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| EEA INTA
Pergamino |
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31 de marzo de 2004 |
Gustavo Ferraris, Técnico INTA Pergamino
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La falta de lluvias perjudicó a los cultivos de Soja y Maíz |
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Ya se cosechó casi el
50% del área sembrada y se observa una reducción de rendimientos con respecto
al año anterior de 10 a 20% para maíz y 10 a 25% para soja.
El Ing.Agr. Gustavo
Ferraris del área de Desarrollo Rural del INTA Pergamino, evaluó la situación
actual de los cultivos. De su exposición surge que se producirá cierta baja en
los rendimientos debido a que las condiciones climatológicas no fueron óptimas
en la campaña 2003/04. A la hora de las perspectivas, Ferraris aseguró que la
ocurrencia de lluvias en el mes abril y los primeros días de mayo (previo a la
siembra de trigo), será fundamental para la campaña 2004-2005, especialmente
para los cultivos de cosecha fina.
-Esta falta de agua ¿está
afectando a los cultivos de soja y de maíz?
-Respecto a maíz y soja
de primera, se encuentran en la etapa de cosecha en éste momento. Estamos
viendo las consecuencias de lo que fue el clima de verano.
En maíz se ha
avanzado mucho, se ha cosechado más del 50% del área sembrada. En cuanto al
rendimiento está en un 10 a 20% por debajo de lo que fue la campaña anterior,
lo cual es lógico por la falta de lluvia que hubo en los meses de diciembre y
enero. Esto perjudicó al cultivo durante la etapa de floración, cuando define
su rendimiento.
Lo que se pudo sembrar
hasta mediado de septiembre se puede decir que alcanzaron un buen nivel de
rendimiento con techos de 9.500 a 10.000 kilos.
En cuanto a los cultivos
que por falta de humedad en el suelo se implantaron en una segunda etapa, hacia
el mes de octubre y noviembre (estos lotes no se están cosechando debido a que
la maquinaria está abocada a la soja), se puede arriesgar que tendrán
rendimientos muy inferiores. Esto debido a que ubicaron su período crítico en
enero y sufrieron de lleno la escasez de lluvias, acompañada de muy altas
temperaturas.
En lo que respecta a soja,
también hay reducción en los rendimientos. La Soja de primera está
produciendo menos que en el año anterior. La superficie recolectada al día de
hoy llegaría a un 35 ó 40%, pero se avanza notablemente día a día, ya que la
escasa humedad ambiental permite realizar jornadas de cosecha de hasta 14 hs (de
10 de la mañana hasta la medianoche). Las variedades cosechadas hasta ahora son
las de ciclo más corto.
Lo que se observa en
cuanto a los rendimientos, si bien todavía es temprano para dar un resultado
definitivo, es una reducción de un 10 a un 25%. Respecto a 2003 se observa un
piso de rendimiento más bajo. En este año los lotes con problemas de retención
de humedad o inferior calidad de suelo, se ven rendimientos muy inferiores que
llegan a 1.700-1800 kilos por hectárea, cuando en 2003 llegó a 3.000 kg/ha.
Hacia el sur y oeste de
la región se ven techos de rendimiento muy buenos. En los partidos de Arenales,
Arribeños, sur de Colón, y también hacia General Villegas se están
obteniendo buenos rendimientos debido a que las condiciones climáticas fueron más
benignas. Los partidos del norte, como, Pergamino, Rojas, San Nicolás sufrieron
más de lleno las deficiencias hídricas.
Como decíamos
anteriormente, la cosecha avanza muy rápido, las condiciones climatológicas no
son usuales para esta etapa del año por la baja humedad, escasez de rocío y
altas temperaturas. Por eso se observa una maduración acelerada de los
cultivos, llegando en algunos casos a cosecharse con niveles muy bajos de
humedad, donde el productor pierde kilos de grano por recolectar la soja en ésta
condición.
En soja de segunda,
donde todavía se están definiendo los rendimientos, podemos decir que éste déficit
hídrico ha impactado de lleno y las reducciones de rendimientos van a ser muy
importantes, quedando muy por debajo respecto de la campaña anterior.
En este período en el
que se están llenando los granos (período crítico de la soja), en el partido
de Pergamino (donde no se han registrado precipitaciones de significancia
durante el último mes) se pueden observar a los cultivos estresados, con
reducción de los pesos de los granos que seguramente originará problemas de
calidad de semilla, además cuando se recorren lotes se puede apreciar abortos
de vainas. Todo esto nos permite aseverar que los rendimientos se van a ver muy
afectados.
-La superficie en soja
de segunda, en relación con el año pasado ¿es mayor, menor o igual?
-Es un poco menor que el
año pasado. Principalmente porque los rendimientos de trigo (que es el cultivo
que antecede a la soja de segunda), durante la campaña pasada (2002-03) no
fueron buenos. Como se tenía esa experiencia anterior con malos resultados, los
productores optaron por la soja de primera que es el cultivo que incrementó su
superficie, en detrimento de trigo-soja y de maíz.
En cuanto al volumen
total de cosecha dentro de los partidos de Pergamino y Colón, creo que en Soja
van a ser muy similares a los del año pasado. El rendimiento medio va a ser
inferior, la superficie es un poco mayor, por lo que el volumen se asemejará a
la campaña anterior.
En 2003 el rendimiento
del partido de Pergamino, según un relevamiento que realizamos en el área de
Desarrollo Rural, arrojó un rendimiento de 3.300 kilos por hectárea, este año
podríamos andar en 2800-2.900 kilos promedio para Soja de Primera.
En lo que respecta a
trigo y maíz, el volumen de cosecha fue menor, porque fue menor también la
superficie.
Perspectivas para la próxima
campaña
"Ya el productor
está pensando en la campaña 2004-2005, -dijo Ferraris- La siembra de trigo
comienza a fines de mayo, principios de junio. Acompañado por los buenos
rendimientos del año anterior, hay un intención de siembra importante en los
productores, lo que tal vez se traduzca en un aumento del área".
Además, Ferraris se
refirió a los posibles problemas: "Los perfiles de suelo están muy secos
y será muy importante lo que acontezca en cuanto a lluvias de aquí en
adelante, fundamentalmente en el mes de abril y primeros días de mayo. Esto es
así porque el comienzo del otoño generalmente es un período húmedo dentro
del año, donde los suelos recomponen toda la humedad que han perdido durante
los meses de verano.
Los climatólogos
coinciden que probablemente durante el otoño las precipitaciones sean un poco
inferiores a los normales, eso determinará las perspectivas del trigo que
tengamos.
"Si no hay
recomposición de humedad en abril-mayo, el cultivo comenzará su ciclo con
pocas reservas de agua. El trigo fundamentalmente necesita humedad en la primera
etapa del ciclo, entonces de esa recarga de perfiles será determinante para
conocer las perspectivas de rendimiento a las que pueda aspirar el
cultivo."
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