Una selva cotidiana
Cerca de La Paz, la capital boliviana, a un par de horas solamente, en la localidad de Coroico se ubica el Ecoparque Turístico “La Senda Verde”. Un emprendimiento privado lleno de detalles que aseguran el disfrute de los turistas y el cual ya se ha convertido en uno de los destinos naturales más importantes de Bolivia
Por Ernestina Claverie
Por un lado la selva, con su salvaje e imponente paisaje nos invita a la desconexión , el relax, a la fantasía de entrar en otro mundo… por el otro, el resort con su piscina, el restaurante, el café gourmet, y varias actividades que nos aseguran una feliz estadía. Ir a la selva hoy por hoy no sólo significa camping y mosquitos molestos, las opciones que brinda un proyecto como Senda Verde, ponen en franca comunión lo mejor de la naturaleza con lo mejor que puede ofrecer el servicio gastronómico y hotelero actual.
Vicky Ossio Peña, una de sus propietarias nos cuenta cómo es y de qué se trata Senda Verde:
-¿Cómo comenzó este proyecto?
La Senda Verde (LSV) comienza como un destino turístico para los ciclistas que bajan
por la Carretera Más Peligrosa del Mundo (WMDR-World Most Dangerous
Road). Es un proyecto que se origina como una respuesta a la demanda.
Nosotros habíamos observado que cada día bajaban decenas de ciclistas
por la carretera, y que las empresas les daban un sándwich, los subían
a sus buses y se los volvían a llevar a La Paz. Nosotros vivíamos
cerca al pueblo de Coroico, y comenzamos a buscar una propiedad cerca
a la localidad de Yolosa, que es donde llegan las bicicletas. Tuvimos
la suerte de ubicar una propiedad lindísima, donde lo primero que
sentí al llegar por primera vez fue que la naturaleza me abrazaba, me
cobijaba.
Entonces, nos pusimos a construir algo muy básico para los dos
proyectos que teníamos, porque hubo una segunda idea que era hacer
campamentos escolares, donde los chicos vinieran de La Paz (donde el
contacto con lo natural es mínimo) y aprendan a apreciar y cuidar
la naturaleza. Entonces, construimos una cocina abierta rodeada de un
comedor rústico pero confortable, y un área con baños y duchas, que
hasta el día de hoy deben ser las mejores duchas y baños de la región.
Era todo lo que necesitábamos para comenzar atender a los ciclistas y
a los colegios.
-¿Cómo se implementa el servicio?
Hasta el día de hoy continuamos trabajando con una sola empresa de
bicicletas, la más grande del mercado, y con colegios como el Colegio
Alemán que cada año nos manda a uno o dos cursos.
Un par de años después, y también como respuesta a la demanda,
construimos 4 cabañas rústicas y muy confortables (con baño privado)
para atender a los muchos turistas que se sentían encantados con el
lugar al llegar y que nos pedían lugar para quedarse una o más noches.
-¿Cómo clasificarían el servicio de alojamiento que brindan?
Como puedes ver hasta ahora, LSV no nace como hotel ni es un hotel,
nosotros siempre lo llamamos un refugio, donde nuestro objetivo era
que la gente se sienta como en casa.
¿Cómo es el vínculo con el entorno natural?
Mas o menos al año de iniciar el negocio (comenzamos en el 2003-2004),
sin pensarlo, comenzamos a rescatar animales silvestres víctimas del
tráfico ilegal, que salían hacia La Paz escondidos en camiones o buses por
la carretera que está a menos de un kilómetro de LSV. Llamamos a un
centro de custodia de fauna silvestre y nunca vinieron a recogerlos.
De pronto esto continuó, hasta que hace casi 4 años la organización
que rescata animales, Animales SOS, nos trajo un oso andino (oso de
anteojos o jucumari). A partir de entonces, tanto esta organización
como la dirección General de Biodiversidad, dependiente del
Vice-ministerio de Medio Ambiente, comenzaron a enviarnos todos los
animales que ellos rescatan. Sin pensarlo, estábamos dando a LSV
verdaderamente el carácter de refugio.
Esto marcó un giro radical en nuestras actividades:
1. Tuvimos que cerrar nuestro comedor con malla, siendo que antes era abierto.
2. Construimos 4 cabañitas pequeñas para reemplazar a las carpas, ya
que los monos jugaban con las carpas como si estuvieran en un parque
de diversiones.
3. Hicimos un plan de manejo de fauna silvestre que está
aprobado por las autoridades pertinentes.
4. Comenzamos un programa de voluntarios, en el que los
extranjeros en su gran mayoría, vienen al refugio a ayudarnos a
alimentar, limpiar, trabajar en enriquecimiento, etc., con los
animales, que a la fecha llegan ya a los 250 animales entre más de 25
especies.
5. Construimos un lugar, el que llamamos Aruma Room, donde los
voluntarios y alojados se distraen en la noche, jugando al billar o
mirando algún video. En LSV no tenemos televisión.
- ¿Que servicios se brindan al Turista?
Respondiendo a otras preguntas, los servicios que tenemos son de
duchas y almuerzo, campamentos escolares (ahora lo hacemos en un
terreno frente a LSV). A todos ofrecemos almuerzo y cena, pero no nos
consideramos un restaurante porque hacemos platos únicos, con la única
opción de plato vegetariano.
Entre las actividades, contamos con una piscina, y el tour guiado al
refugio de animales.
Trabajamos muy de cerca con otros dos proyectos, el Zip Line y con un
proyecto comunitario que ayudamos a implementar de canoeing (canoas)
Visita http://www.ziplinebolivia.com/ y http://www.elvagante.com/
-¿Cómo es el público que los visita?
Nuestro público es en su mayoría extranjero, yo diría que en un 80% a
85%. Tenemos turismo nacional sobretodo los fines de semana
largos cuando recibimos visitas al refugio de animales.
La Senda Verde es un lugar especial sin duda. Aún antes de tener a los
animales la presencia de la naturaleza era y es muy fuerte. Estamos a la
orilla de dos ríos, que le dan un ambiente muy especial, y un
ruido delicioso al rato de dormir.
Es un lugar para descansar, para relajarse.
Más información en http://www.sendaverde.com.