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15 de septiembre de 2009
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Importante plaga amenaza a los olivos y el INTA se ocupa de su prevención
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La provincia de Córdoba ya puso en práctica un plan sanitario
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La cochinilla de la yema ya comenzó su proceso de
activación y podría diezmar una producción estratégica para el país,
considerando que sólo en el primer semestre del año se exportaron unos 70
millones de dólares en aceites y aceitunas de mesa. El insecto afectó 250 mil
olivares de la provincia de Córdoba.
El INTA está trabajando fuertemente en el combate de la cochinilla
de la yema, una plaga que afecta severamente a los olivares de la
provincia de Córdoba y ocasiona cuantiosas pérdidas económicas.
Este insecto, que parasita a las plantas de olivo,
produce la deformación de los frutos y la disminución en la calidad de los
subproductos de la aceituna.
Para dimensionar el problema basta con mencionar que durante
el primer semestre de 2009 se exportaron 70 millones de dólares en
aceites de oliva y aceitunas de mesa.
Para combatir la plaga, el gobierno de la provincia de
Córdoba puso en marcha un plan sanitario que abarca 3.500
hectáreas de la cuenca olivícola del noroeste.
Es que la plaga ya comenzó a moverse como consecuencia del
clima cálido registrado en este último tiempo.
El INTA participa activamente de este plan,
junto con la Secretaría de Agricultura provincial, mediante el estudio del
ciclo de la cochinilla y la identificación del momento ideal para atacarla.
En este sentido, el jefe de la Unidad de Extensión y
Experimentación (UEE) Cruz del Eje del INTA, Eduardo Orecchia, señaló que la aparición
de las ninfas de cochinilla se produce cuando hay una semana con
temperaturas que superan los 23 grados centígrados y recalcó que, en la
región de Cruz del Eje, las ninfas comenzaron su movimiento el 24 de agosto.
En la provincia, la plaga alcanzaría a unas 250 mil
plantas, ubicadas en casi 5 mil hectáreas bajo riego, con un rinde
medio anual previsto de 10 millones de kilos de aceitunas.
"Luego de identificarla en los campos productivos de la
región noroeste de Córdoba, desde la UEE se comenzó a ofrecer un programa
de capacitación para que el productor de olivos reconozca y comprenda
la gravedad que representa esta plaga para sus plantaciones", explicó
Orecchia.
Por otra parte, Claudia Funes, del área de Protección
Vegetal del INTA Catamarca, indicó que, si bien la plaga afecta principalmente
a Córdoba, en 2008 también "se pudieron apreciar algunos focos aislados
en fincas de la provincia de La Rioja".
El desarrollo de la ninfa
Según ensayos realizados por Orecchia junto con la
Universidad de Córdoba, los daños que ocasiona esta cochinilla "son
severos, ya que provoca un estado de decaimiento y decrepitud general de
la planta", cuyas ramas atacadas no fructifican o lo hacen en
menor cantidad, y progresivamente se van desecando.
A su vez, la investigadora del INTA Mendoza, Violeta
Becerra, expuso que "las ninfas poseen dos tubos bucales: con uno succiona
la savia de la planta, y con el otro le inyecta una saliva tóxica que se
distribuye a través de los conductos del olivo".
Luego de que las hembras (que se desarrollan en las grietas
de la corteza) ponen entre 30 y 70 huevos, estos eclosionan inmediatamente y las
ninfas comienzan a moverse a gran velocidad por las ramas en busca de un punto
donde fijarse.
"Para monitorear su movimiento colocamos sobre las
ramas cintas engomadas y así contabilizamos que, cada 10 centímetros,
había más de dos mil ninfas", manifestó el jefe de la UEE.
Especialistas coinciden en que la mejor forma de
controlar la plaga es mediante la concientización de los productores,
aunque también existen ensayos con diferentes tratamientos: insecticidas
mezclados con aceites emulsionables, insecticidas con aceites siliconados,
insecticidas solos, natural oil y Tierra de Diatomeas, entre otros, que se
aplicaron en invierno o en la etapa de ninfa móvil.
No obstante, nuestro país es conocido en el mercado
internacional como un proveedor confiable y de una excelsa condición sanitaria
y de buenas prácticas. La expansión de la olivicultura es
relativamente nueva en la Argentina y sus plagas asociadas también lo
son. Esta condición impacta directamente en la consideración de nuestros
clientes, que muchas veces prefieren el origen nacional, a sabiendas del bajo
nivel de plaguicidas utilizados y la tendencia a las producciones
orgánicas, a diferencia de otros proveedores -como
los países europeos- donde la actividad lleva años y los insecticidas son cada
vez más utilizados.
70 millones de dólares en exportación
En la actualidad, la Argentina posee una superficie
destinada a la producción de olivo de 90.100 hectáreas, según datos
de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos.
Allí, se producen unas 15 mil toneladas de aceite
de oliva y 70 mil de aceitunas de mesa, que otorgan al
país un ingreso de 70 millones de dólares mediante exportaciones.
Las provincias de Catamarca, La Rioja y San Juan concentran
la mayor afluencia de capitales dedicados a la actividad.
El mapa olivícola nacional se completa con las provincias
de Córdoba, Mendoza y Buenos Aires, aunque también existen proyectos de
expansión en Río Negro y San Luis.
De las 90.100 hectáreas consignadas a la producción
nacional de olivo, el 30% se destina a la producción de aceitunas de mesa, el
50% a la elaboración de aceite de oliva y el 20% a implantaciones con
variedades de doble propósito (destinadas para ambas producciones).
| Provincias |
Cantidad
de hectáreas de Olivo -año 2008- |
| Catamarca |
24.500 |
| La
Rioja |
20.500 |
| San
Juan |
19.500 |
| Mendoza |
17.500 |
| Córdoba |
5.000 |
| Buenos
Aires |
2.500 |
| Río
Negro |
600 |
| TOTAL |
90.100 |
Fuente: SAGPyA
La producción olivícola argentina presenta un fuerte sesgo
exportador: en el período 2000-2008, el 78,2% de los aceites de oliva
producidos se destinaron a la exportación; en tanto el 81,2% de las aceitunas
de mesa también se embarcaron al exterior.
Las ventas externas en aceitunas de mesa en el primer
semestre de 2009 representaron 34.989 toneladas, por 47,8 millones de dólares.
En aceite de oliva, las exportaciones en el mismo período sumaron 5.713
toneladas, por 18,7 millones de dólares.
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