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| EEA INTA
Pergamino |
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19 de septiembre de 2008 |
INVESTIGACION
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Los cerdos híbridos del INTA son superiores en calidad de carne
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Trabajo realizado por Marccela Lloveras y Pedro Goenaga
del INTA Pergamino.
Los especialistas en genética animal de la Estación
Experimental Agropecuaria Pergamino del INTA Marccela
Lloveras y Pedro
Goenaga acaban de publicar un artículo de investigación en una de
los principales journals del mundo dedicado exclusivamente a carnes, el
"Meat Science", donde se muestran los resultados que avalan en cuanto
a caracteres de calidad de carne la superioridad de los cerdos híbridos del
Programa de Mejoramiento Genético de Cerdos (MGC) del INTA en comparación con
los de una prestigiosa compañía.
El estudio apuntó a comparar los diversos-varios
caracteres, físicos, químicos y sensoriales, que contribuyen a la
"formación" de la calidad propiamente dicha o intrínseca de la carne
en cerdos híbridos comerciales, prontos a faena, dos de ellos progenies de
padrillos puros Ducoc y Yorkshire apareados con cerdas híbridas, todos de MGC,
frente a los provenientes de materiales sintéticos de una afamada marca.
Los estudios fueron realizados con la participación del
Instituto de Tecnología de Alimentos del INTA Castelar lo que posibilitó
disponer de un análisis de atributos "sensoriales", una metodología
compleja que requiere de catadores profesionales entrenados.
Los cerdos híbridos hijos de los padres Duroc resultaron
claramente superiores en todos los caracteres, especialmente en los sensoriales,
entregando carnes tiernas, jugosas y sabrosas; luego se ubicaron los hijos de
los padres Yorkshire y por último los de la línea sintética. Aunque éstos
últimos fueron los más productivos, sobre todo por su elevado contenido de
magro y conversión alimenticia, su calidad de carne resultó objetable.
Con esto se corrobora una vez más que los avances
genéticos obtenidos en la productividad de los cerdos en décadas pasadas se ha
logrado a expensas del deterioro en la calidad de su carne, antagonismo que
viene afectando a otros alimentos, cuyos ejemplos más conspicuo son el tomate o
las frutillas. Así, la producción industrial de cerdos en factorías utiliza
materiales genéticos de elevado rendimiento, pero de dudosa calidad; relación
inversa que, desafortunadamente, parece de origen biológico. El deterioro en la
calidad en parte obedece, como en el caso estudiado, a que gran número de los
cerdos derivados de padres sintéticos fueron detectados como portadores del
"gene de halotano o gene de susceptibilidad al estrés", que aumenta
el magro, otorga una conformación musculosa y mejora la conversión, pero
también de causar un severo perjuicio en la calidad de carne.
El tema es trascendente, sobre todo para orientar la
provisión de carne, primero, apta para el consumo fresco y luego, para la
elaboración de chacinados y fiambres de calidad, que pueda convertirse en una
opción válida para desempeñar el necesario rol de sustituir a las carnes
vacunas. Difícilmente tendrá éxito la carne porcina de baja calidad, como si
se tratara de un comodity, en cambio se correrá el riesgo de bajar su valor
comercial y terminar como los frutos antes mencionados.
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