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06 de mayo de 2004 |
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Trigo y Soja, una Secuencia Rentable y Sostenible |
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Desde el INTA Marcos
Juárez se está haciendo hincapié en la importancia del cultivo de trigo en
los sistemas de producción agrícola de la región central norte. La propuesta
se refiere al doble cultivo trigo-soja, con la idea de diversificar las
alternativas de producción dentro del sistema, y especialmente por su aporte a
la cobertura, objetivo fundamental de la siembra directa. Con la secuencia
trigo-soja también se propone realizar un uso más eficiente de los excesos de
humedad en otoño.
"Además de
beneficioso para el suelo también estamos hablando de una rentabilidad que
compite con las otras alternativas soja de primera y maíz", apunta el Ing.
Agr. Jorge Fraschina, coordinador del Area Mejoramiento Vegetal del INTA Marcos
Juárez y especialista en mejoramiento genético de trigo. Pero como siempre
todo parte de una estrategia donde ningún factor debe quedar afuera.
"En nuestro
ambiente de producción es importante considerar la disponibilidad de agua,
factor que resulta decisivo para las expectativas que tengamos con respecto al
trigo en la secuencia", agrega. "También es importante equilibrar los
nutrientes necesarios de una manera balanceada de acuerdo a los requerimientos
de los dos cultivos en cada región. Dentro de las decisiones, la elección de
variedades puede tener un efecto importante en los resultados. Nosotros hacemos
hincapié en que para hacer trigo-soja, hay detalles a tener en cuenta con
respecto a la elección de variedades para siembra directa. Se debe considerar
que los dos cultivos compiten por el lugar en un mismo lote, situación en que
estamos esperando el momento de cosecha de trigo para poder implantar lo más
rápidamente posible la soja - la competencia también es por agua y nutrientes
-, y es allí donde resulta importante la elección de las variedades y fechas
de siembra de trigo pensando en la soja de segunda", dice Fraschina.
Con respecto al panorama
de variedades disponibles en el mercado, hay novedades presentadas por los
criaderos y que esta campaña se pondrán a prueba en la Red de Evaluación de
Cultivares de trigo organizada por la SAGPyA. Pero hay un panorama de cultivares
ya evaluados regionalmente, y que pueden recomendarse para diversificar ciclos,
fechas de siembra y comportamiento sanitario. "Por suerte los criaderos
están sacando todos los años variedades nuevas y por lo tanto tendremos una
importante variabilidad para tomar decisiones. Hay diferencias en el
comportamientos de las variedades frente a las principales enfermedades que
causan problemas en la región (roya de la hoja, fusariosis de la espiga y
mancha amarilla), y la elección de variedades de mejor comportamiento frente a
roya de la hoja, es una estrategia muy eficiente de control de esta enfermedad.
Desde INTA estamos enfatizando la necesidad de elegir variedades de buen
comportamiento sanitario, en lugar de aquellas que actualmente muestran
susceptibilidad marcada a las principales enfermedades", señala Fraschina.
Destaca el técnico de
INTA que este año la Red para las sub regiones trigueras II norte, II sur, III,
V norte, I, NEA y NOA que se coordina desde Marcos Juárez pondrá a prueba
nuevos cultivares, entre ellos dos del criadero Buck, dos de criadero Klein, uno
del criadero ACA y otro del criadero Don Mario, además se prevé la
participación de los cultivares BIOINTA, pertenecientes a la reciente
vinculación tecnológica entre INTA y BIOCERES S.A. "Sobre las variedades
ya evaluadas y que están disponibles, hay un grupo de cultivares de ciclo largo
con dos años de evaluación y que estarían permitiendo siembras en esta
región desde mediados de mayo. La sugerencia es no sembrarlos más allá de la
primer semana de junio, ya que a partir de esta fecha deberíamos pensar en
utilizar cultivares de ciclo intermedio".
Hacia la segunda
quincena de junio comienza la siembra de los ciclos cortos, y también hay un
buen número de cultivares con buena sanidad. Fraschina apunta que en general
los cultivares de ciclo corto tienen un mejor comportamiento en buenos
ambientes. "El buen ambiente para trigo y por lo tanto para trigo – soja
significa fundamentalmente buena reserva de agua, una fertilización adecuada y
años de siembra directa. Allí es donde los ciclos cortos pueden tener
desempeños similares a las siembras más tempranas y sobre los cuales tenemos
las posibilidades de hacer mejores sojas de segunda".
"Nuestra propuesta
es la secuencia trigo-soja como alternativa para diversificar la agricultura que
estamos haciendo y que desde el punto de vista de la rentabilidad compite
perfectamente con soja de primera y maíz; formando parte de una secuencia de
cultivos que tiende a hacer un uso más eficiente de los excesos de humedad que
se producen en el otoño en la región y además participa en la rotación como
un excelente o lote antecesor para el maíz. Habida cuenta de la importancia que
el maíz tiene en la región como lote antecesor para la soja de primera. La
unión de esas tres alternativas de cultivo creo que es una estrategia que
debería ser mirada con más de atención por los colegas técnicos y por los
productores".
En relación a la
situación climática y de suelo en el área cuando la campaña está
comenzando, Fraschina opina que "por suerte se revirtió la situación que
acompañó a la cosecha gruesa, y la ocurrencia de lluvias en los últimos días
fue importante y generalizada. Si bien no tenemos la magnitud exacta de la
recarga de agua actual en los suelos de la región presumimos que en varias
situaciones ya se la puede considerar buena. Seguimos insistiendo que en cada
situación hay que estudiar convenientemente el contenido de humedad ya que las
expectativas de rendimiento que podamos tener con respecto al trigo están
basadas en la recarga del perfil en el momento de decidir la siembra".
Andrés R. del Pino
Comunicaciones INTA Marcos Juárez
Mayo 2004
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