23/5/2012   Mercados Eventos Vínculos El Tiempo Registración Conózcanos Contacto Inicio

09 de abril de 2008
 100 años de la primera agronomía regional
"Desde el Estado pretendemos una mayor asistencia al pequeño y mediano productor"
El Ing. Agr. Julio Catullo, Coordinador Nacional de Transferencia y Extensión del INTA, reflexionó sobre el tema en el marco de la celebración realizada en la ciudad de Mercedes donde el Ing. Agr. Hugo Miatello fue pionero en la enseñanza agrícola, y los estudios científicos para el progreso de la agricultura y la ganadería.

El año 1908, fue marcado a fuego por diversos hitos históricos. Henry Ford sacó al mercado su primer automóvil fabricado en masa, el Ford T; nacía en nuestro país Atahualpa Yupanqui, mientras en Buenos Aires se inauguraba el Teatro Colón. Estados Unidos prohibía el ingreso a su territorio de trabajadores japoneses; y Colombia apostaba a la modernización industrial abriendo fábricas de hilados y tejidos. Paradójicamente también nacía Arturo Frondizi, quien años después fuera presidente argentino recordado por su acción en pos del desarrollo industrial.

Eran tiempos de grandes cambios y en ese marco el Estado Nacional tomaba una decisión trascendental para el futuro de nuestro país: la creación en Mercedes, provincia de Buenos Aires, de la primera Agronomía Regional cuyo objetivo fue generar un ámbito en el que se iniciara el estudio agrícola y económico de diversas zonas para desarrollar con criterio práctico y científico los principios de enseñanza extensiva.

El Ing. Hugo Miatello, había nacido y se había formado en Italia. Tras un breve paso

por Paraguay desembarcó luego en nuestro país para trabajar en el ámbito privado en Córdoba y Mendoza. Más tarde se desplazó a Santa Fe como profesor de Agronomía y Zootécnia. Sus conocimientos lo llevaron a asumir la tremenda responsabilidad de ser el primer extensionista cuando desde el Ministerio de Agricultura se decide crear la primera Agronomía Regional en Mercedes, provincia de Buenos Aires.

 

Cien años

Fue un 1 de abril de 1908, durante diez años Miatello trabajó intensamente aportando innovaciones hasta hoy asombrosas. A 100 años de la fundación de lo que fue el primer gran paso de la Extensión en Argentina, la Escuela de Educación Agropecuaria Nº 1 fue sede de un acto conmemorativo que contó con la presencia del intendente de Mercedes, Carlos Américo Selva; el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Marcelo Denápole; el Coordinador nacional de Extensión INTA, Julio Catullo; el director de Enseñanza Técnica y Agraria de la provincia de Buenos Aires, Ricardo Peters; el presidente de la AADER, Néstor Bruno; el Director del Centro Regional Buenos Aires Norte del INTA, Pedro Gómez; el director de la Estación Experimental INTA Pergamino, Fernando Gándara; el director de Planeamiento y Producción de la Comuna, Oscar López; el titular de INTA Mercedes, Héctor Barosella; la presidenta del Consejo Escolar local, María de los Ángeles Benítez; los secretarios de Obras y Servicios Públicos, Néstor Palacios y de Control Urbano, Horacio Peluca.

A las autoridades mencionadas se sumaron familiares directos del Ing. Hugo Miatello, alumnos y cuerpo docente del establecimiento educativo en cuyo patio interno se realizó el sencillo y emotivo acto bajo la organización de la Municipalidad de Mercedes, y con la participación de la Asociación Argentina de Extensión Rural (AADER), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Escuela de Educación Agropecuaria Nº 1. 

 

Homenajes

En el establecimiento ubicado sobre Ruta Provincial Nº 41, el acto comenzó con el ingreso de las banderas de ceremonia; se entonaron las estrofas del Himno Nacional y posteriormente hubo lugar para los discursos. Tras ello, en la galería del colegio se descubrieron tres plaquetas que flanquean el busto con la imagen del ingeniero Hugo Miatello.
“Recordar a un pionero como Miatello y a la decisión política de aquel momento es importante y mucho más en este contexto de hoy con un clima enrarecido socialmente. Reafirmando este tipo de actos contribuimos a poner proa a la extensión, a la transferencia y creo que en este ámbito de una escuela agrotécnica -con mucha actividad apostando a la creación de recursos humanos- se cumple uno de los objetivos que tenemos institucionalmente”, explicaba el Coordinador Nacional de Extensión del INTA, Ing. Agr. Julio Catullo.

-¿Qué análisis puede realizar de la actividad de extensión en nuestro país en estos últimos 100 años?
-Me parece que los objetivos siguen vigentes, la velocidad del cambio es muy grande. Los primeros 50 años fueron de procesos “de a caballo” y a partir de la década del ‘60 la tecnología y el conocimiento provocó un cambio muy grande. Así y todo, la familia rural, la empresa, el cuidado del medio ambiente siguen siendo objetivos actuales.

-¿Y cree que éstos son los que predominarán también en el futuro?
-Esperemos que sí, por ello el INTA apuesta fuerte a fortalecer y acrecentar un servicio de extensión. Quizás con menos énfasis en la región pampeana que es muy fuerte, pero sobre todo en regiones del país como el NEA y NOA que han sido postergadas y que necesitan mucho más de la presencia de la educación rural, la extensión, la enseñanza agropecuaria. Nuestro país tiene grandes diferencias que no podemos seguir tolerando. Desde el Estado pretendemos una mayor asistencia a ese pequeño y mediano productor en conjunto con las fuerzas vivas de esos lugares.

 

Capacidad, esfuerzo y trabajo

Complacido con el acto y orgulloso de que la ciudad que gobierna fuera la del primer paso de la extensión en Argentina, el Intendente Carlos Américo Selva destacó que “Miatello tiene una historia muy rica de esfuerzo y trabajo, pero fundamentalmente de capacidad. Cuando uno ve que las políticas agropecuarias de hace 100 años establecían la formación de los productores y para eso usaba una de las herramientas del desarrollo del interior, ni más ni menos que el ferrocarril, uno valora eso. Y que ese pionero fuera un mercedino y que la extensión comenzara en nuestros pagos, para nosotros es un peso de la historia que nos llena de satisfacción”.

Conocimientos técnicos y vocación de servicio

El Ing. Agr. Héctor Barosella, actual Jefe de la Agencia que lleva por nombre el de su fundador Hugo Miatello, manifestó que “estos cien años de historia pesan sobre nuestra espalda por tener que continuar la gestión de gente tan importante como Miatello, quien en su momento comenzó a difundir las prácticas agropecuarias pensando no solamente en el productor sino también en su familia”.

-En estos 100 años han cambiado las prácticas, ¿los objetivos desde extensión siguen siendo los mismos?

-Podríamos decir que sí, cuando ingresé al INTA hace ya 37 años, nuestro objetivo era trabajar para la familia agropecuaria en la función de arraigo a nuestras cosas, que la gente vea lo importante que es quedarse en el campo. Hay que ubicarse en aquel momento, sin tendidos de luz, sin caminos, era puro entusiasmo. Miatello decía que para ser extensionista era necesario, además de los conocimientos técnicos, tener una gran vocación de servicio, de estar juntos a la gente del campo.
 

La visión educativa

En la misma línea el Ing. Agr. Néstor Bruno (Jefe de la Agencia de Extensión INTA Campana), en representación de la AADER, remarcó la “política activa que impulsaba el Estado Nacional hace 100 años. A esto hay que sumar la llegada de Miatello, un innovador en aquel momento y también en nuestros días, porque tenía claro que había que transferir conocimientos no sólo desde la educación informal, sino también desde lo formal apostando a la creación de escuelas agropecuarias”.

 “Extensión es educación”

El director de Enseñanza Técnica y Agraria de la provincia de Buenos Aires, Med. Vet. Ricardo Peters, rescató que “hay que volver a decir que extensión para nosotros es educación. Ojala en cada escuela agraria hubiera extensión con los chicos, con sus padres, con las familias rurales. Hoy más que nunca cuando se discuten los dos modelos, si agricultura empresaria o la agricultura familiar, nos parece que siempre la extensión tiene que marcar fuertemente el territorio y la mente de la gente”.

-¿Cree que hubo evolución en extensión?

-Hemos tenido idas y venidas, con una época de esplendor, con agencias en prácticamente todos los distritos; con una muy buena biblioteca agropecuaria. Después vino una época en la que por cuestiones presupuestarias se desarticuló todo aquel aparato y sólo nos quedaron las Chacras Experimentales y la extensión fue tomada por algunas empresas privadas pero cerrados a situaciones específicas. Hoy a partir de la autarquía del INTA y lo que por ahora es sólo una actitud de apertura de nuestras escuelas, tenemos la oportunidad de refundar esto y salir al territorio para que nos “usen” a las escuelas como espacios públicos donde llevar adelante ensayos, experimentaciones, reuniones.
  

Orgullo, emoción

El momento más emotivo de la ceremonia fue sin dudas cuando hizo uso de la palabra una de las nietas de Hugo Miatello. Cora Sosa Miatello agradeció el homenaje a su abuelo, y trasladó el saludo de otros familiares que por distintos motivos no pudieron estar presentes en el importante acto.

Tras el discurso, Cora comentó que tenía de don Hugo, “recuerdos maravillosos”, y aprovechó la ocasión para dejar un mensaje a las nuevas generaciones: “Me llegan recuerdos de cuando venía el abuelo los domingos a nuestra casa a almorzar, se le hacían ravioles como a él le gustaba. Cuando él hablaba decían, ‘silencio los chicos que habla el abuelo’. Eso lo aprendí y si bien ahora está pasado de moda, trato de sostenerlo respetando las libertadas correspondientes a los nuevos tiempos, porque si no se mantienen las tradiciones familiares ancestrales se pierde mucho para el futuro de la vida de cada uno”.

La charla se extendió aún más y repasó detalles de la vida de Hugo Miatello que le había narrado su propia madre. “Quizás muchos no sepan que mi abuelo venía de Italia contratado por el gobierno de Paraguay. Mi abuela estaba embarazada durante el viaje y tuvo a su hijo en Asunción en un hotel. Justamente fue en la misma habitación en la que había muerto el presidente Domingo Faustino Sarmiento”.

-¿Qué sensaciones le produjo este homenaje a su abuelo?
-Tuve el honor de poder venir, la alegría y el gozo de compartir este momento, no sólo con las autoridades sino también con los jóvenes que se están formando y de toda la comunidad de este Partido de Mercedes que son muy solidarios. 

 

La historia del tren

En septiembre de 1909, Miatello, solicitó al Ferrocarril Oeste de Buenos Aires apoyo para organizar la enseñanza agrícola ambulante. El Ing. Miatello vio en el ferrocarril el medio más idóneo para acercarse a los productores agropecuarios. Creó la enseñanza agrícola ambulante mediante el uso de trenes-escuelas.

El servicio se inauguró el 10 de octubre de 1909 fecha en que se dictaron tres conferencias sucesivas en las localidades de Suipacha a la mañana con 300 asistentes; Chivilcoy a las 2 de la tarde con 500 productores; y Aberti por la tarde con 400 asistentes.

El servicio ambulante constaba de dos vagones, uno de ellos utilizado como aula, de 18 metros de largo, con una capacidad para 200 personas sentadas, y además medios pedagógicos. El otro vagón fue utilizado como laboratorio, museo y muestrario de aperos, muestras entomológicas de plagas y además un rincón acondicionado como dormitorio. Esto sólo fue el comienzo de esta modalidad ya que luego se le agregaron otras líneas ferroviarias para el desarrollo de esta tarea que se fue extendiendo no sólo en distancia, sino en el número de las agencias regionales de agronomía. Ya para 1914 se contaba con 20 agrónomos regionales que desarrollaban idéntica labor en distintas líneas.

 

Los números de Miatello

De los diez años al frente de la Agronomía Regional de Mercedes surgieron los siguientes datos:
70 localidades visitadas a través de charlas.
300 conferencias.
906 ensayos o experiencias agrícolas
1.600 consultas evacuadas por escrito.
13.500 consultas orales.
82.000 número aproximado de personas que asistieron a sus capacitaciones.

 

CV

Hugo Miatello (1866–1937). Nacido en Italia, se diplomó en agronomía en el real Instituto Agrario de Papua. En su país natal, desarrolló actividades profesionales en Veneto y Abulia. Posteriormente se inició en la enseñanza agrícola en la primera cátedra ambulante que se estableció en Rovignio. En 1889 viajó a Argentina. Comenzó a desarrollar su actividad profesional en el ámbito privado vitivinícola en Córdoba y Mendoza. Más tarde se desempeñó como profesor de Agronomía y Zootécnia en la Escuela Normal de Maestros de Santa Fe. A partir de 1902 se desempeñó en el Ministerio de Agricultura, llegando a ocupar en 1907 el cargo de Inspector General de la Sección Chacras Experimentales. En 1908 asumió al frente de la primera Agronomía Regional en el país, cargo que ocupó hasta 1918. El 1 de abril de 1918 fue nombrado Inspector General de las Agronomías Regionales, cargo en el cual se desempeñó hasta octubre de 1922. En 1930 se jubiló como 2º Jefe de la División de Agrónomos Regionales.

 

La primera Agronomía Regional

En el año 1908 fue registrada la primera agronomía regional del país. La misma se instaló con la intención de difundir óptimas prácticas agrarias. Aún faltaban seis años para la creación de la Chacra Experimental de Pergamino. En 1958, con la formación del INTA, aquella Agronomía Regional pasó a ser lo que hoy se conoce como Agencia de Extensión, dependiente de la Chacra que con el cambio institucional comenzó a denominarse Estación Experimental Pergamino.

 

 

 

 
Términos y Condiciones de Uso      Política de Privacidad

Copyright 2000-2012 - Todos los derechos reservados
Registro de la Propiedad Intelectual Nº 506866.

 
NT-GlobalSolutions.com

Manos x Hermanos : Ayudanos a Ayudar
 

.: buscar en el sitio :.

Búsqueda personalizada


TURISMO RURAL
 

   

.: publicaciones :.

 
¿Vamos al grano?
 

285 págs.
Más Información...