|
agosto de 2005 |
Avances en Proyectos de Investigación
|
|
El próximo año el girasol dará un nuevo salto tecnológico |
Uno de los objetivos primordiales de la Asociación Argentina de Girasol es
incrementar la competitividad del cultivo. Cuando se habla de competitividad, se
habla, entre otros factores, de mayor productividad. La inversión en
investigación es uno de los caminos para lograrla. Nueve investigadores
presentaron avances sobre sus trabajos.
El próximo año habrá mucho más para aprender sobre
girasol. Entre mediados y fines de 2006, los nueve Proyectos de Investigación
en Ciencia y Tecnología Orientados en girasol (PICTOs), que están siendo
financiados en forma conjunta por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) y
la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, ANPCyT, habrán
llegado a su fin dando lugar a una nueva etapa en el desarrollo del cultivo en
el país. Así lo expresaron los investigadores que la semana pasada se
reunieron en la SECyT para dar cuenta sobre el estado de avance de sus trabajos.
Argentina es uno de los países clave en la evolución del
girasol mundial. El centro de las investigaciones desarrolladas por estos nueve
investigadores se basa en elevar la rentabilidad del cultivo de girasol a
través del incremento de la productividad y del valor agregado que se pueda
generar sobre productos y derivados.
Para ello, los grupos de investigación más destacados de
nuestro país se hallan abocados a tratar de entender y manipular la fisiología
y la genética del estrés hídrico y del vuelco o quebrado del girasol, como
así también la tecnología necesaria para maximizar la respuesta de este
cultivo en ambientes semiáridos. Por otro lado, para una de las enfermedades de
mayor impacto económico como la Sclerotinia, también se está tratando de
dilucidar la genética de la resistencia. Todo esto, sumado a estrategias de
última generación como transgénesis, marcadores moleculares, cultivo in
vitro, ofrecen la posibilidad en un futuro muy cercano de incluir todos estos
caracteres en híbridos de alta productividad y, de esa forma, elevar la
rentabilidad del cultivo.
"Los centros más importantes y los investigadores más
descollantes en este cultivo se hallan en Argentina. De ahí la racionalidad de
apoyar a estos investigadores a través de ASAGIR y de la ANPCyT", dijo el
Dr. Carlos Sala, especialista en mejoramiento de la firma Nidera Semillas,
invitado a la reunión junto a la Ing. Norma Huguet, patóloga y asesora
privada, para sintetizar y evaluar los alcances de los trabajos en desarrollo.
De la reunión participaron también el Dr. Lino Barañao,
Director de la ANPCyT, el Ing. Agr. Víctor Jorge Kopp, Coordinador de
Seguimiento de Proyectos-FONCyT y el Ing. Pablo Bergadá, Vicepresidente 2do. de
ASAGIR.
Las investigaciones
La aplicación de proteínas y lecitinas de semillas de
girasol en el desarrollo de nuevas tecnologías es uno de los temas trabajados
por la investigadora Silvana Petruccelli del Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas. Sara Molina Ortiz, miembro del equipo y responsable de
presentar los avances del trabajo, expresó durante la reunión que se trata de
encontrar mecanismos que mejoren la calidad nutricional de los derivados del
girasol y por otro lado de hallar conclusiones que despierten el interés de la
industria para la utilización de esos derivados. Una de las conclusiones
arribadas en este proyecto indica que se obtuvieron lecitinas cuya composición
se encuentra dentro de los estándares comerciales, se comprobó la actividad
antioxidante de estas lecitinas y las lecitinas de girasol presentan actividad
tensio-activa equivalente a la de soja.
Marisa Gisela López Bilbao del INTA Castelar es la
responsable de investigar la obtención de plantas de girasol transgénicas que
expresen múltiples genes antifúngicos. "En girasol, lo difícil no es
transformar, sino seleccionar", dijo la especialista que mediante técnicas
moleculares intenta analizar la presencia del transgén en las plántulas y
relacionarlo con algún comportamiento diferencial in vitro. Los principales
esfuerzos en esta etapa del proyecto están, según la especialista, en poner a
punto algún método de selección de resistencias trabajando con promotores que
expresen altos niveles del gen que detoxifica el herbicida.
Otro de los proyectos presentados es el de Alberto Escande
del INTA orientado a la Identificación de diferentes fuentes de resistencia
genética a la Podredumbre del Capítulo (PHC) de girasol (Sclerotinia
sclerotiorum) mediante herramientas genómicas. El objetivo es integrar los
materiales, los conocimientos y las herramientas adquiridas para identificar y
combinar fuentes de resistencia a PHC y evaluar sistemas de selección
eficientes para asistir a los programas de mejoramiento de girasol cultivado.
Para esto no solo se estudian las diferentes resistencias de los materiales
existentes sino se trabaja en un sistema eficiente de marcación de las fuentes
de resistencias (líneas) reconocidas para que puedan ser incorporadas a las
mejores líneas avanzadas de cada criadero.
La Producción sustentable de girasol en la región
semiárida pampeana central (RSPC) es el proyecto de investigación que lleva
adelante el Ing. Jesús Pérez Fernández del INTA Anguil, La Pampa. Se trata de
analizar los factores limitantes del rendimiento y la influencia de distintos
manejos en una zona que abarca el Este de San Luis, el Sudoeste de Córdoba y La
Pampa. Según el técnico, la fecha de siembra es una de las variables
agronómicas identificadas como limitantes y puso como ejemplo los 7000 kg/ha
obtenidos en Manfredi con una siembra temprana de girasol. Las bases de su
trabajo radican en generar información sobre rendimientos potenciales en
diferentes áreas girasoleras de la región, determinar los niveles críticos de
los nutrientes, generar un método predictivo de diagnóstico y ajustar el
manejo del agua evaluando longitud del barbecho, niveles de cobertura y cultivo
antecesor, entre otros.
Raúl Horacio Rodríguez del INTA Balcarce es el responsable
de llevar adelante el proyecto Conservación y evaluación de especies
silvestres de girasol de importancia para el mejoramiento genético. Mónica
Poverene de la Universidad Nacional del Sur y miembro del equipo de
investigadores del proyecto destacó durante la presentación realizada en la
SECyT que el objetivo es crear un banco activo de especies silvestres
naturalizadas e introducidas, evaluar el germoplasma disponible y determinar
tolerancia natural al herbicida imazapyr en las poblaciones naturalizadas de la
Argentina.
Análisis genético de la respuesta del crecimiento foliar
del girasol al déficit hídrico: hacia un aumento de la estabilidad y el
potencial de rendimiento de la producción en secano es el tema trabajado por el
investigador Luis Adolfo Nazareno Aguirrezabal de la Universidad Nacional de Mar
del Plata.
En la reunión de presentación, el Dr. Guillermo Dosio fue
el encargado de presentar los avances. Dijo que se han analizado ya 19 genotipos
en busca de diferentes respuestas del crecimiento foliar al déficit hídrico.
También destacó que se encuentra en un 50% de ejecución la identificación de
genotipos contrastantes y la construcción, a partir de dichas líneas, de una
población de mapeo que presente una amplia variabilidad para el carácter en
cuestión.
El investigador de la UBA Antonio Hall presentó el avance
de su proyecto titulado Ecofisiología de la tolerancia a la densidad
poblacional y la resistencia al vuelco / quebrado en girasol. Según el
investigador, se halló variabilidad intraespecífica para indicadores tempranos
de respuesta a la alta densidad poblacional que parecen tener correlación con
procesos determinantes del rendimiento.
La tolerancia al vuelco de las plantas está asociada a un
mayor anclaje reflejado en un mayor diámetro del plato de raíces en tanto que
la susceptibilidad al quebrado del tallo varía al producirse un incremento en
la densidad de siembra debido a una disminución en el espesor de la estructura
[parénquima + corteza] del tallo.
Selección de genotipos de girasol (Helianthus annuus L.)
resistentes a imidazolinonas por metodologías no convencionales es el proyecto
en el que trabaja un equipo liderado por la investigadora Liliana Picardi de la
Universidad Nacional de Rosario. Para producir un híbrido resistente deben
introducirse los genes de resistencia a las dos líneas progenitoras. Este
proceso demanda gran cantidad de tiempo y recursos dentro del programa de
mejoramiento en lo que se refiere a la identificación y selección de
individuos. La complementación de los programas de mejoramiento tradicionales
con estas técnicas se traduciría en ahorro de tiempo y recursos para el
programa, sostuvo la especialista.
Por último, desde la Universidad Nacional del Sur, el
investigador Luis Francisco Hernández trabaja en los factores determinantes de
la maximización del rendimiento y la calidad industrial del girasol (Helianthus
annuus L.). Mediante técnicas digitales, se mide y analiza cómo la
disposición y el tipo de granos pueden ocasionar problemas de vaneo en el
girasol.
Prensa ASAGIR
prensa@asagir.org.ar
0221 15 4850842
|