|
01 de abril de 2009 |
|
Genera preocupación el nuevo sistema impuesto para las cartas de porte |
|
El nuevo mecanismo de activación del documento, que entrará en vigencia
el próximo 10 de abril, podría generar serias dificultades operativas en
plena cosecha
|
A partir del 10 de abril, además de imprimir las cartas de
porte para el transporte de granos, los productores deberán conseguir su
aprobación por parte de la AFIP a través del código de trazabilidad de granos
(CTG). Este paso suma un nuevo factor de incertidumbre para los agricultores en
un momento en el que todo debe funcionar con una perfecta sincronización. Un
mínimo retraso en el momento de la cosecha puede causar fuertes pérdidas y
graves problemas de logística.
La principal preocupación de los productores es que la
activación de las cartas de porte mediante el CTG no es automática. Dado que
para solicitar este código hay que enviar un conjunto de datos que deberán ser
procesados, surge la duda de cuánto tardará el sistema en otorgar el CGT.
Además, entre los datos solicitados se encuentra la patente del camión y la
cantidad de kilogramos transportados, por lo que el transporte ya deberá estar
cargado al momento de la solicitud. Mariana Gori, de la Unidad de Investigación
y Desarrollo del Movimiento CREA, advierte que "esto podría causar
problemas, ya que la vigencia del código en cuestión es de sólo tres días,
por lo que cualquier demora durante el viaje o en el lugar de destino, muy
comunes durante las épocas de cosecha, podría dejar sin validez al
documento".
Por otro lado, la medida no contempla algunas dificultades
propias de la actividad agropecuaria, como la escasa conectividad a Internet o
señal telefónica que hay en muchos establecimientos rurales. Es probable que
gran parte de los productores tengan inconvenientes para obtener el CTG en medio
del campo, donde se cargan los camiones.
Otro inconveniente que presenta el nuevo sistema es que no
brinda la opción de utilizar lo que hasta ahora se llamó "por cuenta y
orden" que, en caso de que la mercadería fuera rechazada en su destino,
permitía enviarla a una acondicionadora o a un nuevo destinatario rellenando la
carta de porte al dorso. "El nuevo sistema solo permite cambiar el lugar de
destino siempre que corresponda al mismo destinatario, y si la acondicionadora
envía al puerto mercadería acondicionada de un tercero, el receptor no sabrá
a qué contrato adjudicar la mercadería. Esto genera gran incertidumbre y
serias dificultades para operar", explica Gori.
La especialista de CREA recomienda "adelantarse al
problema y asesorarse con los especialistas en comercialización para evitar
sorpresas en plena carga de los camiones".
Es de esperar que en los próximos días se ajusten estos
detalles para que el nuevo sistema de control sea más eficiente y no dificulte
la comercialización de la mercadería.
Ver Indice de Gacetillas
|