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28 de mayo de 2009 |
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Orsolini:
"La ganadería nacional está en
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Las facultades de Agronomía y de Farmacia y Bioquímica anunciaron un
proyecto para evaluar el empleo de agroquímicos y sus posibles efectos
sobre la población urbana y rural
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El Consejo Directivo Central de Federación Agraria se
reúne hoy y mañana en Rosario. En el inicio del encuentro, la dirigencia FAA
analizó un informe elaborado por el Departamento Técnico de la entidad que
indica que en 2010 la Argentina tendrá el stock de vacas más bajo en 45 años.
Los principales afectados son los consumidores, y el pequeño y mediano
productor.
El Consejo Directivo Central de
la Federación Agraria Argentina, reunido hoy y mañana en Rosario, analiza la
difícil situación que vive la producción agropecuaria nacional. En ese marco,
los dirigentes de FAA dieron a conocer un informe sobre ganadería elaborado por
el Departamento Técnico de la entidad, que da cuenta de la drástica disminución
del rodeo vacuno que se viene dando en el país. “Para la campaña
2009/10, habrá una baja del stock ganadero de más de 7 millones de cabezas en
relación a la campaña anterior. Estos es alarmante, estamos retrocediendo
productivamente en términos históricos en casi todos los rubros del sector
agropecuario”, señaló Pablo Orsolini, vicepresidente 1 de la FAA,
respecto del mencionado documento.
Según las estimaciones del
Informe FAA, habría 48 millones de animales en 2009/10, frente a los 55
millones de 2008/09. “Con estos números el stock ganadero nacional va
camino de ser el más bajo de los últimos 45 años, una situación calamitosa.
Por eso impulsamos como entidad gremial, desde hace tiempo, un proyecto de ley
con el Plan para la Recuperación de la Ganadería Bovina. Si no se diseñan los
instrumentos que necesita el pequeño y mediano productor, se profundiza la
crisis y vamos camino al ternericidio”, agregó Pablo Orsolini.
El trabajo de FAA fue
elaborado por Luis Contigiani, del Departamento Técnico de FAA y lo que sigue
es un resumen del mencionado informe. Para leerlo completo descargarlo de la página
web de FAA (www.faa.com.ar):
En el país existen 252.907
explotaciones agropecuarias con ganado según lo publicado por la Encuesta
Nacional Agropecuaria del año 2000 llevada a cabo por el SENASA. De esa cifra,
el 90 % maneja un rodeo no superior a 500 cabezas. Solo el 10 % (26.427
explotaciones) tiene existencias superiores. De allí se entiende que la merma
en los niveles de producción ganadera, impacta directamente sobre la realidad
de los pequeños y medianos productores ya que son los actores principales de
esta actividad. Además, recordemos que en forma directa el sector ganadero
emplea 393.000 puestos de trabajo en todo el interior del país.
Para entender por qué se llegó
a este presente, se debe hacer foco sobre dos factores fundamentales: la expansión
de la frontera agrícola y los costos de oportunidad desfavorables para los
productores ganaderos.
En el año 1980 la región
pampeana tenía el 80,2 % del rodeo nacional, en 1994 el 62,4 %, mientras que en
el 2006 pasó a tener el 56,7 %. Ésto sobre un stock de 55 millones de cabezas
en el 2006, lo cual significa que más de 3 millones dejaron la región pampeana
en los últimos 14 años. A su vez las regiones del NEA, NOA, Patagonia y la
Región Semiárida (La Pampa y San Luis) fueron receptores del desplazamiento
ganadero pampeano.
Por otra parte, el consumo per cápita
de carne vacuna total de los últimos años se mantiene alrededor de los 68 kg.
Si bien está lejos de los 80 kg de consumo per cápita de la década del 70,
sigue siendo el más alto del mundo.
Esta dura realidad que
describimos, se agrava producto de la fuerte sequía que azotó al país durante
el 2008 y el primer semestre del 2009, y también por la ineficiente política
de precios internos y de exportación que deberíamos marcar como un
factor estructural de la actual crisis ganadera.
En concreto, el problema para el
2010 es que, producto de la combinación de una menor producción de carnes
estimada en 2.67 millones de toneladas (un 14,02 % menor a la del 2008), de la
caída de la faena y del stock ganadero, y proyectando un consumo per capita de
68 kg, la Argentina estaría al borde de importar carnes para cubrir la demanda
interna.
Si por un lado, mantenemos los
niveles de consumo y no generamos una política de diversificación de la
actividad, y por el otro, no aumentamos la oferta, vamos hacia un escenario
inexorable de importación de carne vacuna y se perderían ingresos por
exportaciones por la suma de 1.500 millones de dólares.
Por eso mismo, la ausencia de
una política ganadera integral que contemple una visión segmentada de los
productores, del negocio ganadero y del consumo, hacen que la situación de
miles de pequeños y medianos productores sea terminal, siendo primordial que el
Gobierno nacional escuche a las entidades representativas del sector e impulse
las medidas necesarias para revertir este escenario.
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