|
|
22 de julio de 2009
|
|
|
|
La OIE reconoció al laboratorio del INTA Castelar como de referencia para la
región
|
|
La Organización Mundial de Sanidad Animal distinguió el trabajo de la
Argentina en el control y monitoreo de "vaca loca".
|
Recientemente, la Argentina obtuvo un nuevo
reconocimiento en sanidad animal, a partir del trabajo
realizado por los profesionales del INTA Castelar, en lo referido al control
y monitoreo de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o mal de la “vaca
loca”. En tres años, se espera poder producir en nuestro país los
kit de detección, hoy importados a un costo de 20 euros la unidad.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE)
incluyó al laboratorio de Castelar dentro de una lista de tan
sólo 5 laboratorios de referencia para la enfermedad a nivel mundial. Los otros
establecimientos están ubicados en el Reino Unido, Suiza, Canadá y Japón.
Los muestreos son imprescindibles para mantener la categoría
sanitaria de “riesgo insignificante” que posee nuestro país y que lo coloca
entre los más confiables proveedores de carne bovina del mundo.
Ser un laboratorio de referencia “implica
responsabilidades en cuanto a capacitación, se requiere también que ese
laboratorio haga investigación ya sea mejorando técnicas de diagnóstico o
logrando producir test de diagnósticos, y en especial estar al servicio de la
OIE cuando requiere de instalaciones en el Hemisferio sur”, explicó Francisco
Javier Blanco Viera, coordinador del área de Patobiología del INTA.
En la actualidad, el laboratorio de Castelar procesa
unas 4.000 muestras anuales sobre animales con alguna característica especial,
determinada por los organismos internacionales. Se trabaja sobre “animales
adultos, mayores de 24 meses y que pertenezcan a alguna subpoblación con señales
nerviosas, que estén caídos o muerto, o animales que están con estado
deficiente”, especificó el profesional del INTA.
Altos costos
Para realizar una prueba de diagnóstico validada
internacionalmente, se requiere de la importación de un kit de diagnóstico de
origen suizo, que tiene un costo cercano a los 20 euros.
Sin embargo, la Argentina ya trabaja en la producción de un
kit de diagnóstico local, “que sirva para la región”.
“Venimos trabajando en esto desde hace dos años y creemos
que en dos o tres años más podremos lograr la validación internacional.
Nosotros aspiramos a contar con un kit nacional, que tendría un costo mucho
menor que el suizo”.
El sistema que actualmente se importa es muy rápido en la
detección: “Es casi una prueba de screening. Si finalmente da
negativo se considera negativo, si da dudoso necesita de otras pruebas”, aclaró
Blanco Viera.
Laboratorio de referencia
Según el coordinador, “es sólo una cuestión de poco
tiempo” para que el laboratorio de referencia comience a procesar material de
la región. “A partir de este momento, la misma OIE se pone en contacto con
sus distintas representaciones para hacer notar que ya hay un laboratorio de
referencia en la región”.
El reconocimiento para el laboratorio también implicaría
que, en breve, se deberían tomar algunas medidas “para transformarlo en un
laboratorio de diagnóstico continuo. Debería haber una subdivisión, un
laboratorio para diagnóstico y otro de referencia regional de las muestras”,
agregó el especialista del INTA.
No obstante, la primera actividad que se espera realizar en
el INTA Castelar está ligada a la capacitación. “Ya nos han hablado de
Uruguay para informarnos que están necesitando capacitación técnica para su
personal. También hemos tenido contacto con Panamá para realizar
entrenamientos”.
Cómo funciona la prevención
Desde hace tiempo funciona en nuestro país “una red de
vigilancia donde participan medios privados, veterinarios oficiales, de
universidades, profesionales relacionados al medio agropecuario. Se mantiene una
comunicación constante para captar este tipo de animales y tomar las
muestras”.
En esta red, establecida por un Programa Nacional, también
tienen una gran participación los veterinarios del Senasa en sus labores a
campo y a nivel de frigoríficos. “Por lo que las muestras van llegando de los
veterinarios privados o por el servicio de sanidad animal”.
Los análisis son gratuitos y, en el caso de la labor del
INTA, “se financian a través de un proyecto vigente de investigación en
sanidad animal”. También existe una carta acuerdo con el Senasa, que aporta a
la realización de estos análisis. “Y también tenemos un convenio con el
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura”, agregó el
profesional del INTA.
Vaca loca en el mundo
La situación mundial “está bastante tranquila y los
casos que proliferaron en su momento empiezan a disminuir”, reconoció el
especialista.
“Este es el caso del Reino Unido o el de Suiza. Sin
embargo, también empiezan a aparecer algunos nuevos en Canadá y los Estados
Unidos”.
En este contexto, la Argentina sigue ostentando la mejor
calificación sanitaria posible, llamada de “riesgo insignificante”, que
funciona como una suerte de aval comercial ante naciones, como Japón, que
exigen cero riesgo para sus importaciones de alimentos.
Los demás países que comparten esta calificación ante la
OIE son Australia, Chile, Finlandia, Nueva Zelanda, Noruega, Paraguay, Singapur,
Suecia, Uruguay e Islandia.
Informes: Prensa INTA, prensains@correo.inta.gov.ar
Ver otras Gacetillas de INTA
|