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Marzo de 2008 |
Campaña 2007/08
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El mundo pide girasol, Argentina tiene una gran oportunidad |
ASAGIR lanzó su
objetivo de máxima: que el país produzca 6 millones de toneladas y sea el
principal abastecedor mundial de aceites de girasol. La estrategia es ganar más
tierras en la Pampa Húmeda y consolidar el cultivo en el NEA. El 28 y el 29 de
mayo, el Noreste Argentino tendrá su Congreso girasolero.
Expoagro 2008 fue la plataforma de lanzamiento de una nueva
etapa para el girasol. En conferencia de prensa, los directivos de la
Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) presentaron su objetivo de acá a dos
años: que la oleaginosa pase de las 4,2 millones de toneladas que se esperan
para esta campaña a las 6 millones. Para empezar a lograrlo, la entidad
anunció la realización del Congreso girasolero NEA, que tendrá lugar los
días 28 y 29 de mayo en Charata, Chaco.
"Este es el momento para crecer en rendimientos, para
desarrollar tecnologías; los 100 dólares por encima de la soja que tenemos hoy
deben impulsarnos a crecer en girasol", afirmó Luis González Victorica,
presidente de ASAGIR. La oleaginosa atraviesa un momento excepcional: precios
internacionales en alza, incertidumbre de los principales proveedores mundiales
y una demanda creciente de aceites de alta calidad. Sólo falta que el país se
decida.
"Queremos consolidar la oleaginosa en las zonas a las
que fue desplazada campañas atrás y hacerla recuperar terreno en la Pampa
Húmeda", dijo Jorge Ingaramo, asesor económico de la institución. De esa
manera, ASAGIR busca que el país pueda ofrecer, en el mediano plazo, 6 millones
de toneladas de girasol, lo que equivale a ocupar 3 millones de hectáreas a 20
qq/ha de rinde. "Queremos volver a las 500 mil hectáreas en las mejores
zonas", aseguró el experto. Para eso, sostuvo que es necesario reducir las
brechas entre el nivel de producción que se alcanza en el campo en la
actualidad y el nivel óptimo que se puede alcanzar con las tecnologías que se
disponen.
Panorama favorable
El aceite es, sin duda, la principal herramienta con la que
la Asociación piensa alcanzar su meta. Con precios de 1850 dólares en el
mercado de Rótterdam, un crecimiento expansivo en la demanda mundial de aceites
de alta calidad y con un competidor (la colza) abocado, cada vez en mayor
medida, a la producción de biocombustibles, el girasol argentino vuelve a tener
con qué aspirar a ser uno de los principales abastecedores globales.
"Es el momentum girasol; con el mundo pidiendo aceites
y los proveedores más importantes en transición, Argentina debe recuperar su
protagonismo", señaló Ingaramo. En las últimas cinco campañas, la
tendencia en la producción se presenta indefinida (oscilando entre 25,4 y 30,2
millones de toneladas) y dependiendo, en gran medida, de los resultados de
Rusia, Ucrania, la Unión Europea y Argentina. Esta temporada, los tres
competidores produjeron 1 millón de toneladas menos cada uno. "Nuestro
país puede recuperar su rol principal y ser el primer exportador de
aceites", anticipó Ingaramo.
Sin considerar el aceite de oliva, los dos cultivos que
compiten por la demanda de calidad en el aceite son el girasol y la colza. Pero
el primero saca una cabeza de ventaja. Mientras la oferta mundial de aceite de
canola (colza) es de 18,3 millones de toneladas, y se comercializa sólo 12,6%,
la oferta de girasol es de 9,9 millones y las importaciones mundiales son de
casi un 30%. Bajo la propuesta de ASAGIR, el país estaría aportando al mundo
un 7,7% más de aceite de girasol y un 0,6% más al mercado total de aceites.
El desafío de la Asociación es hacer que los
productores no teman por un derrumbe de precios de la oleaginosa como el
ocurrido en la campaña 98/99. Los directivos explicaron que aquel episodio
estuvo signado por el ingreso en producción de las plantaciones de palma en
Asia. "Por eso, el aceite de girasol llegó en Rótterdam a 413 dólares la
tonelada (año 2000); el aceite hoy vale 1850 dólares", aclaró Ingaramo.
En la actualidad, y pese al aumento de las retenciones, el valor futuro a marzo
de 2008 es 435 dólares, para la materia prima y, a un año, de 390 dólares.
"Si ya no habrá shock por el ingreso de la palma y nosotros ofrecemos el
8% más, los riesgos económicos son bajísimos", concluyó el economista.
Congreso NEA
El 28 y el 29 de mayo, en Charata (Chaco), el Noreste
Argentino podrá tener contacto directo con el Congreso girasolero para la
región, que se organizará de manera conjunta con AACREA y AAPRESID. Consolidar
el cultivo en una zona que aporta, a la fecha, casi 1 millón de toneladas a la
producción del país será la primera actividad para lograr los objetivos
propuestos. "La idea es abordar todas las novedades y el escenario que se
le presenta al girasol en una región que tiene mucho por crecer en tecnología,
siembra directa y manejo de insumos, como los fertilizantes", comentó
González Victorica. Según él, la entidad se encuentra trabajando con las
provincias de la región para que se declare al Congreso como "de interés
provincial".
"La tecnología avanza en todos los sectores
agrícolas, y en el girasol pasa lo mismo; en los próximos años, avanzaremos
hacia campañas como las de Francia, donde el 70% de la superficie es alto
oleico, y es preciso que nuestros productores puedan debatir estas
tendencias", indicó González Victorica.
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