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07 de Marzo de 2003 |
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La soja sigue
extendiéndose en el norte, el litoral y la región pampeana, y se
perfila un incremento en la producción.
Expedición Soja |
Mientras el cultivo no cesa de ampliar
sus horizontes, con una campaña que avizora crecimiento en hectáreas pero más
aún en producción, la soja busca ajustes en su adaptación a ambientes cada
vez más complejos y también promueve un replanteo de las condiciones
nutricionales de un suelo –sobre todo el pampeano- con necesidades en ese
sentido a partir de la intensificación de la agricultura. La Red de Evaluación
de Cultivares que encabeza el INTA mientras tanto amplía el alcance regional de
sus ensayos para seguir aportando respuestas.
La cosecha sojera se
pone en marcha en la región pampeana con indicios preliminares de rendimiento
que oscilan entre 30 y 35 quintales y las proyecciones a nivel nacional perfilan
un incremento de superficie de alrededor de un millón de hectáreas respecto a
los 12 de la campaña anterior. En cuanto a producción las expectativas aún
son mejores: cerca de 34 millones de toneladas frente a los 29,5 del año
pasado.
El excelente estado de
los cultivos en la zona núcleo (Sur de Santa Fe, Sudeste de Córdoba, Norte de
Buenos Aires) mucho tiene que ver con estas cifras. "Ha sido una campaña
muy buena fundamentalmente por las lluvias de octubre, noviembre y diciembre,
que permitieron una excelente recarga del perfil, y enero con precipitaciones
reducidas que se reiniciaron en febrero", destaca el Ing. Agr. Héctor
Baigorri, técnico del INTA Marcos Juárez, agregando que esto va a ser muy bien
aprovechado por la mayor cantidad de ciclos cortos –predominantemente grupos
IV- que se han sembrado. "Fuera del área núcleo hay también zonas que
están en muy buen estado mayormente por influencia de napa, más precisamente
en el noroeste de BsAs, sur de Santa Fe, extremo sur de Cba y noroeste de La
Pampa, pero también hay otras un tanto comprometidas por las temperaturas de
enero y el stress hídrico", puntualiza. Estas últimas abarcan un área
importante de la provincia de Tucumán, en el límite Chaco-Santiago del Estero,
centro oeste y sudoeste de Córdoba, parte de La Pampa y sur de Buenos Aires
donde no hay aporte de humedad proveniente de napa y con escasas lluvias a
partir de enero.
Todo terreno
El permanente
crecimiento de la superficie sojera en nuestro país ha motivado que
paralelamente la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja que conduce
el INTA agregue nuevos puntos estratégicos para realizar ensayos en conjunto
con criaderos, facultades de agronomía, y chacras experimentales. La
ampliación del último año alcanzó a Salta, el este de Santiago del Estero, y
este y oeste de Córdoba. "Se está reclamando cada vez más precisión en
las recomendaciones y es por eso que se agregan cada vez más sitios para
evaluación. Esta expansión del cultivo nos ha obligado a ampliar la cantidad
de ensayos, hoy tenemos 62 localidades con ensayos a nivel país, hay a
disposición para aprender a usar más de 100 variedades y se están conduciendo
ensayos de grupos de madurez y fecha de siembra en 28 sitios del país, en su
mayoría experimentales del INTA", describe Baigorri. "En el área de
influencia de la EEA Marcos Juárez este año también se está superando la
cantidad normal de ensayos, con 12 localidades a lo cual hay que agregar la red
de franjas que conduce el Area de Desarrollo Rural de la EEA en combinación con
Cambio Rural, hay que contar unos cuarenta sitios de ensayos en el área de
influencia". Según el técnico en el próximo invierno ya se dispondrá de
una importante oferta de información.
La soja devuelve
Disponible el cúmulo de
novedades anuales sobre variedades, grupos de madurez y fechas de siembra, entre
otras cosas, hay ajustes de manejo del cultivo como el rescate de la rotación
que serán imprescindibles para la mejora de rendimientos pero, lo que es más
importante, la reposición de nutrientes del suelo. Ya no se deben analizar las
necesidades nutricionales de un solo cultivo sino de los que integran la
secuencia, y si hace un año la pregunta era si achicar o no el paquete
tecnológico de acuerdo a una economía en la peor de las incertidumbres y
números sin cerrar, ahora las dudas no tienen lugar. Baigorri apunta que
"para manejar el cultivo de soja el punto de partida es la caracterización
del ambiente de producción, y mejorando el ambiente estamos mejorando la
producción no solo de soja sino de todos los cultivos que participan en la
rotación. En especial en la zona núcleo, aprovechando los buenos resultados y
el afianzamiento de la siembra directa, las rotaciones adecuadas y del uso de
fertilizantes y el crecimiento de la superficie del maíz, es una buena
oportunidad para devolverle al ambiente de producción parte de lo que nos
hemos venido llevando a través de muchos años", grafica, agregando
que una adecuación del ambiente de producción significa una verdadera
inversión a un futuro.
Nuevas sojas, nuevas
utilidades
Las posibilidades de
crecimiento de la presencia de soja argentina en mercados internacionales
vendrá seguramente de la mano del valor agregado en productos derivados, más
allá del actual panorama donde se exporta aceite y harina y en menor medida
grano. Aquí también las herramientas tecnológicas tendrán su rol fundamental
así como la investigación, dentro de lo cual se puede destacar la próxima
firma de un convenio entre el INTA y empresas privadas para el desarrollo de
germoplasma de soja para consumo humano. "Estamos asistiendo a cambios en
la tecnología de manejo de cultivo cada vez más grande, siendo la más
reciente el advenimiento de las RR, pero la biotecnología va a deparar
sorpresas y progresos cada vez mayores porque aportará variedades resistentes
en todos los cultivos a sequía y problemas sanitarios muy graves, además de
otras utilidades. Argentina tendría que generar un desarrollo agroindustrial
muy fuerte e importante, necesitamos identificar otros nichos de consumo, de
especialidades y organizarnos para producirla y agregar valor a nuestra
producción agropecuaria".
En ese aspecto destaca
Baigorri que hay una decidida intención del INTA y de la Secretaría de Ciencia
y Técnica de reunir a todos los actores de la cadena sojera para armar foros
permanentes, una idea que se viene manejando desde hace algún tiempo entre
instituciones relacionadas al agro para dar impulso y organizar mucho mejor el
futuro que es el desarrollo agroindustrial de la Argentina en lo referente a un
cultivo que gana espacio y producción campaña tras campaña.
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