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| EEA INTA
Pergamino |
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05 de noviembre de 2007 |
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INFORME
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Cosechadoras: cómo minimizar las pérdidas |
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El
Ing. Agr. Juan Giordano recomienda especial atención al mantenimiento y al
conocimiento del operario como clave para lograr un buen rendimiento.
En el marco de la capacitación "Curso para usuarios de
maquinaria agrícola" que se desarrolla en el INTA Pergamino (Ruta 32 Km.
4,5), días pasados estuvo presente el Ing. Agr. Juan Giordano.
El especialista, proveniente del INTA Rafaela, brindó
importantes detalles a tener en cuenta a la hora de una buena utilización de la
cosechadora, haciendo especial hincapié en su cuidado y mantenimiento.
Cabe recordar que este curso, que se extenderá hasta
mediados de diciembre, cuenta entre su audiencia con productores agropecuarios,
contratistas, operarios y aprendices de operarios rurales que han demostrado un
marcado interés en conocer al detalle las nuevas tecnologías, convirtiéndose
así en personal entrenado, no sólo para operar, mantener, y reparar sino
también para prever modificaciones en los equipos.
El mismo es organizado conjuntamente por el Centro de
Formación Profesional 401; la Sociedad Rural local; ACA; AFA; UATRE Filial
Pergamino; la Escuela de Educación Técnica "Lorenzo Parodi";
Empresas Fabricantes o Distribuidoras de Maquinaria Agrícola; y el INTA
Pergamino.
Giordano explicó que los últimos trabajos del INTA al
respecto se refieren principalmente a la vida útil de las cuchillas, de los
pontones para reducir pérdidas y la búsqueda de mayor eficiencia de la vida
útil de los elementos.
"También se trabaja en el desarrollo de cóncavos que
tengan mayor colado, menos agresividad generándole mayor capacidad a la
cosechadora. Y no solamente basándonos en la soja, sino ampliando a otros
cultivos como el maíz y últimamente estamos trabajando en lograr evitar la
rotura de los capítulos de girasol para mejorar lo que hace a la eficiencia de
la cosecha del cultivo", anticipó Giordano.
-¿Cuáles son las recomendaciones indispensables que se da
a los usuarios?
-El operario es muy importante, es quien conduce, regula,
quien debe mantener y reparar la cosechadora. Esto hace que la máquina sea más
eficiente. El operario, en el manejo y la puesta a punto diaria, es fundamental
porque es de tecnología de costo cero lo que hace que sea muy eficiente
adaptarle la velocidad del molinete, la altura de corte, el reemplazo de las
cuchillas rotas, la apertura y cierre del cóncavo, las reducciones del
cilindro, etc. Todo esto hay que ir haciéndolo en el momento del trabajo, pero
sigue el mantenimiento, el buen estado de los materiales, de las barras
batidoras, del cambio de puntones, de las condiciones en que tiene que trabajar
un flexible, de incorporar los elementos tecnológicos que se vayan
desarrollando. De esa forma en invierno estaremos recuperando muchas de las
pérdidas haciendo una mejora durante la reparación de la cosechadora, lo que
vamos a usufructuar a la hora de la cosecha.
-Desde la experiencia recogida, ¿cuáles son los
principales errores que se están cometiendo?
-Uno es perpetuar la vida de los puntones. No se los cambia
cuando llevan recorridas 1.000 a 1.200 hectáreas. También se aprecia falta de
ajuste de los sapitos, reemplazo de cuchillas, y mal hábito de rellenar las
barras batidoras de los cilindros. Estas son las principales cuestiones
críticas que nos están dando muchos dolores de cabeza en cuanto al nivel de
aumento de pérdidas por la cola, por plataforma o mayor cantidad de granos
rotos en la tolva.
-¿Las velocidades dejaron de ser un problema?
-Una velocidad máxima no se pude fijar porque esta
dependerá de la capacidad de trabajo y las condiciones del cultivo. Pero sí
decimos que tiene un límite el corte de acuerdo a condiciones. Por ejemplo una
soja de 30, 35 quintales para arriba, vamos a tener que limitarnos a una
velocidad de 7 ó 7,5 Km. de avance porque si lo superamos comenzaremos a
arrastrar el cultivo. Lo fundamental está en el mantenimiento. No vamos a decir
que vayan más despacio, pero vamos a pedirles que hagan la regulación y el
mantenimiento, a partir de allí que vayan a una velocidad tal que nos limiten
la tolerancia de las pérdidas de la cosechadora. O sea hasta 85 ó 90 kilos por
hectárea en soja y trigo, podemos estar trabajando perfectamente como pérdida
total admisible, porque desgraciadamente todavía estamos en valores de 130, 150
kilos promedio de pérdida en Argentina. Perfectamente tenemos que estar
trabajando a 7 kilómetros por hora a un rendimiento de 30, 35 quintales por
hectárea con esas pérdidas. Ya hemos visto en muchas cosechadoras que cuando
están bien mantenidas y reguladas logran estar por debajo de esos niveles.
Contacto
INTA Pergamino
Ing. Néstor González
(02477) 439069
Mail: ngonzalez@pergamino.inta.gov.ar
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