisfacer la mayor demanda relativa de la UE, aumentando también su
participación relativa para el consumo humano", indicó Feoli. Y anticipó
que "este crecimiento será mayor que el del promedio previsto para el
resto de los aceites vegetales y habrá un fuerte crecimiento de la producción
de aceite de girasol alto oleico".
En Argentina se realizaron ensayos para evaluar la aptitud
del girasol como materia prima para biodiesel. Los resultados mostraron que los
girasoles producidos en regiones con temperaturas mínimas medias > 18° C,
en llenado temprano de grano, cumplen los estándares de calidad, mientras que
en regiones con temperaturas inferiores son insuficientes para obtener niveles
apropiados de ácido oleico (> 40%). En el tipo linoleico, se reportaron
valores entre 17 y 57% de ácido oleico, en altas (Sur) y bajas (Norte)
latitudes respectivamente.
La creciente demanda de energía plantea oportunidades a
diversas fuentes alternativas. No obstante, según la mirada de ASAGIR "los
biocombustibles no resolverán, por sí solos, la creciente demanda de energía.
Este tema deberá ser abordado en forma integral, mejorando principalmente la
eficiencia en el uso de la energía, con múltiples fuentes renovables, eólica,
atómica, hídrica, nuclear o hidrógeno, diversificando la matriz
energética".
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