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03 de noviembre de 2008
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"La Agricultura Familiar es una herramienta para luchar contra la falta de
alimentos"
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Lo destacó el Dr. Gerardo Torres Salcido, de la Universidad Nacional
Autónoma de México.
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Otra de las miradas que también asomó en el IV Congreso
Internaciona de la Red SIAL es la “Crisis de alimentos y construcción social
de alternativas en América Latina: el papel de la Agricultura Familiar y de los
sistemas agroalimentarios localizados”.
En este caso, el Dr. Gerardo Torres Salcido, de la
Universidad Nacional Autónoma de México, introdujo el planteo sobre la
destrucción de sistemas productivos nacionales y la pérdida de cadenas de
valor como producto de la globalización. No obstante, destacó la necesidad de
desarrollar capacidades para asignar nuevas funciones territoriales en el ámbito
de la Agricultura Familiar como una herramienta para luchar contra la falta de
alimentos.
La mirada de Salcido mostró un futuro con dificultades en
el ámbito de los alimentos, donde explicó que el mundo atraviesa por un período
de insuficiencia en políticas de desarrollo en cuanto a seguridad alimentaria:
en la actualidad, más de 900 millones de personas padecen hambre y la cuarta
parte de los niños de 5 años sufre desnutrición.
Por esto bregó durante su ponencia por trabajar en forma
urgente en un plan de seguridad alimentaria. Y, en este marco, “agregar valor
a lo elaborado desde la agricultura familiar como una forma de proteger los
alimentos desde la base misma de la producción. Esto traería confianza en los
pequeños campesinos y llevaría a ir superando lo producido”.
Así, quedó plasmada la idea de desarrollar las capacidades
de los sistemas productivos alimentarios locales como una construcción
alternativa. Y dejó una pregunta con respuesta abierta, eje de debates
posteriores: ¿pueden los campesinos de la Agricultura Familiar resistir la
fuerza del comercio mundial?
En la misma línea, el Dr. Francois Boucher -del CIRAD e
IICA de México- pidió por el acceso a la alimentación sana, nutritiva y
culturalmente adecuada. Y retoma la idea de proponer a las Agriculturas
Familiares como una forma de trabajar mejor en el tema alimentos.
Boucher se refirió a la crisis alimentaria como una problemática
estructural (urbanización) y coyuntural (cambios climáticos, por ej.). En esta
línea se refirió al problema de los biocombustibles, que “hoy sólo se
cultiva el 1% para este uso que representa el 1% de la energía pero es el
anuncio de lo que puede venir…”.
La solución que debe comenzar a buscarse para amortiguar
males mayores es volver a los productos de base, desarrollar mercados locales,
equilibrar dietas y darle énfasis a los emprendimientos solidarios, equitativos
y de territorio. Motivos fuertes para acompañar el desarrollo de la Agricultura
Familiar.
“No puede ser que los Estados Unidos gaste miles de
millones en salvar su sistema financiero cuando por mucho menos se puede
erradicar el hambre del mundo y no se actúa con el mismo énfasis”, ilustró
Boucher.
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