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11 de agosto de 2004 |
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Gran concurrencia en las
jornadas sojeras del INTA Marcos Juárez. Preocupación por el avance de
una enfermedad en las regiones del cultivo
La Sombra de la
Roya |
Durante las jornadas
sojeras para profesionales del 3 y 4 de agosto en el INTA Marcos Juárez, que
movieron gran cantidad de técnicos de todas las regiones sojeras, la abundante
información actualizada coincidió con la preocupación por el avance de la
roya de la soja en el país, que en la última campaña incluyó varias
provincias.
Alrededor de 800
profesionales de distintas provincias asistieron a las jornadas sojeras que
se desarrollaron durante el 3 y 4 de agosto en el INTA Marcos Juárez.
Durante el primer día
se recorrió el mapa sojero argentino y sus novedades en cuanto a elección y
manejo de cultivares. Allí, técnicos del INTA, facultades de agronomía y
empresas privadas de las distintas regiones presentaron los resultados de la Red
Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja de las últimas campañas en las
regiones Norte, Pampeana Norte y pampeana Sur, así como el desarrollo y
crecimiento de cultivares en esas regiones.
El segundo día la mayor
atención fue concitada por el tratamiento de Roya de la Soja, una enfermedad
que en Brasil viene causando grandes pérdidas y en la última campaña tuvo una
lenta pero amenazante aparición en varias provincias argentinas. La SAGPyA, el
INTA, SENASA, la Estación Experimental Obispo Colombres , otras
instituciones oficiales y empresas privadas están haciendo una importante
acción de difusión para prevención del tema previo a la próxima campaña,
para que esta enfermedad no se expanda, ya que ingresada al corazón sojero de
la Argentina en la región pampeana podría afectar gravemente al cultivo y por
ende los índices de producción.
Por lo visto y escuchado
en las jornadas en el INTA Marcos Juárez, todo indica que para la próxima
campaña, los productores sojeros y los técnicos asesores deberán poner el ojo
en el lote con más frecuencia e intensidad que de costumbre, a la par de un
más intensivo trabajo en mejoramiento genético, patología y manejo.
El catálogo completo
Como es costumbre
puntual desde hace varios años, en el INTA Marcos Juárez se presentaron los
resultados de la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja en las
regiones Norte, Pampeana Norte y Pampeana Sur, recopilando el trabajo realizado
desde la campaña 2001/02 a la 2003/04. Anualmente esta Red conduce ensayos
divididos por grupos de madurez en las diferentes regiones y subregiones de
cultivo del país, con el objetivo de evaluar rendimiento, características
agronómicas y comportamiento sanitario de los cultivares de grupos II al VIII
para luego elaborar recomendaciones sobre elección y manejo para cada zona. El
INTA Marcos Juárez coordina estos ensayos y también el análisis conjunto de
los resultados, que además de presentarse en estas jornadas anuales son
publicados (Soja: Actualización 2004. Información para Extensión Nº 89 INTA
Marcos Juárez).
En las consideraciones
generales se hizo fundamentalmente hincapié en los problemas sanitarios del
cultivo que se incrementan campaña a campaña, resaltando el trabajo de
mejoradores y patólogos para adelantarse y prevenir problemas mayores, como ha
ocurrido con el rápido abordaje a la aparición del cancro del tallo, no
inscribiéndose actualmente cultivares susceptibles a esta enfermedad.
Roya: máxima vigilancia
La aparición a partir
de la campaña 2001/02 de los primeros vestigios de roya de la soja ha
puesto en guardia a productores y técnicos teniendo en cuenta su posterior
diseminación, que en la última campaña alcanzó niveles preocupantes en el
mapa del cultivo.
La especie asiática de
la roya de la soja (Phakopsora pachyrhizi), la de mayor
virulencia y agresividad, fue reportada en la campaña 2000/01 en Paraguay, y en
la siguiente se la detectó en Brasil, donde en la campaña 2002/03 afectó el
90% de las áreas de producción, con pérdidas de 400 millones de dólares a
pesar del uso intensivo de fungicidas, cuyo gasto se calculó en 576 millones.
En la Argentina, en ensayos en la localidad de Cerro Azul (Misiones) apareció
en la campaña 2001/02 y en la siguiente en lotes de producción en Virasoro
(Corrientes).
En la última campaña,
a partir de marzo los indicios de roya superaron la zona circunscripta y se
detectaron en Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Salta, Tucumán,
Santiago del Estero, Chaco, Catamarca y Santa Fe. "Por la agresividad de
esta enfermedad y la reducida disponibilidad de resistencia genética, es
necesario un importante trabajo interdisciplinario en nuestro país,
intensificando la actividad de mejoramiento genético, patología y
manejo", destacó el Ing. Agr. Héctor Baigorri, coordinador de la Red,
recomendando monitorear con mayor frecuencia e intensidad los lotes con el fin
de detectar tempranamente los problemas sanitarios y de ese modo poder efectuar
los reemplazos por cultivares de mejor comportamiento o aplicar las prácticas
de manejo que permitan reducir pérdidas de rendimiento.
"Esta enfermedad
puede ocasionar graves pérdidas económicas en nuestro país", según
apunta la Ing. Silvia Distéfano de Vallone, patóloga del INTA Marcos Juárez.
"Si bien se presume que no ocasionó pérdidas importantes en la última
campaña debido a su aparición en estadíos reproductivos avanzados del
cultivo, su presencia requiere la implementación urgente de acciones de
manejo".
En ese sentido, tres
recomendaciones son fundamentales. En primer lugar, como este hongo sobrevive
sólo sobre material vivo, sin posibilidad de perdurar en rastrojo o en semilla,
se sugiere el control postcosecha de plantas de soja guacha que pueden actuar
como hospedantes en épocas invernales. Por otra parte, es fundamental el
monitoreo del cultivo desde los primeros estadíos vegetativos, aumentando la
frecuencia del chequeo –lo ideal es una vez por semana- cuando el cultivo
llega a floración. A la vez, mientras no se disponga de cultivares de buen
comportamiento, la aplicación de fungicidas es la única medida disponible para
minimizar los daños. En ese sentido, los más recomendados son las mezclas de
triazoles y estrobilurinas, dependiendo el momento de la aplicación de las
condiciones ambientales y del estadío fenológico del cultivo.
Los especialistas del
INTA Pergamino han evaluado fungicidas en Corrientes junto con técnicos del
INTA de esa provincia, en diferentes dosis y momentos de aplicación, con
resultados que demostraron hasta más del 80% de reducción de la severidad con
respecto al testigo.
En cuanto a resistencia
genética a la enfermedad, donde hasta el momento no hay resultados alentadores
en diversos países donde se viene trabajando, en Argentina ya se han iniciado
los estudios al respecto y durante la campaña 2003/04, en la EEA Cerro Azul
(Misiones) se instaló un ensayo con 252 materiales del Banco Activo de
Germoplasma de INTA. Hasta el momento se han observado comportamientos
diferenciales que permitieron la selección de ciertos materiales, los cuales
seguirán siendo evaluados para la incorporación de tolerancia o resistencia
genética en materiales adaptados a mediano o largo plazo.
Tal ha sido la magnitud
de la preocupación sobre una enfermedad que podría causar graves daños a la
producción sojera argentina, que la Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos lanzó oficialmente en la última campaña el Programa
Nacional de Roya de la Soja ejecutado en forma conjunta entre INTA, EEA Obispo
Colombres, SENASA y SAGPYA, integrados con asociaciones privadas de productores
(AACREA y AAPRESID). El programa se basa en un fuerte sistema de prospección y
vigilancia fitosanitaria a campo, permitiendo la detección temprana de la
enfermedad y la oficialización del estatus del patógeno causal de la roya
asiática de la soja en el país.
Andrés del Pino
Comunicaciones INTA Marcos Juárez
Agosto de 2004
| Cómo reconocerla
A diferencia de las otras royas,
la especie asiática de roya de la soja (P. pachyrizi) provoca
lesiones necróticas en el tejido foliar asociadas a la presencia de una
o varias pústulas. Estas son formaciones globosas principalmente
presentes en el envés de las hojas, que liberan esporas (o
urediniosporas) hialinas por su poro central. El número de pústulas
por lesión puede variar de 1 a 14.
Los primeros síntomas pueden
ser confundidos con los causados por otras enfermedades del cultivo,
como la mancha marrón, la pústula y tizón bacteriano. En todos los
casos, la sintomatología comienza con pequeños puntos oscuros y
posible amarillamiento. Las diferencias radican en que las enfermedades
bacterianas producen un exudado bacteriano y que la roya produce
pústulas que al esporular rompen los tejidos y dejan sus poros
abiertos.
El diagnóstico no es fácil y
debe auxiliarse con el uso de una lupa de mano de 15 a 40 X. Por esto,
se recomienda que ante la menor sospecha de presencia de la enfermedad
se acondicionen y envíen muestras a los laboratorios de referencia.
(Fuente: Roya de la Soja. Silvia
G.D. de Vallone, Laura Gadbán. Soja. Actualización 2004. Información
para Extensión Nº89. INTA Marcos Juárez |
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