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19 de octubre de 2009 |
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Baja
Producción de Granos por Segundo Año Consecutivo |
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La campaña 2009/10 arrojaría magros resultados para los productores; la
menor siembra de trigo, maíz y girasol no será compensada por el aumento
de soja y afectará los ingresos de toda la cadena productiva
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(Fuente: CREA)
La producción estimada de granos de la campaña
2009/10 será sustancialmente inferior a la del ciclo 2007/08, último período
con clima y condiciones normales de mercado. El volumen final será de 77,9
millones de toneladas, según se desprende de un trabajo de la Unidad de
Investigación y Desarrollo del Movimiento CREA, preparado sobre la base de
datos de la Sagpya y estimaciones privadas. Esto afectará no sólo a los
productores primarios, sino también a otros eslabones de la cadena productiva
como los contratistas, los transportistas y los proveedores de insumos.
Menor producción física
Al comparar el actual ciclo con el 2007/08, que a diferencia
del 2008/09 no estuvo afectado por la sequía ni por el intervencionismo oficial
en los mercados, se calcula una disminución del orden de los 11,7 millones de
toneladas. En la campaña 2007/08 la producción fue de 89,2 millones de
toneladas en los cuatro principales cultivos (cuadro 1). En 2008/09, la cifra
cayó fuertemente a 55,5 millones. Para la presente campaña se estima una
producción de 77,9 millones de toneladas (-13%), con perspectivas climáticas más
favorables.
Esta disminución es consecuencia de la menor siembra de
trigo, maíz y girasol. El área sembrada de soja aumentará pero no compensará
la caída de los otros cultivos.
Cuadro
1. Comparación de
las campañas agrícolas 2007/08, 2008/09, 2009/10 para los cuatro principales
cultivos
Precios en declinación
Por otro lado, también cayó el valor promedio de los
granos. En la campaña 2007/08, el precio ponderado de la tonelada producida de
los cuatro cultivos principales fue de 242,92 u$s/t; en el ciclo 2008/09, el
valor bajó a 203,78 u$s/t. En la actual campaña, el precio promedio a cosecha
se estima en 189 u$s/t de acuerdo a las cotizaciones del Mercado a Término, un
22% menos que hace dos años.
Como consecuencia de la combinación de estos factores, la
facturación de los productores en el ciclo 2009/10 también disminuiría 6918
millones de dólares en comparación con la campaña 2007/08 (-32%). En relación
con 2008/09, para el presente ciclo se espera un aumento de 3400 millones de dólares
si el clima acompaña. Es decir que en la campaña 2009/10 los resultados volverán
a ser muy magros.
Efectos en la cadena
El cambio de cultivos en la rotación altera todo el sistema
productivo. Las variaciones en las áreas sembradas y la caída de la producción
no sólo impactan en los productores primarios, sino que afectan a toda la
cadena productiva porque se modifica la demanda de labores, de fletes y de
insumos.
En cuanto a las labores agrícolas de implantación
-principalmente pulverización y siembra-, la demanda se verá fuertemente
concentrada en octubre y noviembre para implantar un solo cultivo, lo cual
generará capacidad ociosa en otros momentos del año en los cuales se
implantaba el trigo, maíz y girasol (gráfico 1). Las proyecciones indican que
a mediados de noviembre, cuando la soja esté en plena época de siembra, la
demanda instantánea de capacidad de siembra va a ser un 40% mayor de lo que era
en el ciclo 2007/08.
Además, esto significa una mala distribución del uso del
capital, porque la concentración de la demanda de labores agrícolas determina
que las máquinas se utilicen sólo durante pocos meses y luego estén paradas
mucho tiempo. Asimismo, la implantación de soja de segunda también se va
reducir por la escasa siembra de trigo, lo que acentúa la concentración de los
trabajos. Lo mismo ocurre con los viajes de camiones: en 2007/08 el total de
fletes por automotores utilizados en la campaña agrícola fue de 3.568.000;
para el presente ciclo, se estima que la cifra llegará a 3.111.600 (gráfico1).
A su vez, se produce una fuerte concentración en la demanda de los viajes
durante pocos meses y gran capacidad ociosa el resto del año.
Gráfico 1. Evolución del número de fletes
agrícolas
Campañas 2007/08,
2008/09 y 2009/10
Apuesta peligrosa
El resultado de las políticas agropecuarias implementadas
en los últimos años en la Argentina es la reducción de la producción total
de granos y el desarrollo de un sistema productivo más vulnerable, con
predominio de la soja. No obstante, el crecimiento de la producción de la
oleaginosa no alcanza a compensar la disminución de los cereales y del girasol.
Esta reducción es consecuencia principalmente de los estímulos
negativos que implican las alteraciones de los mercados. También influyó la
sequía que afectó al sector, que redujo la capacidad de inversión de los
productores y perjudicó especialmente a los cultivos que requieren mayores
gastos de implantación y protección.
El aumento relativo de la producción de soja puede tener
efectos fiscales favorables para el Estado -por la mayor recaudación por
derechos de exportación del 35% de un producto de valor mayor al de los
cereales- pero también puede tener efectos negativos. Éstos están vinculados
a las cadenas comerciales de los otros cultivos, que se verán afectados por una
menor actividad en los servicios tranqueras adentro, acondicionamiento,
transporte y otros rubros. Además, es importante destacar que la cadena
comercial de la soja involucra muchos menos eslabones que la de los cereales en
el nivel local.
Entonces, todos los argentinos tenemos que esperar que
llueva y que se alcancen buenas cosechas de todos los cultivos, para que no
aumente más la presión fiscal actual.
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