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agosto de 2007 |
Seis referentes cuentan su experiencia
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El girasol frente a la nueva campaña |
ASAGIR realizó un
relevamiento para conocer los desafíos que enfrenta el cultivo de cara a la
próxima campaña en cada una de las principales zonas productoras del país.
El estudio, realizado entre abril y mayo de 2007, incluye
varios aspectos vinculados al comportamiento del girasol y los cambios de manejo
que serán tenidos en cuenta para encarar el próximo ciclo agrícola.
Uno de los referentes consultados fue Daniel Sorrentino,
técnico de la zona de General Roca (Córdoba), Rancul (La Pampa) y Gobernador
Pedernera y Gobernador Dupuy (San Luis). Allí, el clima no fue favorable para
el girasol en la última campaña, pero los buenos precios lo mantienen como una
opción firme para la actual. Para la nueva siembra, Sorrentino sostuvo
que le prestará "mayor atención a la elección de cultivares
tolerantes a verticilium y a roya negra y a la programación de siembras de
octubre, ya que los perfiles de suelo entrarán a la primavera con un mayor
contenido de humedad que la pasada".
Al referirse a la región Este de La Pampa y Noroeste de
Buenos Aires, Gustavo Duarte sostuvo que durante la última
campaña, así como los resultados de la soja estuvieron por debajo de las
expectativas, tanto el maíz como el girasol respondieron acorde a lo esperado. Duarte
expresó que "el cultivo de girasol tuvo un desarrollo muy normal, con buen
porte de plantas, razón por la cual los entresurcos se cubrieron con cierta
rapidez facilitando el control de malezas. Incluso los preemergentes y
herbicidas de acción total tuvieron un efecto muy satisfactorio. No se
manifestó problema alguno de difícil diagnóstico".
Para Duarte, la próxima campaña va a venir en su caso con
cierta modificación del portfolio de híbridos, con mayor proporción de alto
oleico e híbridos de alto potencial. También trabajará sobre el
monitoreo de plagas nuevas, enfermedades y aplicación de fungicidas.
A su turno, Esteban Bajcetic, referente del Centro-este de
La Pampa y oeste de la provincia de Buenos Aires, expresó que " el
girasol fue el que menos diferencias tuvo entre lo estimado y lo efectivamente
obtenido en materia de rendimiento". De cara a la nueva campaña, el
productor planea aumentar los tiempos de barbecho, evitando lotes que vengan de
verdeos o de pasturas. "Es probable que trabaje dándoles un tratamiento
diferencial, atrasando las siembras (con la reducción en potencial de rinde que
eso conlleva). En años como los que venimos teniendo, sin precipitaciones
abundantes en primavera que hacen que los perfiles no se recarguen, el
hecho de utilizar durante el invierno los lotes no es nada barato para la
agricultura", sostuvo.
Francisco Fernández Candia, del Sudoeste de Buenos Aires,
con sede en Necochea, sostuvo que los girasoles anduvieron por los 1800
kg. /ha en lotes con limitantes de tosca y en el resto 2500 kg/ha, con rindes
superiores a los cultivos de soja.
Fernández Candia no planea introducir modificaciones
tecnológicas para la nueva siembra. "Miraré roya, ya que hay ensayos de
este año que aún no he visto de funguicidas en girasol. Me parece que habría
que monitorear y aplicar", expresó.
Para Eugenio Ducos, del Sudoeste de la provincia de Buenos
Aires, con sede en Coronel Suárez y General La Madrid, "el
cultivo de girasol se implantó relativamente bien, llovió en octubre y si bien
noviembre fue seco, no fue una limitante para lograr buen stand de
plantas".
Para el asesor, las altas temperaturas y el stress hídrico
de enero y febrero, sumado al voraz ataque de isoca con un control dudoso o
tardío, fueron los responsables de un rendimiento a cosecha menor al esperado y
con grano muy liviano. En tanto que los lotes en siembra directa bien
manejados marcaron una diferencia notable a favor del rendimiento.
"Hay que difundir la siembra directa en girasol",
enfatizó Ducos. "Es una gran aliada para estabilizar los rendimientos.
Permite no depender de una lluvia para poder sembrar y evitar los efectos
negativos en años como éste, de altas temperaturas y déficit de
humedad", agregó.
Para Ducos, si la directa en girasol no se difunde más de
lo esperado, "es por falta de dedicación del productor a ser un poco más
"prolijo" (la soja permite desprolijidades), disponer de una buena
sembradora y también porque la convencional perdona más los errores que la
directa".
De cara a la próxima campaña, este productor se propone
una mejor elección de cultivo en zonas bajas, donde si bien la soja prospera
muy bien, el girasol da más seguridad a cosecha (cosechas tempranas). También
una mejor ubicación o uso de los girasoles CL en la elección de lotes, ya que
quedó comprobado que un buen control de malezas no es el único problema a
solucionar en el cultivo de girasol.
Para Ducos, el cultivo de girasol está muy arraigado en la
zona, pero la soja pareciera que cada vez es más fácil de hacer y cada vez
rinde más. "Hay campos que son netamente girasoleros porque presentan
riesgo de cosecha para la soja. Pero para el resto, buenas y seguras señales
del valor futuro comparativo con la soja, le permitirán al cultivo mantener su
terreno", sostuvo.
En el Chaco, Federico Varela recomienda tratar de
implantar el cultivo con buena humedad en los lotes de siembra convencional,
manejando la duración de los barbechos y la alternancia de labores culturales y
aplicaciones de herbicidas totales. "Los barbechos largos de girasol a
girasol son los que mayor estabilidad de rendimiento proporcionan, como
alternativa de rotación es posible alternar con soja primavera, pero dado los
variables rindes obtenidos en la ultima campaña y la baja superficie destinada
a esta oleaginosa no representa una alternativa de rotación muy
utilizada", relató Varela.
"Ajustar la fertilización en los lotes de
acuerdo a años de agricultura del campo", es otro de los aspectos
destacados por el asesor. "La fertilización puede realizarse en forma
parcial: en el caso de la urea, 30 kg/ha a la siembra y 50/60 kg/ha al
escardilllo o bien 80/90 kg/ha directamente al escardillo", explicó.
En tanto, en los planteos de girasol en SD no se cambiará
mucho respecto al manejo, dado que la implantación del cultivo está casi
siempre determinada por la ocurrencia de lluvias en el mes de julio, algo que
tiene baja probabilidad de ocurrir. Sólo el manejo de barbechos de sorgo
temprano cosechado en febrero tal vez permita implantar girasol en julio. A
diferencia de los lotes de siembra convencional, los planteos en directa sufren
más las heladas tempranas y tienen una emergencia en general más despareja y
lenta", expresó.
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