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21 de octubre de 2009 |
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Agrotendencias
2009 - Informes |
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(Fuente: SAVIA Comunicación)
Sesión plenaria en Agrotendencias 09
Cómo pueden modificarse las políticas públicas
Mientras en el resto del mundo las políticas públicas
alientan la producción, en la Argentina la limitan. Así opinaron Marcelo
Regúnaga y Juan Cruz Jaime. Para el primero, "la política argentina ha
generado una desprotección que ha impactado desde -7/-9 hasta -30% en el
ingreso de los productores". Para el segundo, es clave que el sector
privado tenga una mayor participación en el diseño de las políticas a largo
plazo y el paso fundamental hay que darlo en el Congreso.
El seminario Agrotendencias 09 comenzó esta mañana con una
sesión plenaria sobre "Políticas públicas agropecuarias – interacción
entre lo público y lo privado". Allí, Marcelo Regúnaga, ex secretario de
Agricultura de la Nación, y Juan Cruz Jaime, analista político, expusieron
sobre los condicionamientos y las herramientas políticas que llevaron a la
Argentina a la crisis por la que atraviesa su sector agroindustrial.
El ex funcionario analizó los instrumentos de política
pública en distintos países y señaló que para que estos sean eficientes
deben tener en cuenta tres elementos: la importancia que tiene la agricultura en
el país, el potencial de la actividad y la misión que la sociedad le atribuye
al sector. En ese marco, existen instrumentos para la protección y el fomento
de la producción y las exportaciones, y otros que resultan limitantes (como los
impuestos a las exportaciones, los controles de precios, etc.).
Regúnaga destacó que la UE y Japón tienen visiones
vinculadas a la autosuficiencia alimentaria, a partir de la cual generan empleo,
ingresos y un buen ambiente rural. Así trabajan con niveles de arancel a la
importación altos, subsidios internos y apoyos indirectos. "El 30% del
ingreso de un europeo resulta de las políticas de protección a la
producción", afirmó. Y agregó que hay que tener en cuenta que la
participación de la agricultura en el producto bruto europeo es muy baja.
Brasil y Australia (perfiles más parecidos a los de
Argentina) han desarrollado una visión de país competitivo. En ellos, la
agricultura es una fuente importante del crecimiento económico y de las
exportaciones. De allí que se hayan impulsado políticas a largo plazo
pro-competitivas, a través de apoyos internos indirectos (créditos,
investigación y desarrollo, inversión en infraestructura y un marco
institucional sin intervenciones), así como precios internos que promueven la
oferta competitiva. "Es una política eficiente para aumentar la oferta de
alto peso en su producto bruto global, en el desarrollo del interior y en el
empleo. Entre el 3 y el 5% del ingreso de los productores se debe a estas
políticas", apuntó Regúnaga.
La situación en Argentina es bastante distinta. Su visión
es la de un país proveedor de alimentos baratos con el fin de dar
competitividad a otros sectores y que sea fuente de recursos fiscales federales.
Para ello, se han instrumentado impuestos y barreras a las exportaciones,
impuestos internos al comercio y a la producción y se ha regulado sin marco
institucional. Así, los precios internos son sustancialmente menores a los que
podrían ser, lo que produce una caída en la oferta. Y si bien los ingresos
fiscales federales son altos en el corto plazo, se produce déficit en las
provincias. "Estamos frente a una política ineficiente para el
crecimiento, el empleo y el desarrollo regional, que implica una desprotección
que ha variado desde -7/-9 hasta -30% en el impacto sobre el ingreso de los
productores", aseguró Regúnaga.
Finalmente, concluyó que para que Argentina pueda revisar
su visión son necesarios tres elementos: un entorno de incentivos para promover
la competitividad y el crecimiento en base a apoyos directos que no impliquen
subsidios, un desarrollo social, una mejor distribución regional y un
desarrollo ambiental sustentable.
Interacción
El analista político Juan Cruz Jaime fue el encargado de
analizar las modalidades de interacción público-privada en el diseño de
políticas públicas en dos países competidores y exitosos: Brasil y EEUU. Para
el experto, lo que necesita el país es "encontrar soluciones racionales a
problemas irracionales, y en eso el sector privado tiene mucho para dar".
"Hoy, el sector privado argentino ha perdido el control sobre la actividad
parlamentaria, por eso debemos convertirnos en participantes activos en la
elaboración de políticas públicas", abogó.
En su estudio del caso brasileño, Jaime apuntó que el
país vecino, a diferencia de nuestro sistema político, tiene un sistema
pluripartidista, con un 40% de infidelidad partidaria, lo que permite una mayor
movilidad política. Así, los 27 partidos que lo componen deben recurrir como
práctica cotidiana a la negociación. Por eso es que se da la conformación de
frentes parlamentarios y bancadas multipartidarias.
Otro elemento distintivo de Brasil es que prácticamente
existe una sola entidad gremial, la Confederación Rural Agropecuaria (CNA),
cuyo principal objetivo es participar en las discusiones y decisiones sobre
políticas agrícolas. De los 29 miembros de su cúpula directiva, más del 20%
alguna vez fue candidato a diputado o senador. De hecho, su presidenta, Kátia
Regina de Abreu, es senadora. "En Brasil, el sector agroindustrial no
espera a ver las leyes sancionadas, sino que participa dentro del Congreso con
la participación de la titular de la CNA", explicó Jaime.
El especialista destacó la labor de la Bancada Ruralista en
el seno del Parlamento, a la que definió como un espacio multipartidario de
conciencia agropecuaria. "Tiene representatividad de 22 de los 27 estados
brasileños. Se defienden los intereses de todas las regiones y su principal
fortaleza es que es un eficaz representante del sector en el congreso",
sostuvo.
El caso de EEUU difiere, pero da lugar también a una mejor
interacción pública-privada. Allí, la figura clave es el lobbista, entendida
sin ningún sentido peyorativo. "El lobby está institucionalizado desde
1946 y es una forma de llevar adelante las capacidades del sector a través de
un intermediario que permita no ir al choque", apuntó. Según Jaime, las
relaciones entre el congreso y los grupos de presión han mejorado notablemente
gracias a la acción del lobbista.
Finalmente, el analista concluyó que ambos sistemas
permiten tres elementos fundamentales: una contención para los actores y
reclamos del sector productivo, un apoyo técnico permanente a los legisladores
y la capacidad de generar una "conciencia agropecuaria" en los
distintos ámbitos parlamentarios.
Segundo panel de Agrotendencias ‘09
"Hoy el trigo es un OGM, un Organismo
Gubernamentalmente Modificado"
Las distorsiones en el mercado de trigo tienen falsos
fundamentos. El evento K ha hecho retroceder al trigo 111 años. Estas fueron
algunas de las definiciones de Mario Marincovich y Ernesto Ambrosetti, quienes
mostraron que pese a las intervenciones no se logró favorecer a los
consumidores y los principales perjudicados resultaron los productores.
¿Qué mercado, porque la verdad que ha desaparecido? Con
esa pregunta retórica arrancó su exposición Ernesto Ambrosetti, del Instituto
de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina (SRA) en el segundo panel
de Agrotendencias, dedicado al marco de comercialización del trigo. El
Seminario que se realiza en el Salón de Operaciones de la Bolsa de Cereales ha
convocado a más de 500 asistentes
Ya Raúl Dente, asesor general de la Federación de Centros
y Entidades Gremiales de Acopiadores de Cereales, había dicho en su calidad de
moderador de la segunda conferencia que "el mercado de trigo es el mayor
ejemplo de las distorsiones descritas" en el primer panel en relación a la
intervención del Estado en los últimos años.
Ambrosetti hizo una curiosa asociación al calificar al
trigo argentino como "un OGM, un Organismo Gubernamentalmente Modificado,
en diversas dependencias del Estado, donde ha sido diseñado o alterado
artificialmente".
Al definir sus características, amplió: "Tiene alta
tolerancia o resistencia a roya de la hoja y la fusariosis, pero baja
resistencia a los derechos de exportación, la intervención de los mercados y
la distorsión de precios. Así, no resiste la inversión, no tolera la
incorporación de tecnología ni tolera la rentabilidad". Y siguió en la
sinonimia genética para decir que "así como en ciencia se habla de
eventos, aquí podemos decir que "el evento K por excelencia es la
declinante tendencia a la baja del área sembrada con trigo, que ha retrocedido
111 años, un record mundial".
En términos argumentales, Ambrosetti tuvo en cuenta que el
Gobierno "justificó su intervención en el mercado de trigo en el supuesto
afán de tratar de mantener el precio del pan más accesible a la comunidad,
pero la ponderación del IPC (Indice de Precios al Consumidor), es de sólo 1.59
para el pan fresco, y menos aún, 0.088, para la harina de trigo. Incluso
alcanza a sólo 4.189 la suma de todos los farináceos en el IPC, un índice muy
bajo".
Así, estimó que "la incidencia del trigo en el precio
del pan hoy es de 15% con lo cual, si sube el trigo, la incidencia sobre el
precio del pan es ínfima. Y al medir la evolución del precio del trigo y del
pan puso en consideración que entre abril de 2006 con el mismo mes de este año
el precio del pan pasó de 2,50 a 5,50 pesos, pero el del trigo osciló estable
alrededor de los 0,50 centavos. Esto demuestra el total fracaso de las
políticas para el trigo en las cuales el único perjudicado es el
productor".
En relación al "coeficiente Moreno" (entendido
según Ambrosetti como el precio del trigo en función del humor del secretario
de Comercio) el especialista consideró que "los múltiples acuerdos y
actas que se firmaron en los últimos años, en general no se cumplieron".
Observó al respecto que "todos los saldos exportables
que calcula el gobierno tienden a cero, a pesar de que con 2.200.000 toneladas
de trigo alcanza para todo el pan que comemos los argentinos. Sin embargo, se
dejan 6.500.000 para abastecer el mercado interno, con lo cual por lo menos
1.500.000 de tn sobran en el mercado interno, y eso tiende los precios hacia
abajo. Por ello, y como con los ROE, nunca se sabe cuál es la decisión final,
todo redunda para los molinos en mercados cautivos que se define como Hunting in
the zoo & Fishing in the Pool (Cazando en el zoológico o pescando en la
pileta).
Ambrosetti destacó que "a pesar de lo que declama, se
impulsa la sojización. Porque este es un Gobierno adicto-dependiente de la
soja, ya que los recursos que le da el cultivo de la oleaginosa no se lo da otra
actividad y necesita esa plata para financiar planes sociales.
Pero para revitalizar el mercado de trigo, sintetizó su
propuesta en los siguientes factores: Competencia de mercado, Apertura del
registro de exportaciones, Los molinos pueden asegurar mercadería a través del
Mercado a Término, hay que compensar la bolsa de harina destinada al mercado
interno y si a los molinos les falta harina que importen, para eso son jugadores
del mercado.
El economista de la SRA citó una máxima de Michael Porter,
"La prosperidad no se hereda, se crea" y concluyó con otra frase de
Albert Einstein: "En los momentos de crisis solo la imaginación es más
importante que el conocimiento".
A su turno, el corredor de cereales Mario Marincovich, de
Cereales Cerpen SA, resaltó que "las distorsiones en el mercado de trigo
tienen falsos fundamentos, aunque debemos reconocer que suena simpático ante
buena parte de la opinión pública. Pero los precios de los productos a base de
trigo no aumentaron a pesar de la suba del precio FOB, lo cual indica que los
fundamentos de estos sistemas de control son falsos".
Marincovich se identificó como "parte de una cadena
que en los últimos 30 años había logrado mucha competitividad. El sistema
transparente había permitido que el productor accediera al precio pleno. En los
últimos tres años se destruyó un sistema admirado en el exterior -ni Brasil,
lo tiene- que llevó más de 20 años edificar. Todos somos responsables, porque
no supimos transmitir con suficiente fuerza el daño que se ha hecho".
El especialista se mostró muy convencido de que "el
sistema de formación de precios que tenía la Argentina, incluidos los mercados
a término, era parte fundamental de su crecimiento. Algunos dicen que los
mercados a término crecieron por el incremento de la producción y yo creo que
ha sido al revés. Porque permitía al productor fijar un precio a futuro y
alentó inversiones. Hemos fracasado en explicar esto y los responsables de esta
política llevaron el negocio de los granos a un sistema totalmente
discrecional".
En ese sentido, comparó los valores FOB del trigo 15 años
entre 1995-2009. Básicamente distinguió que "hasta abril de 2006 no
había distorsiones, se entendía que el libre juego de la oferta y la demanda
es la única manera que el productor reciba el precio pleno. Pero desde mayo de
2006 la situación cambió totalmente. Hasta ahí el precio pleno acompañaba la
evolución FOB pero luego hubo una enorme transferencia de ingresos".
Como ejemplo de lo que se perdió, puntualizó que
"hasta 2006, desde el puerto de Bahía Blanca se pagaban precios al
productor inclusive mayores al FAS teórico. Era así porque desde esa salida al
mar se ofrece trigo de mejor calidad -preferida por Brasil- tiene aguas
profundas y eso hace más barato todo porque pueden cargarse barcos más
grandes. Pero desde mayo de 2006 se perdió esa realidad".
Marincovich afirmó que las intervenciones han resultado
"improductivas, discrecionales, dependientes del gobierno de turno, que
termina enfrentándonos entre los miembros de la cadena. Cada uno mira cómo se
salva a sí mismo y acepta de hecho las reglas de juego del gobierno".
A modo de conclusión, enfatizó que "se ha destruido
el sistema, y es responsabilidad de todos reconstruirlo. El productor debe
vender a precio menor porque los mercados están cautivos. Es pan para hoy,
hambre para mañana. Y como el maíz va por el mismo camino, imploro que
salvemos al mercado, unidos, con objetivos comunes. Porque antes que
acopiadores, corredores y/o productores, somos argentinos".
Respuestas a las preguntas que todos nos hacemos
Ante las preguntas de los asistentes, Ambrosetti dijo que
"aún sacando las retenciones, si siguen las distorsiones, continuarán las
dificultades. Lo que necesitamos es una política integral, que vaya bajando las
retenciones al menos progresivamente y lo más rápido posible".
Ante la recurrente pregunta de si la Argentina importará
trigo y/o harina en el futuro, el economista de la SRA dijo que "dependerá
de la previsibilidad que se ofrezca a los productores, porque hay por lo menos 2
millones de hectáreas que siempre se van a intentar sembrar, y eso hace que el
área se pueda recuperar en un año o dos. Todo depende de la confiabilidad y
este gobierno no genera mucha, por lo cual habrá que esperar hasta después de
las elecciones de 2011".
En tanto, Marincovich respondió a los interrogantes del
público diciendo que "los acuerdos de precios distorsionan los mercados.
Lo que estamos viendo hoy es la situación creada. Incluso el FOB de trigo de
los últimos 3 años son informados por Agricultura a partir de un mercado no
fluido. Hasta hace tres años, Agricultura trabajaba de forma profesional. De
todos modos, estimar el FOB real en trigo es relativamente más fácil que con
otros granos porque se trata de medir la capacidad de pago de Brasil. O sea, ¿a
qué precio le sigue conviniendo comprarnos a nuestro principal cliente en vez
de demandar de otro lado?".
La ganadería Agrotendencias ‘09
"Cuando tuvo condiciones para crecer, la
producción de carne argentina lo hizo muy bien"
En el panel dedicado al mercado de ganado, se criticó la
intervención pública, que igualmente no logra cotizar bien la carne buena y no
permite tampoco vender la carne barata. Y se llamó la atención sobre el alto
índice de faena de vientres y la drástica reducción de stocks, que podría
tener impacto al público ya el mes próximo.
"La carne es otra producción emblemática que también
está en situación complicada. La pregunta es si los productores de nuestro
país y del mundo podrán seguir comiendo carne Argentina", disparó Arturo
Lavallol, director de la SRA, en el comienzo del tercer panel de Agrotendencias
2009.
Fernando Canosa, consultor privado y técnico de AACREA
abrió su exposición desde la certeza de que "cuando tuvimos condiciones
para crecer, lo hicimos". En ese contexto, refirió que hubo cambios
territoriales significativos en la ubicación del rodeo. A la par del aumento
del área de cosecha gruesa, de 12 a 24 millones de hectáreas, desde 1994 a
2009, se generó una redistribución del stock ganadero en el país, con una
clara migración a zonas extra pampeanas".
Explicó que el stock de cabezas osciló: en 1994,
55.000.000 cabezas; en 1998 bajó a 48.000.000; en 2003, volvió a 55.000.000;
en 2007 llegó a 58.200.000 y este año volvió a descender a 53.851.000, es la
caída más profunda en dos años que se tenga memoria. "De los 4,5
millones de cabezas que han caído, prácticamente 3,5 millones corresponden a
vientres. No es un tema menor", alertó Canosa.
En este marco, la región pampeana sólo alberga el 50 % del
rodeo nacional, cuando históricamente tuvo una proporción mayor. Las zonas
extrapampeanas han decidido engordar en su propia región, se han transformado
en más invernadoras", expuso el especialista.
Una de las cuestiones que preocupa en este sentido es que,
según Canosa, "por cada 100 vacas que se desplazan de la región pampeana
hacia las regiones del norte se obtienen 21 terneros menos. Esto es por los
diferentes niveles de productividad, que es mucho mayor en las zonas pampeanas,
fruto de las inversiones históricas. Podría cambiar en los próximos años,
pero todavía es así".
Respecto de la utilización de las mejores tierras ganaderas
de la zona pampeana para la agricultura, estimó que esa zona mixta,
invernadora, tiene 6.600.000 ha menos para los animales. Hay más granos pero
menos novillos, en una cantidad equivalente a 8.600.000 cabezas. Pero lejos de
presentar opciones excluyentes, Canosa advirtió que "el avance
significativo de la agricultura en las mejores tierras genera una alta
complementariedad con la ganadería. No es todos contra todos".
Luego de repasar las modalidades de cada sistema de
producción, en cuanto a la alimentación, concluyó que "las
compensaciones aceleraron un proceso ya instalado de combinación entre pasto y
granos, tanto en cría como en engorde".
Por otro lado, señaló que "no todas las regiones
podrán ser aptas para agricultura permanente, por cierta dosis de riesgo por
sequía y otros condicionantes, como se ha visto por ejemplo en el sudoeste
bonaerense. Allí, reflejó Canosa, "el margen bruto por hectárea de los
cultivos, salvo soja, está por debajo de la rentabilidad de la invernada".
Sin embargo, tuvo en cuenta el disertante, "debido a las intervenciones de
los mercados, los márgenes brutos por kilo de carne vienen bajando".
Diagnosticó que "aumenta la producción pero cae el
stock", para lo cual recetó que es necesario llegar a 75% de destete y
también incrementar la carga de vientres. "Sin hacer cosas muy complicadas
podríamos incrementar el rodeo en un 49%", aseguró.
En cuanto al rol social de la cadena de ganados y carnes,
Canosa puntualizó que "el 87% de los productores posee menos de 500
cabezas y 38% del stock". También señaló que "del 36% de la demanda
de mano de obra que en nuestro país debe adjudicarse al sector agroindustrial,
la subcadena que más pesa en ese sentido es la de ganados y carnes, con casi
una cuarta parte de toda la cadena agroindustrial. Así, el sector de ganados y
carnes aporta la mitad de la generación de riqueza del sector agroindustrial y
es en ese sentido más importante que las industrias automotriz y textil".
Respecto del precio de la vaca, Canosa dijo que "ha
sido de los más bajos de los últimos años, curiosamente con precios altos de
la carne a nivel internacional; en algún lado quedó esa diferencia".
Vaticinó que está previsto que las curvas de la oferta de
carne y la de consumo interno se crucen en 2011, momento en que faltaría carne
y habría que importar, pero con la sequía padecida es probable que ese
escenario se produzca antes".
La propuesta del asesor de Aacrea se sintetiza así:
"formar una mesa de diálogo de toda la cadena, incluidos los consumidores
y el Estado, en lo posible con un plan estratégico por ley; generar un
horizonte viable de precios, con previsibilidad; modernizar la
comercialización; aumento de la producción de terneros y; desarrollar una gran
campaña comunicacional".
El subsidio al feedlot es lo más distorsionante
Por su parte, el consultor privado Víctor Tonelli, remarcó
los "cambios estructurales y coyunturales, como el desplazamiento de la
ganadería a suelos y zonas más pobres, forzado y sostenido por la agricultura,
las complicaciones que se han presentado en las políticas públicas y el
crecimiento del engorde a corral"
Según Tonelli, "el subsidio al feed lot es el tema
más distorsionante. Somos subsidio-dependientes. Y ha cambiado la forma de
producir en la Argentina. Ha quedado el negocio en pocas manos: con 970 empresas
que cobraron en algún momento, 20 de ellas se quedaron con el 30 % del monto
total de los subsidios.
Esta concentración tiene que ver con que al dejar de ser
negocio muchos salieron de la actividad y en definitiva, buena parte de la
propiedad del ganado está en manos de matarifes, frigoríficos y carnicerías
integradas.
Según Tonelli, los subsidios han representado entre 0,70 y
1 peso de diferencia por kilo vivo entre los que reciben y los que no. Desde
hace 40 días la ONCCA no ha firmado subsidios, por problemas de todo tipo,
especialmente por la corrupción que saltó a la luz afortunadamente. Pero
quedó una diferencia entre los pagos y lo devengado, que desde noviembre del
año pasado pasó de 260 mil pesos a 1,100 millones. "Si yo fuera gerente
de banco no le presto a esta empresa", ironizó con crudeza el consultor.
Sobre la alta faena de hembras, de alrededor del 50% del
total, Tonelli indicó que "el equilibrio se ubica entre 42-43 %. Los 7
puntos de diferencia exponen un estado de liquidación total y sin
reservas". La demanda interna se está comiendo todo lo que le ofrecemos:
73,5 kilos por habitante de carne vacuna, que sumados a los 33-34 kg de pollo y
los 7-8 kg por habitante de cerdos, nos convierte por lejos en los mayores
consumidores de proteína animal del mundo".
Consideró Tonelli que "estamos frente a una oferta y
demanda desacoplada; con exceso de oferta de carne cara (novillo liviano cuesta
venderlo a 360 pesos) y faltante de barata (vendemos vaca a 260). Es un
disparate. Para 2010 bajará el stock por lo menos entre 8 y 9 millones de
cabezas. También bajarán los novillos a niveles nunca vistos. Entonces, decir
que en 5 o 6 años no hay más novillos en la Argentina, no tiene carga
ideológica. Surge de los datos que tiene el Estado. Y lo peor es que "la
intervención genera transferencias hacia la comercialización en perjuicio de
los productores".
Respecto de la demanda externa, el consultor alertó que
"la evolución de las exportaciones de vacas pasaron de 25% en 2008 a 45%
este año. Además, estamos sin Cuota Hilton en los últimos 4 meses".
En resumen, Tonelli prevé una caída de oferta de novillos
(500 mil cabezas por año) por efecto de las políticas públicas, una caída
significativa de la oferta y una bisagra en los precios a partir de noviembre.
Al recibir una apreciación relativista de parte del
público, reconoció que "el gobierno hará todo lo posible para tapar el
sol con las manos pero la caída es tan fuerte que será poco menos que
imposible. En este sentido, hay que mirar con fe hacia delante. Pronto vendrá
el resurgir de la ganadería, lamentablemente por defecto. Esperemos que en los
próximos 5 años sepamos organizarnos y hacerlo por la positiva".
Panel de maíz en Agrotendencias ‘09
"Los resultados no han sido buenos y por este
camino desaparecerá nuestra cadena"
Lo advirtió Carlos Poullier, de Aacrea. También habló
sobre el cereal Richard O’ Meara, del USDA, que describió un panorama
internacional también con incertidumbre.
"En general, todas las cadenas agroalimentarias usan
maíz, pero pocos siembran. Parece que los que toman las decisiones de siembra
están escindidos de las necesidades. Esperemos que la fuerza de los hechos
corrija esta situación", dijo Juan Gear, en representación de MAIZAR,
como moderador del panel sobre maíz en Agrotendencias 2009.
En ese sentido, se lamentó que "mientras en Estados
Unidos la relación entre el área sojera y la de maíz es de 1 a 1 y en Brasil
de 1 a 1,40, en nuestro país es de 6,5 a 1".
De esta manera, Gear dio pie a las exposición de Richard O’
Meara, representante del USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos),
quien repasó la relación que existe en los precios internacionales del trigo y
el maíz, ya que el primero se utiliza en muchos países como grano forrajero.
También tuvo en cuenta cómo incide en los precios la producción de etanol,
como biocombustible a base de maíz, como asimismo el impacto de la
biotecnología.
En tanto, respecto del último acuerdo de precios con el
Gobierno, Poullier opinó que "no es lo ideal pero ayuda antes que nada, es
mejor que la situación de registros cerrados y por ahora el Ministerio de
Agricultura lo está manejando bien". Luego describió el modo en que baja
nuestro país en el escalafón internacional de exportadores de maíz. "A
mano de Brasil ya está tercero, a pesar de que Argentina debería exportar unas
20 tn de maíz", señaló.
Desde una mirada internacional, O’ Meara reflejó que las
importaciones de maíz no crecen mucho, sólo Medio Oriente es la región que
tiene más movimiento. En ese escenario, Brasil se está expandiendo mucho por
todas partes, un poco como respuesta a los problemas que ha tenido Argentina.
Como sea, desde el punto de vista del maíz, ha crecido mucho el área maicera
brasileña en los últimos años.
El especialista del USDA tuvo en cuenta que el gigante
sudamericano exporta maíz transformado en producción animal, pero que también
vende al exterior el grano, en un nivel que crece en importancia al punto de ser
ya el segundo exportador mundial. Brasil se ha expandido mucho especialmente en
los últimos 10 años.
En relación al área maicera de Estados Unidos, O’ Meara
dijo que "entre los distintos cultivos, el rey seguirá siendo el maíz,
pero también creció la soja en los últimos años. Sucedió que "los
precios del cereal y de la oleaginosa se duplicaron en esta década. El gran
perdedor ha sido el algodón".
Explicó el disertante que los productores ganaderos están
utilizando menos maíz para alimento animal, reemplazado por la harina de soja.
Los stocks finales tienen que ver con esto. Sin embargo, el precio promedio ha
bajado 17% este año. Por eso stock más bajos. Históricamente esto ocurre.
Aunque también hay que tener en cuenta que la producción del etanol estimula
precios altos, que impulsan la producción".
En cuanto a las tendencias en rinde, O’ Meara destacó la
"influencia de la biotecnología, que sigue siendo ascendente. Hay otras
razones por cierto, pero esa pesa. Y en conjunto implican que el entorno o clima
comercial sigue siendo imprevisible, todavía queda mucho para ver".
Por otro lado, indicó que "la producción mundial de
maíz, desde el punto de vista de Estados Unidos, se sigue manteniendo al ritmo
del aumento de la producción de carne. Y debería continuar expandiéndose.
También el uso para destilería crece progresivamente, en números que no son
muy tenidos en cuenta pero aumentan".
Qué pasa en la Argentina
Por su parte, Carlos Poullier, de Aacrea, indicó que
"la relación stock-consumo de maíz en el mundo es hoy de 17 %, un nivel
históricamente bajo. No ha crecido en tres años, lo cual es una noticia
positiva".
En cuanto al panorama local, reflejó la "caída de
área de 45% en las dos últimas campañas. En la Zona Núcleo, donde se
concentra la mayor cantidad de hectáreas, bajó 20%, pero en otras regiones la
merma llegó hasta más del 50 %".
En cuanto a la tendencia de los rindes de maíz, Poullier
planteó dos escenarios, el más optimista, con un rinde promedio nacional de
7.500 kilos por hectárea, previendo una campaña de buenas lluvias. Eso
representa una producción nacional de entre 13 y 14 millones de toneladas y un
saldo exportable de entre 4 y 5 millones de toneladas. Esta menor oferta, salvo
que haya rindes excepcionales, significa que Argentina sigue perdiendo presencia
internacional a pesar de que históricamente ocupó el segundo lugar.
Respecto de la estructura del consumo interno de maíz dijo
que "el sector avícola es el que más creció y en los dos últimos años
hubo una fuerte demanda del sector feedlotero
Se lamentó Poullier que esta "situación de mucha soja
y poco maíz tiene un impacto sobre la cadena agropecuaria global que por
ejemplo representa 570.000 fletes menos. Los resultados no son buenos, por este
camino desaparece la cadena".
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