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05 de septiembre de 2006 |
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Otro momento difícil para el sector
Buenas y Malas para el Cerdo
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El furor de buenos precios para el maíz y el cerdo
motivaron que la edición 2005 de Fericerdo, la exposición exclusiva del sector
porcino que se realiza año por medio en el INTA Marcos Juárez, tuviera un
histórico marco de visitantes que superó las 4.000 personas. Una vez más, los
típicos vaivenes de este sector hacen que exactamente un año después la
incertidumbre prepare al productor porcino a enfrentar otro difícil período.
Según los especialistas, si bien se ha reducido prácticamente a la mitad la
cantidad de productores, los que quedan y han campeado otros temporales están
preparados y acostumbrados a este tipo de zozobras.
Luego de la profunda crisis sufrida por el sector en la
ultima década, el precio del cerdo comenzó a revertir una tendencia negativa
en el período post devaluación hasta alcanzar los $2.50 por kg. (precio
promedio año 2005) en relación al $ 1.98 que se registró en la última semana
del mes de diciembre del año 2002, representando un aumento del 21 % en el
precio del kilo de cerdo en pie.
Esta situación comenzó a cambiar en el primer semestre del
corriente año y el precio del cerdo cayó a $ 2.20 (esto corresponde a precios
promedios de capones tipificados y sin tipificar de julio 2006 y representa una
disminución del 11.4 % con respecto al mismo mes del año 2005), y la industria
pasó a ser muy poco demandante de cerdos. "Muchos fueron y son los
comentarios sobre las causas de esta inesperada situación", comenta el
Méd. Vet. Jorge Brunori, especialista del INTA Marcos Juárez. "En mi
opinión considero que los aumentos de las importaciones registrados en los
meses posteriores a que se levantara la prohibición de importar desde Brasil
generaron un aumento del stock por parte de la industria que puso más pesada la
demanda y produjo una baja del precio, a pesar de que la importación de esa
carne se realizó a un precio mayor al que se estaba pagando en nuestro
país". Recuerda Brunori que las compras se concentraron en piernas,
paletas y recortes congelados, con un precio promedio de la tonelada de piernas
de 2.540 dólares, mientras que el de la paleta fue de 2.208 dólares.
"Esos valores equivalen a un cerdo en pie en el mercado local de entre 3 y
3,05 pesos por kilo, lo cual fue denunciado por FAA y la Asociación de
Productores de Cerdos".
Afortunadamente, no todas son malas: a pesar de esta
inesperada y –se estima- momentánea situación, en los primeros seis meses de
este año se registró un crecimiento del 25 % en los animales faenados, igual
porcentaje en la producción de carne de cerdo y del 20 % en el consumo. En lo
referente a las importaciones en ese mismo período alcanzó las 13.800
toneladas, lo que representa una disminución con respecto a igual período del
año 2005 del 9 % (Fuente: Boletín de Información Porcina. S.A.G.P.yA.
Síntesis 2005). "Esto habla de manera muy positiva de la madurez del
sector y cómo ha ido creciendo en su tasa de extracción del rebaño, porque si
uno analiza la cantidad de madres productivas en el país no ha habido un
crecimiento tan importante como en los aumentos de faena", explica Andrés
Moore, de la empresa de nutrición y sanidad animal Vetifarma
"A pesar del mal momento, la producción porcina está
por el buen camino, lo cual se sustenta en hechos como la certera probabilidad
de futuras exportaciones, la opción del mercado de fiambres aunque con sus
altibajos y siempre amenazado por las importaciones y la tercer pata de la mesa
que
es el consumo de carne fresca que nos permitiría sin dudas
afianzar el sector", enfatiza Brunori
Según el técnico del INTA Marcos Juárez, se observa la
preocupación del productor ya que es un sector muy castigado por este tipo de
situaciones, detectándose además una desaceleración en el interés mostrado
en épocas de mejores números por introducirse a la actividad. De todas formas,
también quienes se mantuvieron en la actividad en las crisis que desde la
década del 80 asolan al sector han desarrollado una suerte de
"anticuerpos". "Hoy quedaron prácticamente la mitad de los
productores que teníamos en el 1988 aunque por otro lado existe un cambio
cualitativo, un productor que trabaja de otra forma, que trata de hacer mejor
las cosas, que está ávido de información y que por lo tanto estos momentos
críticos los está mirando de otra manera".
"Las empresas de mayor volumen en la Argentina han
invertido muchísimo en tecnología a nivel genético, equipamiento, nutrición,
manejo, o recursos humanos y esas empresas hoy tienen un costo de producción
competitivo y que les permite estar en estos momentos de crisis más o menos
bien", opina Moore, "pero el pequeño productor también tiene sus
fortalezas, precisamente su estructura liviana y familiar le permite ir
sorteando estas etapas. El alimento representa el 70% del costo de la
producción y eso es algo sobre lo que más tenemos que trabajar en el uso
eficiente de esos recursos, por lo cual hay mucho por hacer en nuestro país en
cuanto a mejorar el nivel de la conversión, para ajustar finalmente los costos
de producción".
En cuanto a la escala, si bien acepta que a mayor escala de
diluyen mejor los costos fijos, Moore apunta que "hay unidades muy
pequeñas de cuarenta o cincuenta madres que son perfectamente viables dentro
del esquema de explotación familiar. El mayor desafío que enfrentan esas
pequeñas producciones es el comercial, por el poco volumen que tienen como para
negociar frente a los potenciales clientes la colocación de sus
productos".
En una reunión desarrollada a fines de agosto en el INTA
Marcos Juárez los técnicos del INTA junto a los de Vetifarma abordaron los
temas más comprometidos para el sector, como la situación a nivel nacional, la
alimentación y la eficiencia productiva y la calidad del producto, herramientas
fundamentales para la inserción del productor en un mercado cada vez más
competitivo debido a la globalización. "La actividad porcina tiene mucho
futuro en este país y por lo tanto el consejo es mejorar la productividad que
es lo que está faltando a nivel de pequeño y mediano productor. La eficiencia
productiva, la cantidad de cerdos que uno puede producir por cada madre, es la
herramienta que marca la defensa ante situaciones como la actual, así que el
consejo tiene que ser que en estos momentos no se debe bajo ningún punto de
vista descuidar la productividad del sistema", insiste Brunori.
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