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Octubre de 2007 |
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GIRASOL
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Las cuatro patas del rendimiento |
Un breve repaso de
los aspectos que los girasoleros deben tener en cuenta para aprovechar al
máximo este buen momento.
Para obtener altos rendimientos, existen cuatro aspectos que
no se deben descuidar a la hora de planificar la siembra. Según los
especialistas de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), éstos son el
barbecho, la densidad y distribución de las plantas, la fertilización y la
correcta elección del híbrido.
Los técnicos sostienen que cuando el lote donde se va a
implantar girasol está enmalezado, se pueden perder hasta 60 mm de agua en el
mes previo a la siembra, y comprometer gravemente el futuro rendimiento. Es
necesario recordar que entre 120 y 150 mm de agua almacenada en el suelo antes
de la siembra puede significar el 30% del consumo total que requiere un girasol
de 2500 kg/ha. Entonces, mantener la limpieza de los lotes permite sembrar en
época y lograr un buen desarrollo inicial.
Otro de los pasos para alcanzar máximos rendimientos es
lograr un girasol de entre 40 y 50 mil plantas por hectárea y una buena
distribución. En este sentido es fundamental la elección de la placa y
velocidad de siembra, al igual que la calidad de la sembradora y sus accesorios.
De la misma manera, es muy importante que la semilla posea óptimo poder
germinativo y vigor y sea tratada con insecticidas, aspectos que resultan
fundamentales en siembras tempranas con bajas temperaturas de suelo período
siembra-emergencia prolongado. También se recomienda el monitoreo de plagas
(hormigas, tucuras, orugas grasientas, babosas, etc.) en los primeros estadios
del cultivo.
En lo que respecta a la fertilización, los especialistas
coinciden en que el uso de un arrancador como fosfato diamónico, 40 kg/ha o
más, puede contribuir a tener un cultivo más homogéneo y un mejor desarrollo
del sistema radicular. Si se logra que la raíz explore rápidamente el suelo,
se podrán disminuir los efectos de un estrés hídrico posterior. Se recomienda
una fertilización al costado y debajo de la semilla, ya que el fertilizante en
la línea puede causar fitotoxicidad.
Adicionalmente, una correcta elección del híbrido puede
resultar en varios cientos de kilogramos de rendimiento de diferencia: el
ambiente afecta el comportamiento de los cultivares en forma diferencial, es
decir, un mismo cultivar puede mostrarse diferente en un ambiente respecto de
otro. Para una correcta decisión, deben observarse los ensayos de evaluación
de cultivares más cercanos al lote a sembrar.
Para esto, ASAGIR colabora y difunde los resultados de la
Red Nacional de Evaluación de Girasol del INTA, un sistema objetivo y confiable
que analiza el comportamiento y los resultados a campo de cultivares de girasol
convencionales (SFO), alto oleico y CL, en más de 40 sitios distribuidos en
toda el área de producción de girasol argentina.
Los resultados de esta Red están disponibles en el sitio
web www.asagir.org.ar y en boletines
habitualmente disponibles en las unidades y subunidades del INTA. Al proceder a
elegir el o los cultivares, los productores deben, en primer lugar, identificar
los condicionantes más fuertes de la zona (Verticillium, Sclerotinia, vuelco u
otros) y comenzar seleccionando aquellos cultivares destacados por su buen
comportamiento a esos caracteres en los últimos tres años.
Fuente: SAVIA COMUNICACION
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