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Febrero de 2008 |
Campaña 2007/08
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Los buenos precios cambiaron la lógica de los productores |
Más tecnologías y
diversificación en las fechas de siembra. Una recorrida por la experiencia que
los productores del Norte y el Centro del país tuvieron con el girasol en esta
campaña.
Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, hasta la semana
pasada se llevaban cosechadas cerca de 462 mil hectáreas, un 17,1% de las 2,7
millones de hectáreas implantadas. El rendimiento medio para la oleaginosa
estaría alcanzando hasta ahora los 18,6qq/ha, "superior en 450 Kg/ha a
igual fecha en campaña 2006/07", de acuerdo al informe.
Esta vez, el girasol dio la nota en la provincia del Chaco.
Por un lado el clima dividió la siembra en dos fechas, una a fines de julio y
la otra hacia septiembre-octubre. Según el asesor local Jorge Kisur, las de
julio anduvieron mejor que las tardías, que sufrieron el déficit hídrico y
comenzaron a cosecharse con rindes más bajos. "Lo de las dos fechas de
siembra no se había visto antes en la región, pero una de las razones fue el
precio del girasol", aclaró Kisur.
El otro dato llamativo tiene que ver con el crecimiento de
la siembra directa. "Lo más común en el Chaco son las siembras
convencionales. Pero este año, también el precio modificó el manejo e hizo
que, a diferencia de otros años, se hiciera más directa sobre soja e incluso
sobre algodón. "Sólo en localidades como en Villa Angela, San Bernardo o
La Clotilde, el área en Directa creció del 5 al 15 %", explicó Kisur
para aclarar que no es el caso de la zona de Charata, donde la siembra
conservacionista se viene experimentando desde hace más tiempo, de la mano de
tecnologías como la fertilización.
En el aspecto sanitario, los lotes sembrados en las primeras
fechas de siembra no tuvieron problemas, sin embargo, los tardíos sufrieron la
aparición de roya negra, sobre todo en las variedades susceptibles. En general,
en el Norte se usaron pocos fungicidas y los rindes de los primeros lotes
cosechados oscilaron entre los 1700-1800 kg/ha contra perspectivas de 1300 kg/ha
para las segundas fechas de siembra.
Para Néstor Rossi, otro de los referentes girasoleros del
área que va del Norte de Santa Fe hasta Chaco, uno de los aspectos a destacar
en esta campaña son las buenas condiciones para la definición de materia
grasa, sobre todo temperatura y baja incidencia de enfermedades de fin de ciclo,
como phomopsis.
"Al final de campaña nos sorprenden rendimientos que
oscilan entre los 1800 y 3200 kg/ha", comentó Rossi para aclarar que hubo
un trabajo de ajuste de densidades (alrededor de 5500 plantas/ha) y de
fertilización en siembra directa. Se usó azufre y nitrógeno. Se agregó
fósforo hacia el Este y se enfatizó el nitrógeno hacia el Oeste. "Estas
prácticas marcaron las diferencias en las brechas de rendimiento",
reflexionó Rossi.
Con el cultivo en R5 (comienzo de floración) se vio roya
negra en el Oeste, que fue tratada con tebuconazole y preventivos en estado R1
(de estrella).
En la zona Centro del país aún faltan algunas semanas para
comenzar a recolectar el girasol. Pero lo cierto es que las expectativas son muy
buenas. "Llovió lo justo y necesario. Los años que son buenos para el
girasol son malos para el maíz", argumentó Jorge Dolinkue, referente de
ASAGIR en la región.
En La Pampa, Luis Arias es productor y referente en materia
de girasol. En esta provincia, el clima se divide en dos zonas: una central que
va de General Pico hacia el Sur y otra que abarca el Oeste y Noroeste de La
Pampa.
"Todo el Este y Centro Sur tuvo buenas lluvias, si bien
se cortaron a principios de diciembre, a mediados de enero hubo una
recuperación. La zona complicada es la de tosca (al Oeste de General Pico,
Santa Rosa, Embajador Martini, hasta el Norte, Realicó), allí los perfiles son
menores y no llovió. Esto trajo síntomas como floración a menos de un metro y
girasoles muy petisos", detalló Arias.
Entre las tecnologías utilizadas en la región, Arias
destacó el uso de curasemillas y girasoles Cl. La fertilización se hizo al
arranque, aunque en forma poco generalizada. Según el productor, el ataque de
Verticillium se frenó y hubo un fuerte ataque de isoca medidora, como hacia
años que no se veía. "Se vio en la totalidad del lote, con 70 huevos y 20
isocas por planta", dijo sorprendido Arias, para comentar que la plaga fue
manejada con pulverizaciones aéreas de endosulfan, cipermetrina y piretroides.
En las zonas afectadas, los rindes oscilan ente los 500 y 1200 kg/ha,
"incluso hay lotes perdidos", destacó Arias. En las demás, la
cosecha estaría rondando entre los 1800 a 2500 kg/ha.
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