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10 de Julio de 2003 |
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INTA EEA - Oliveros
G A C E T I L L A S |
Buenas perspectivas para
la actual campaña triguera en nuestra región
El ingeniero agrónomo
Julio Castellarín, técnico especialista en Ecofisiología y Manejo del trigo
de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Oliveros brindó algunos
conceptos y recomendaciones sobre este cultivo en la región sur santafesina.
La presente campaña
triguera en nuestra región contará con condiciones más favorables que en
años anteriores debido, principalmente, a cambios climáticos que incidirán
positivamente en el cultivo originando mayores rendimientos si se consideran los
pronósticos vigentes hasta la fecha.
Consultado sobre las
perspectivas para el trigo, el Ingeniero Castellarín manifestó optimismo, ya
que según los informes climatológicos del INTA Pergamino y del Instituto de
Clima y Agua del INTA Castelar se preven factores climáticos favorables.
"Con respecto al
clima el pronóstico anuncia que vamos a tener un invierno más frío a los que
tuvimos en las últimas tres campañas, refiriéndonos a que en esos años hemos
tenido un promedio de temperaturas mínimas y máximas más altas a lo normal,
comparándolas con un promedio histórico de cincuenta años".
Las condiciones
ambientales, que incluyen a la temperatura, las precipitaciones, la radiación y
la humedad, resultan decisivas en el rendimiento de un cultivo. A su vez,
factores climáticos a nivel mundial como el fenómeno de los años Niño o
Niña repercuten directamente en la agricultura. "En la campaña anterior
tuvimos un año Niño pero éste, contrariamente, puede ser un año Niña que se
definirá totalmente hacia fines de julio. Actualmente estamos viendo menores
precipitaciones que el año pasado y el pronóstico indica que habrá
temperaturas más bajas durante el invierno y principios de la primavera,
resultando conveniente para el trigo debido a que permitiría lograr un buen
macollaje. Eso, en consecuencia, daría lugar a un mayor número de tallos por
unidad de superficie y podríamos tener un mayor número de espigas por metro
cuadrado, siendo uno de los factores determinantes en el rendimiento del
cultivo", explica Castellarín. No obstante y pese a las buenas
perspectivas que se tienen, el técnico del INTA Oliveros advierte que "al
haber temperaturas más frescas también se dan pronósticos de heladas
tardías, fuera de época que podrían afectar la espigazón del trigo, por lo
cual hay que estar atentos".
Uno de los factores
ambientales como es la humedad también es analizado por el técnico quien
expresa que "considerando que se ha comenzado la siembra de trigo con muy
buena humedad en el suelo, prácticamente tenemos el perfil del suelo
saturado", para abundar detallando el marco actual donde "si bien no
ha habido precipitaciones, tenemos un nivel de desecamiento superficial,
principalmente en los lotes con siembra directa, por lo que el cultivo de trigo
puede desarrollarse bastante bien".
Además de las
condiciones de temperatura y humedad otro de los factores sumamente relevante es
la incidencia de la radiación solar en el cultivo de trigo. "El trigo,
como la mayor parte de los cultivos, es muy sensible a la baja radiación, por
lo tanto si hay una elevada nubosidad, ésta incidirá negativamente en el
rendimiento del cultivo de trigo, produciendo mermas importantes como sucedió
el año pasado donde hubieron lluvias frecuentes, con elevada nubosidad",
comenta el especialista en trigo de la EEA INTA Oliveros.
Si este año se dan
condiciones de año Niña es muy probable que tengamos una menor nubosidad, por
lo tanto las perspectivas de mejorar el rendimiento por mayor radiación es
factible que se cumplan.
Cultivares
Otro factor de principal
influencia para el rendimiento de los cultivos es el genotipo o variedad elegido
por el productor para su siembra. Al respecto, el ingeniero Castellarín señala
que "muchos marcan la diferencia entre cultivares de ciclo largo y
cultivares de ciclo corto. Nosotros durante muchos años hemos hecho ensayos en
el área de la EEA INTA Oliveros donde se observó una diferencia a favor de los
ciclo largo de tener entre un 4 y un 7 % más de rendimiento. No obstante hay
cultivares de ciclo corto que ubicados en fechas apropiadas de siembra logran
tener un rendimiento igual o superior a los de ciclo largo; y dentro de los de
ciclo largo hay cultivares que tienen muy buen comportamiento como Buck Guapo,
Klein Escorpión, Buck Arriero, Klein Jabalí, Klein Martillo; y entre los
cultivares de ciclo corto se encuentran Buck Mataco, Klein Chajá, Pro INTA
Gaucho, además de cultivares nuevos en el mercado que pueden ser promisorios .
En cuanto a las fechas
recomendadas para la siembra éstas difieren según el ciclo de cultivar ya que
"dentro de los de ciclo largo, algunos son más largos que otros con
respecto al ciclo de la floración y llenado del grano y la fecha adecuada se
ubica entre fines de mayo y mediados de junio. Para los de ciclo corto
estaríamos ubicándonos desde fines de junio hasta mediados de julio como fecha
más propicia. Según el cultivar pueden existir algunos retrasos de pocos días
más en la siembra", expresa el especialista en Ecofisiología y Manejo del
trigo mientras remarca que "la mayoría de los productores han hecho
cultivares de ciclo largo por lo cual para la siembra de ciclo corto el área
dedicada será más reducida".
Con respecto a la etapa
de mayor importancia para el cultivo del trigo con relación al rendimiento, que
comprende desde la iniciación de la espiguilla terminal hasta la floración, y
se ubica desde fines de agosto hasta fines de septiembre o principios de
octubre, Castellarín indica que "si hay una elevada nubosidad puede
afectar el desarrollo del número de flores que puede llegar a tener la espiga y
que potencialmente va a ser el número de granos, como así también si hay
elevada temperatura puede afectar el tamaño de la espiga".
Enfermedades
Además de las
condiciones ambientales y el genotipo utilizado hay un tercer factor que debe
tenerse en cuenta como es la acción de otros organismos vivos, entre las que se
hallan las enfermedades foliares, las de la espiga y en menor medida la
posibilidad de que se presenten plagas en el cultivo de trigo.
Estrechamente vinculadas
con las condiciones climáticas, las enfermedades foliares del trigo como roya
anaranjada, mancha amarilla o septoriosis tienen sus particularidades.
"Roya es más dependiente de la temperatura, no tanto de la humedad, es
decir que aún dándose un período seco, si tenemos temperaturas medias
superiores a 16° el ataque comienza y superándose los 20° es mucho más
intenso, pero no necesita humedad para comenzar la infección", cuenta
Castellarín para proseguir relatando que "con respecto a septoriosis y
mancha amarilla ya dependen un poco más de la humedad y las bajas temperaturas.
Mancha amarilla comienza la infección con temperaturas más bajas que roya
anaranjada y con elevada humedad. El inóculo se encuentra principalmente en el
rastrojo del cultivo de trigo y si hay humedad comienza a desarrollarse.
Septoriosis es ocasionada por el inóculo hallado en el rastrojo o por plantas
guachas de otros cultivos que sirven como fuente de inóculo para el trigo. Es
decir que si llegásemos a tener un invierno más fresco, las probabilidades de
un ataque temprano de las enfermedades foliares – que constituyen el factor de
limitación de rendimiento más importante en nuestra sub- región triguera-
pueden presentarse más tarde, provocando menores mermas en el
rendimiento".
Otro aspecto alentador
relacionado con el pronóstico que se conoce estaría dado por una primavera
seca que disminuiría las posiblidades de ataques de enfermedades de la espiga
como fusarium. "Esta enfermedad se presenta con alta humedad relativa,
temperaturas superiores a 20° y precipitaciones o lloviznas frecuentes. Si el
pronóstico se confirma de este modo y tenemos una primavera menos lluviosa
habrá menor probabilidad de ataque de fusarium en nuestra región", apunta
el técnico del INTA Oliveros. Aunque "no se aconseja sembrar trigo luego
del maíz porque es común que quede el inóculo del fusarium", concluye.
En cuanto a las plagas
no hay demasiadas recomendaciones dado que hace tiempo no se vienen presentando
en los cultivos de trigo. De este modo la aparición de pulgones, chinches
verdes o gusanos blancos ha disminuido considerablemente aunque deben
controlarse los cultivos para poder combatir las plagas a tiempo. Otra de las
especies que suele afectar el cultivo de trigo es el barrenador de la caña de
maíz (diatraea saccharalis) por lo cual el ingeniero Julio Castellarín
aconseja "hacer un buen picado del rastrojo como así también se
recomienda no sembrar trigo en un campo con cultivo antecesor maíz que haya
sido afectado por el barrenador".
Un repaso somero de lo
dicho por el ingeniero Castellarín ofrece un panorama optimista para los
productores trigueros de nuestra región donde basados en informes
meteorológicos y de acuerdo a la buena calidad de semillas disponibles, sumados
al control de las enfermedades, tenderán a arrojar muy buenos rendimientos en
la campaña de trigo 2003.
Informe y entrevista:
Federico Pierce – Pasante del Departamento Comunicaciones INTA Oliveros
Estación Experimental Agropecuaria Oliveros (Centro Regional Santa Fe)
Ruta 11 km 353 - 2206 Oliveros (Santa Fe). Telefax: 03476- 498010/011/277/021
E-Mail: eoliver@correo.inta.gov.ar
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