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| EEA INTA
Pergamino |
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06 de junio de 2005 |
Participación del INTA Pergamino en el Primer Congreso de Invernada de
CREA.
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Forrajeras: Los Pastos que se vienen |
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La Ing. Agr. Adriana Andrés, investigadora del INTA
Pergamino en mejoramiento genético de Especies Forrajeras, formó parte del
Primer Congreso Nacional de Invernada de CREA "El negocio ganadero depende
de todos nosotros", llevado a cabo en la ciudad de Rosario los días 19 y
20 de mayo.
La especialista expuso ante más de 2000 participantes sobre
"Los pastos que se vienen", trabajo publicado en Resúmenes de las
disertaciones. A continuación una sinopsis del material presentado.
Por Ing.Agr. M.Sc. Ph.D. Adriana Andrés
El aporte realizado por el mejoramiento genético de
numerosos cultivos en el incremento de la producción agrícola de los últimos
50 años oscila entre el 30% y 50%. En las especies forrajeras la tasa promedio
de ganancia genética en la producción de materia seca ha sido inferior (4% década-1)
a la lograda en los cultivos agrícolas (13,5% década-1) debido,
entre otros factores, a los escasos cambios producidos en el índice de cosecha
y a la importancia de otros caracteres además del rendimiento.
En términos generales los objetivos primarios del
mejoramiento en pasturas han sido el incremento de la producción total y/o
estacional del forraje y de la persistencia. Más recientemente se han dedicado
esfuerzos a mejorar la calidad nutricional y la resistencia a factores bióticos
y abióticos, y es probable que en el futuro estos últimos aspectos reciban aún
mayor atención. Las estrategias utilizadas para lograr los incrementos
productivos han estado sustentadas sobre métodos tradicionales de mejoramiento,
dependientes de la variabilidad que ocurre naturalmente en ecotipos adaptados,
poblaciones naturalizadas y en cultivares comerciales.
En la actualidad las herramientas biotecnológicas, como los
marcadores moleculares, la selección asistida, la regulación de la expresión
génica y la transgénesis, han permitido aumentar la variabilidad genética y
la eficiencia de selección en algunos caracteres específicos. Estas técnicas
indudablemente aportarán al progreso del mejoramiento genético, pero dependerán
de las bases fundamentales de los métodos tradicionales para comprobar su
verdadero potencial.
Nuestro país
En Argentina, la generación de cultivares forrajeros ha
sido discontinua y dependiente de la región agroecológica considerada.
Adicionalmente la expansión agrícola producida en los últimos años determinó
el desplazamiento de la ganadería hacia escenarios productivos diversos,
necesitados de nuevas tecnologías en pasturas.
La genética permite abordar estos nuevos desafíos, a través
del desarrollo de pastos de elevada calidad destinados a sistemas de alta
productividad y de pastos genéticamente tolerantes al estrés abiótico y con
elevada persistencia productiva para los ambientes marginales.
Los pastos para los ambientes de alta productividad
La selección aplicada en los pastos destinados a ambientes
de alta productividad, se ha orientado principalmente a aumentar la
digestibilidad y el valor nutritivo del forraje. El desplazamiento de la fecha
de floración, la modificación de la relación hoja/tallo, la alteración de
las tasas de digestión de la pared celular, el incremento del flujo de proteína
pasante y el mejoramiento del balance de aminoácidos para maximizar la síntesis
de proteína bacteriana, son algunos de los caracteres utilizados en el
desarrollo de variedades.
La selección in situ de genotipos de alfalfa de menor
velocidad inicial de desaparición ruminal permitió el desarrollo de una
variedad con menor potencial timpanizante. La variación en el porcentaje de
digestibilidad de la materia seca de genotipos de pasto ovillo con diferente
precocidad posibilitó la liberación de cultivares de elevada calidad y
producción de semilla. En raigrás anual, los cultivares formados por genotipos
con 10-15% mas de azúcar en hojas y tallos, proveyeron de energía adicional a
los microorganismos del rúmen para mejorar la eficiencia de conversión de la
proteína, y ello determinó una mayor producción animal y un menor impacto
ambiental.
Si bien aún no se conocen progresos logrados por selección,
la variación genética encontrada en la proporción de diferentes ácidos
grasos presentes en las gramíneas, presume la liberación de nuevos cultivares
con efectos benéficos sobre la salud humana.
Los pastos para los ambientes marginales
En el mejoramiento de especies forrajeras destinadas a
condiciones marginales, el rendimiento es de importancia secundaria respecto a
los caracteres que confieren adaptación. En la Grama Rhodes, la tolerancia a la
salinidad produce reducción del rendimiento por disminución del crecimiento
foliar y el aumento del número de hojas secas. La selección de genotipos
tolerantes a la salinidad, se logró a partir de la evaluación del daño
oxidativo generado en plántulas cultivadas en condiciones de estrés. En
agropiro alargado la capacidad diferencial para germinar en estrés salino, de
poblaciones adaptadas a suelos salino sódicos de la Depresión del Salado,
indicó la presencia de variabilidad para tolerancia a la salinidad.
Adicionalmente, se detectaron caracteres de plántula
asociados a una mayor velocidad de crecimiento inicial y de elevada
heredabilidad que se aplicaron en la selección de genotipos para desarrollar
cultivares comerciales. Estos resultados fueron atribuidos al impacto de la
selección natural para adaptabilidad y rendimiento. Similarmente en pasto llorón,
la selección dirigida a encontrar genotipos estables y con alta producción, se
realizó a través de la altura y el diámetro de planta, por evidenciar
correlación genética con el peso de la materia seca, ser de heredabilidad alta
y de fácil medición. Si bien, existen algunas técnicas ensayadas en la
obtención de plantas transgéncias de pasto llorón, no existen cultivares
liberados al mercado.
El mercado nacional de semillas forrajeras y sus
restricciones
En la actualidad la utilización de cultivares, tanto sean
importados como de producción nacional, ha promovido una mayor actividad
comercial. Sin embargo, existen problemas estructurales en la comercialización,
algunos de las cuales están directamente relacionados con la ausencia de
controles adecuados en el mercado y con la elevada proporción de venta ilegal
de semilla, que hacen impracticable la recuperación de la inversión realizada
en genética.
En este contexto, el mayor interés se ha centrado en las
variedades protegidas, que permiten la comercialización en exclusividad por
medio de licencias o acuerdos con sus obtentores. Es indudable que las
tendencias a futuro contemplan un aumento de la actividad fitomejoradora
nacional, una mayor proporción de variedades protegidas en el mercado y también
una mejora sustancial en la producción de semilla forrajera de mayor calidad.
Contacto
INTA EEA Pergamino aandres@pergamino.inta.gov.ar
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