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09 de mayo de 2009 |
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Cae
en 2009 la vacunación contra la rabia, una zoonosis siempre latente
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CAPROVE destaca la caída de la vacunación contra la rabia en lo que va
del 2009, respecto de la misma época del 2008, cuando se produjo un pico
en la vacunación como consecuencia de la aparición de brotes de la
enfermedad en la Ciudad de Buenos Aires
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CAPROVE, Cámara Argentina de la Industria de Productos
Veterinario, advierte sobre la caída de la vacunación de perros y gatos en el
país para prevenir la rabia, una enfermedad transmisible al hombre, en lo que
va del año 2009, respecto de la misma época del 2008, cuando se produjo un
pico en la vacunación como consecuencia de la aparición de brotes de la
enfermedad en la Ciudad de Buenos Aires.
Si consideramos que en Argentina existen 8 millones de
perros y 2.5 millones de gatos, y teniendo en cuenta que, a modo de ejemplo, en
2008, se produjeron alrededor de 2.300.000 de dosis de vacunas antirrábicas
entre la industria privada y el sector público, se puede concluir que la
cobertura vacunal contra la enfermedad es muy baja en nuestro país. Para poder
prevenir la enfermedad se debería vacunar al menos al 80% de la población y
las cifras indican que sólo está inmunizado un 30% de la misma. Sin embargo,
están disponibles las vacunas para inmunizar a la totalidad de las mascotas
existentes.
La vacunación antirrábica es obligatoria en todo el país
y cada propietario de mascotas debe recurrir a su veterinario a fin de que
anualmente se proteja a su animal de la enfermedad.
"Nuestra intención no es alarmar a la población,
sino crear una conciencia de prevención. La vacunación contra la rabia
debería ser un hábito que los dueños de las mascotas realicen anualmente, ya
que es la única forma de prevenir la enfermedad. Debemos trabajar sobre la
prevención y no sobre el tratamiento de la enfermedad, ya que tenemos la
costumbre de reaccionar frente algún brote, lo que incluso es más costoso
económicamente. Es en este proceso donde el Médico Veterinario juega un rol
clave, concientizando a los dueños de las mascotas sobre la importancia de la
vacunación como método de prevención", comentó el Dr. Patricio
Hayes, Director Ejecutivo de CAPROVE.
Entre 2003 y 2007 en Jujuy se diagnosticaron 202 casos de
rabia en animales domésticos. En 2008, en esa provincia, murió un niño de
ochos años que contrajo rabia al ser mordido por un perro. En la ciudad de
Buenos Aires, entre 1991 y 2007 se diagnosticaron 51 murciélagos con rabia y en
2008, 7 casos más. Estas cifras representan una prevalencia superior al 3%, lo
que determina un riesgo para el hombre y los animales domésticos, en especial
los gatos que, por sus hábitos predadores, pueden entrar en contacto con
murciélagos enfermos.
En abril de 2008 se produjo el primer caso de rabia después
de 27 años, en un gato de la ciudad de Buenos Aires que no estaba vacunado y
fue atacado por un murciélago y que luego murió.
Un caso similar se produjo en Llavallol, provincia de Buenos
Aires, en ambos casos se comprobó que se trataba de una Variante 4, lo que
significa que el virus aislado provenía de los murciélagos insectívoros.
La rabia es una enfermedad viral con distribución casi
mundial. Se trata de una zoonosis (enfermedades que se transmiten del animal al
hombre o viceversa) producida por un virus que ataca al sistema nervioso central
de las personas o animales, al que llega a través de los nervios de la zona de
mordedura o contacto. Una vez iniciados los síntomas, la rabia es una
enfermedad mortal para la que no existe tratamiento, pero sí puede prevenirse
por medio de la vacunación. El virus de la rabia se encuentra en la saliva y es
el factor de transmisión en un animal infectado que al morder contagia la
enfermedad. El virus puede estar presente en la saliva muchos días antes de la
aparición de los signos clínicos y puede ser secretado de manera constante o
intermitente hasta justo antes de la muerte del animal infectado.
Tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en las principales
ciudades del interior se considera un mal latente, ya que la rabia puede
transmitirse no sólo a través de perros, sino también de gatos, ratones,
conejos, murciélagos, zorros, bovinos y equinos, entre otros animales de sangre
caliente.
Un agente portador común es el murciélago y
consecuentemente donde la población de éstos aumenta, aumenta el riesgo de
casos de rabia.
Síntomas
La primera evidencia de la enfermedad en los animales suele
notarse en el cambio de conducta (un perro manso puede pasar a ser un perro
violento y mordedor) así como cambios en el sonido de voz (ladridos, maullidos,
etc.). En el caso de los murciélagos, es importante tener en cuenta que cuando
vemos uno que vuela de día o se encuentra en el piso, es muy probable que haya
contraído la enfermedad y es riesgoso su contacto con el hombre o animales
domésticos ya que pueden ser mordidos y contagiados.
En caso de que se detecte un animal mordedor, el propietario
tiene 48 hs. para presentarlo a realizar la Observación Antirrábica. Si no lo
hace, se debe denunciar ante la policía quien lo obligará a hacerlo o
derivará el animal al Instituto Antirrábico local.
Consejos de CAPROVE
Si una persona ha sido mordida por un animal, se debe
considerar la posibilidad de que el animal tenga rabia. Así se tomarán los
recaudos necesarios para evitar el contagio mortal de esta enfermedad.
1) Realizar un lavado inmediato y enérgico de las heridas
con agua y jabón. (Nunca desinfectar con alcohol).
2) Visitar a un médico y/o centro de asistencia
antirrábica.
3) Localizar el animal para que sea controlado.
Si el animal es localizado, se le debe realizar una observación
antirrábica a través de un veterinario.
Si el animal no es localizado, se le inicia a la persona mordida la terapia
preventiva contra la rabia.
4) Si el dueño se niega a realizar la observación
antirrábica, se debe realizar la denuncia policial. La Policía mediante
la fuerza pública obligará al dueño a realizarla o secuestrará al animal
mordedor para llevarlo a un centro antirrábico.
La observación dura 10 días y requiere 5 consultas del
profesional. ¿Por qué? Porque el virus en un animal infectado se libera por
saliva unos siete días antes de la presentación de los síntomas de rabia. Si
observado por 10 días el animal no presentó síntomas de rabia, se considera
que no transmitió la enfermedad.
Acerca de CAPROVE
Fundada en 1946, CAPROVE, Cámara Argentina de la
Industria de Productos Veterinarios, representa a empresas elaboradoras,
comercializadoras e importadoras de productos biológicos y/o farmacéuticos
para el uso veterinario. CAPROVE colabora con el productor agropecuario y el
profesional veterinario en busca de la sanidad y productividad animal para
incrementar la eficiencia e impulsar el crecimiento del sector.
www.caprove.com.ar
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