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04 de mayo de 2009 |
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La
FAO insta a vigilar de cerca el virus H1N1 en los cerdos
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Es necesario informar de cualquier síntoma relacionado con la gripe
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Tras la detección de un caso de trasmisión del virus
A/H1N1 de humanos a cerdos en Canadá, la FAO ha instado de nuevo a las
autoridades nacionales y los granjeros a vigilar de cerca la cabaña porcina e
investigar la aparición de cualquier síntoma relacionado con la gripe en los
animales.
"La transmisión de humanos a animales ocurrida en
Canadá no supone una sorpresa, ya que los virus de la gripe pueden trasmitirse
de esta forma", afirmó el Jefe Veterinario de la FAO, Joseph Domenech.
"Lo ocurrido en Canadá -afirmó- no debe crear el pánico, pero nos
recuerda la existencia de una cadena de trasmisión de virus entre humanos y
animales sobre la que debemos estar muy atentos".
Los virus de la gripe -en humanos o animales- evolucionan
constantemente a nivel genético, al tiempo que cambia su capacidad de producir
morbilidad y mortalidad en las personas o los animales. Por ello es necesario
vigilar de cerca la actual situación del H1N1, ya que muchas de las
características y desarrollo del virus todavía se desconocen, según Domenech.
Es necesario intensificar la vigilancia sobre las
enfermedades respiratorias de la cabaña porcina e informar de inmediato de
cualquier caso de síndrome respiratorio porcino a las autoridades veterinarias.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y la FAO deben de ser
informadas sobre cualquier brote del nuevo virus de la gripe A/H1N1 en los
cerdos.
Hay que aplicar medidas estrictas de bioseguridad
-incluyendo la limitación del transporte de cerdos, mercancías y personas- en
todas las granjas y explotaciones porcinas con síntomas de enfermedades
respiratorias, hasta que se realice un diagnostico correcto de la enfermedad.
En los casos en que se confirme la existencia del virus
A/H1N1, hay que imponer una restricción al transporte de animales hasta siete
días después de que se haya recuperado el último de los animales enfermos.
Los gobiernos deben ofrecer su total apoyo para mejorar las medidas de
bioseguridad, en especial en las explotaciones porcinas pequeñas y de mediano
tamaño.
Las personas que trabajan en contacto directo con los cerdos
deben abstenerse de ir a trabajar si tienen síntomas de enfermedades
respiratorias, gripe o fiebre. Los veterinarios y personas que manipulan los
animales deben portar ropa de protección adecuada para minimizar el riesgo de
contagio.
La FAO ha insistido en que no existe ninguna necesidad de
sacrificar animales para prevenir la circulación del virus A/H1N1, y subrayado
que los humanos no pueden contraer este tipo de virus a través de los cerdos o
sus productos. Siempre que se manipulen de acuerdo con las prácticas de higiene
adecuadas recomendadas por la Comisión del Codex Alimentarius -promovida por la
FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS)- el cerdo y los productos
porcinos no representan una fuente de infección.
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