Durante los días 1, 2 y
3 de septiembre de 1977, hace ya 25 años, más de 300 técnicos asistieron a la
Primer Reunión Técnica de Cultivos sin Labranzas, realizada en la ciudad de
Marcos Juárez (Córdoba) y primer antecedente de la siembra directa bajo la
lupa y considerada como una alternativa promisoria para la conservación de los
recursos naturales y el mejoramiento de la producción agropecuaria. Allí se
presentaron 41 trabajos originados en las provincias de Córdoba, Buenos Aires,
Santa Fe y de instituciones de investigación de Brasil, referidos a la siembra
sin labranza de cultivos agrícolas y forrajeros en distintas rotaciones y
secuencias, métodos de control de malezas, equipos de siembras, efecto sobre
las propiedades físico-químicas del suelo, aprovechamiento del agua, costos y
beneficios económicos, y problemas generales de manejo de suelos que podrían
resolverse con la eliminación de las labranzas.
La reunión fue
organizada por el INTA Marcos Juárez en colaboración con el Departamento de
Ingeniería Rural del INTA Castelar y con el auspicio de empresas ligadas al
agro como Duperial, Schiarre, Gherardi, Agrometal, Releyco, Pierobon y otras. En
la comisión organizadora participaron los Ings. Enrique Cabrini (entonces
director de la experimental marcosjuarense), Hugo Marelli, Osvaldo Signorile,
Alfredo Lattanzi, Mario Nardone, Juan C. Ferrando, Roberto Piterbarg y María
Elena Chretien.
En aquellos momentos la
mayor cantidad de experiencias y logros se relacionaban con el doble cultivo
trigo/soja, y se sostenía que "si bien la siembra sin labranza ya es
utilizada en pequeñas extensiones de la región pampeana, para que adquiera una
difusión generalizada deberán ser resueltos numerosos aspectos tales como
establecimientos del cultivo, control de malezas, equipos adecuados, métodos de
fertilización, control de plagas, que deben ser estudiados en detalle para
ajustarlos a esta técnica. De los trabajos presentados se deduce que una
considerable experiencia se ha logrado en los últimos años, sin embargo es
necesario un nivel de investigación más profundo dado el enorme interés que
ha despertado especialmente en áreas con posibilidades de doble cultivo".
Para ese entonces ya cumplían su tercer año los ensayos de directa del INTA
Marcos Juárez, los más antiguos de este sistema en Sudamérica y que
continúan actualmente generando información. El equipo agrícola, elemento
indispensable para trabajar en la nueva técnica, era analizado en una de las
mesas de trabajo donde se destacaba el aporte de numerosos fabricantes
argentinos que en breve plazo habían logrado desarrollar equipos. "Este es
el resultado de los trabajos previos sobre adaptación de maquinarias
convencionales que han efectuado investigadores oficiales y técnicos
privados", se acentuó.
En esta reunión
inicial, que luego amplió su convocatoria en una segunda realizada en 1979 en
Rosario, donde se sumaron la Facultad de Ciencias Agrarias y el Ministerio de
Agricultura y Ganadería de Santa Fe, quienes analizaron los aspectos
económicos de la naciente siembra directa afirmaron que "siendo un sistema
que reduce los insumos de maquinarias, combustibles y mano de obra agrícola y
que además favorece la conservación de los suelos -todos ellos insumos que se
están tornando críticos en la agricultura mundial-, manteniendo o
eventualmente aumentando los rendimientos de los cultivos, es indudable que
conseguirá imponerse en el futuro".
En la actualidad y con
mucho rastrojo que ha pasado bajo la sembradora, la validación de las distintas
opciones del paquete de siembra directa y su interacción con técnicas de
avanzada como la biotecnología, sumado a un parque de maquinarias que aporta
permanentemente novedades para el facilitamiento del trabajo a campo dan cuenta
de la dimensión que ha tomado este sistema. Hoy gracias a él, según
estimaciones del INTA, entre otras cosas pueden incrementarse los rendimientos
hasta en un 20% por mejor oportunidad de siembra y mejor uso del agua,
aprovechamiento de los fertilizantes y control de malezas, así como incremento
de materia orgánica. La explosiva aparición de las variedades sojeras RR en el
mercado dio a la directa en los últimos años el impulso definitivo.