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Marzo de 2008 |
Aumento en las Retenciones
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El girasol ante un nuevo cambio de reglas de juego |
La Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) lamenta que, en
momentos en que promueve alcanzar las 6 M de toneladas de producción girasolera
y ante una oportunidad inédita en los mercados internacionales que se presenta
para los aceites de mayor calidad como es el de girasol, nuestros productores y
toda la cadena de valor sean afectados dramáticamente por el nuevo esquema de
retenciones variables dispuesto por el gobierno nacional.
El afán de las autoridades por obtener una mayor parte de
la renta productiva ha hecho que se instale un nuevo sistema que para colmo
tiene un período de cuatro años de duración y por el cual regirá un modelo
de retenciones variable que, ante los mejores precios posibles, le deja al
Estado la mitad de la renta, y aún ante los peores precios posibles (por debajo
de los 200 dólares FOB) le sigue dejando el 23,5 %.
Siempre se debatió acerca de las retenciones
"móviles". Si entre tantos defectos, éstas tuvieran una virtud es la
de dar certidumbre en el precio de referencia que el productor observaría en
las pizarras y en los mercados. Lamentablemente, aunque el ministro de Economía
dijo en su presentación que éste era un objetivo, la certidumbre en el
resultado final de la medida no existe. El precio al productor no queda fijado y
ni siquiera hay una referencia dado que la retención móvil sigue un rango de
precios FOB posibles (mayor cuanto más alto sea el FOB). De modo que en la
cuenta económica del productor no hay ninguna modificación ante el horizonte
de volatilidad de precios.
Para la situación actual, en términos teóricos hay 7
puntos adicionales de retención (de 32 a 39 %), es decir una caída del 11 % en
el precio y una baja del 17 % en la rentabilidad del productor propietario,
considerando 20 qq/ha de promedio, cuando la media nacional ronda los 18 qq/ha.
La merma es mucho más pronunciada para quienes producen en campos alquilados,
ya que éstos pactaron sus costos fijos por uso de la tierra en un marco de
retenciones más bajas.
En síntesis, se trata de decisiones inconsultas tomadas en
momentos inadecuados que aumentan la incertidumbre y no están acompañadas por
una política integral para el sector; iniciativas que además no dejan clara la
posibilidad de mayor incorporación de valor a la cadena; una serie de
políticas que hacen pensar que una vez más perderemos la oportunidad que el
mundo nos brinda que sí será aprovechada para engrosar, una vez más, las
arcas públicas.
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