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9 de junio de 2004 |
El Girasol en el Norte
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Un Cultivo Perfecto |
El Norte espera la ocurrencia de lluvias
para comenzar con una nueva campaña girasolera. Por su bajo requerimiento de
humedad, se trata del cultivo que mejor se adapta a las condiciones de la
región.
El girasol es un
sentimiento muy arraigado en el Norte del país, especialmente en el Chaco,
donde se cultiva desde la década del '60.
Cuando uno escucha
hablar de este cultivo en la región le queda la sensación de que ambos
nacieron para estar juntos, siendo el único impedimento la falta de ocurrencias
de lluvias entre julio y agosto, cuando comienza la siembra del girasol.
Justamente éste es el inconveniente que sufre la zona en la actualidad. El
inicio de la nueva campaña girasolera coincide con un déficit hídrico de
entre 350 y 400 mm por debajo de las medias normales.
Por su bajo
requerimiento de humedad, este cultivo se adapta perfectamente a las condiciones
agroecológicas de la región. Pero la disponibilidad hídrica del perfil al
momento de la siembra debe ser suficiente para el arranque del cultivo y
alcanzar para que se desarrolle hasta el mes de octubre, cuando vuelve a llover.
El nuevo representante
regional para la zona Norte de ASAGIR, el Ing. Federico Varela, expresó que
gracias a la oportuna ocurrencia de lluvias de las últimas campañas, la
superficie de girasol ha aumentado. El sistema convencional de siembra y los
buenos resultados del doble cultivo girasol - soja han consolidado la siembra en
los últimos dos o tres años. En la última campaña se cultivaron unas 300 mil
hectáreas de girasol en el Chaco con una media provincial de 1500 kg/ha y picos
de hasta 2200 kg/ha en planteos de punta.
"En este momento,
el suelo está seco y las perspectivas de precipitaciones son inciertas. La
última lluvia ocurrió el 10 de marzo. El año pasado el aporte vino en el mes
de abril y luego en agosto, en plena siembra. Esto permitió que el girasol
creciera", explicó el responsable regional de ASAGIR para agregar que si
pronto no cae una lluvia de por lo menos 60 milímetros probablemente la siembra
de girasol se vea disminuida.
Cultivo de equilibrio
El girasol reviste gran
importancia económica en la región por su margen de seguridad. Según Juan
Semienchuk, productor y asesor técnico del NEA, "con lograr una buena
siembra y una óptima emergencia, el girasol se las aguanta. Esto depende de una
lluvia en el momento de pre floración y luego en el momento de formación del
botón floral, a los 45-50 días después de que emergió. Con eso se hace el
girasol".
La no ocurrencia de
lluvias para la siembra genera un desbalance en el presupuesto del productor
regional. "Si no se logra sembrar, no se obtiene el ingreso esperado en el
mes de diciembre", explicó Varela.
Puntos de avance
El objetivo de ASAGIR es
dar todo su apoyo a la zona y fortalecer el intercambio con los productores, los
acopios, toda la cadena productiva de manera de ganar mayor competitividad para
el girasol. "Los invitamos a que se asocien a ASAGIR para intercambiar
información y definir ensayos y evaluaciones locales que se adapten a la
región", dijo Pablo Ogallar durante la reunión realizada en Charata.
"Acá el girasol
calza perfecto. Lo que hay que hacer es que el productor aproveche toda la
tecnología disponible para maximizar su rentabilidad", concluyeron en
Charata.
A la hora de plantear
los caminos de desarrollo que tiene el girasol en el Norte argentino, el
representante regional Federico Varela se refirió a la siembra directa, la
fertilización, la utilización de los híbridos Clearfield y la experiencia en
nuevos momentos de siembra.
La Directa:
La humedad a la siembra en convencional se logra buscándola en una profundidad
de 10-15 centímetros mediante el sistema semilister. "Debido a la realidad
hídrica de la región, la siembra directa está prácticamente fuera de
cuestión. En la zona, la Directa se aplica en el cultivo de soja y en el Oeste
de la provincia del Chaco y Santiago del Estero. En el Centro, la idiocincracia
productiva y las características de las explotaciones mantienen muy arraigado
el sistema convencional de siembra", explicó Federico Varela.
"Hace cinco años
atrás el antecesor del girasol era el mismo cultivo. En la actualidad, el doble
cultivo colabora a que la disponibilidad hídrica disminuya aún más",
aclaró.
La siembra directa
representa uno de los desafíos posibles para la región. Pero abordarla en
forma masiva significaría un importante esfuerzo por parte de la producción
regional.
También se hace
necesario la adaptación de nuevos materiales, con un sistema radicular
profundo, resistencia al vuelco, menor altura y mejor adaptabilidad a ambientes
más extremos. Materiales que en momentos de floración no sean tan afectados
por los golpes violentos de sol y temperatura que hacen que disminuya la materia
grasa.
Fertilización: La
fertilización es otro de los temas a trabajar. "En el momento en que otras
zonas aplican fertilizantes, nosotros no tenemos mucha humedad en el
suelo", explicó Varela. Debido a su origen forestal, los suelos del Chaco
poseen un buen nivel de materia orgánica, adecuado nivel de nitrógeno, potasio
y fósforo, principal limitante de las áreas girasoleras. En el Chaco se
fertiliza apenas el 3 ó 4 % del girasol. Pero la implantación de cultivos de
alta extracción como los oleaginosos, hace necesario la reposición de
nutrientes, por lo que la práctica de la fertilización se hace necesaria
también para esta región.
Los Clearfield: El
nuevo representante regional se refirió también a la disponibilidad de los
nuevos girasoles Clearfield, resistentes a Imidazolinonas. "Estos
materiales son adecuados para los años más húmedos en los que el control de
malezas se vuelve un tema complicado", expresó el técnico.
Sembrar en octubre:
Por último, comentó una experiencia que dejó a todos pensando: la siembra de
girasol en el mes de octubre. La práctica fue realizada la campaña pasada en
Capdevilla, Chaco. El aporte de lluvias al momento de la siembra permitió
obtener un rendimiento de 2437 kg/ha. El técnico dejó el tema picando y
aclaró que es necesario tener cuidado en este caso con la aparición de
enfermedades.
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