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10 de diciembre de 2008 |
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"Necesitamos una política agropecuaria que interprete la realidad
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Daniel Miró advirtió sobre la necesidad de adaptarse al mundo
y aseguró que la Oncca se ha convertido en algo mucho más importante que una
Junta Nacional de Granos
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(Fuente: CREA - Consorcios Regionales de Experimentación
Agrícola)
"Hoy, en el mercado de granos hay oferta pero está en
duda la demanda. El 2009 puede ser un año para empatar", afirmó Daniel
Miró al comienzo de su disertación en una Jornada de Tranqueras Abiertas
realizada por el CREA Roque Perez-Saladillo y Aapresid. Frente a las casi 1000
personas que se acercaron a Saladillo, el especialista analizó el mercado
internacional de granos y las condiciones actuales de comercialización.
Entre las claves a tener en cuenta en este momento, según
Miró, está la reacción de China frente a la crisis. "Mientras todo el
mundo mira a Estados Unidos y a Europa, China se da el lujo en plena crisis de
hacer un programa de asistencia a su propia economía de más de 500.000
millones de dólares. El Gobierno quiere parar a la gente que baja de la
montaña y mejora los precios para los agricultores, flexibiliza el uso de la
tierra, establece mejores relaciones con empresas extranjeras para la
incorporación de tecnología y desarrolla un programa de stockeo de
maíz y soja para asegurarse el abastecimiento y controlar el precio
interno", explicó Miró.
Luego señaló que estas modificaciones generarán una mayor
producción en China, que seguramente se traducirán en una menor demanda, al
menos momentáneamente. "Si la Argentina no desarrolla una política
agropecuaria que interprete esta realidad de la demanda mundial, estaremos
complicados. La Argentina es estructuralmente exportadora", advirtió el
especialista.
Desde el punto de vista práctico, según Miró, la
Argentina está en un entorno destructivo de la demanda, por lo que "la
volatilidad va a seguir y el modelo productivo tendrá que ser distinto".
Complicaciones en el mercado interno
Con respecto a la medida que desencadenó el conflicto entre
el campo y el Gobierno, el especialista explicó que "la 125 nunca fue
importante. Lo importante son las modificaciones en los regimenes de
comercialización y exportación a partir de la transformación de la Oncca en
algo mucho mas importante que una Junta Nacional de Granos. Hemos pasado de un
régimen de libertad de exportación a un régimen de licencias manejadas por
una sola persona, que no es apelable".
Luego se refirió al grave problema que representa la falta
de información. "La estadística agrícola en la Argentina está
desapareciendo. La secretaría de Agricultura tenía una enorme cantidad de
datos, como las compras que realizan los diferentes sectores de la
comercialización semana a semana, y Echegaray ha decidido que eso no se
publique más. Desaparecieron los principios de la estadística y estamos
entrando en un cuarto oscuro", advirtió Miró.
En cuanto a los efectos de la intervención del Estado en el
mercado, el analista resaltó que "con la demora con que operó la Oncca,
han quedado alrededor de un millón y medio de toneladas de trigo de la vieja
campaña sin exportar, y hoy es difícil formar precios porque no hay
compradores. Los exportadores no compran porque no saben si tendrán
autorización para vender, y la industria molinera tampoco compite porque sabe
que el trigo no se va a ir del país. Hoy, si no hubiera restricciones, el
precio del trigo debería estar 20 ó 25 dólares por tonelada por encima del
actual".
En alusión a la reciente baja del 5% en las retenciones al
trigo y al maíz, Miró dijo: "De qué sirve que bajen unos puntos en las
retenciones si no modifican todas las medidas intervencionistas que introdujeron
con la excusa de defender la mesa de los argentinos, mesa que nunca estuvo en
riesgo".
Mirando el escenario de corto plazo, el especialista se
mostró preocupado por la falta de herramientas de comercialización y la
reacción que este problema puede generar en los productores. "El riesgo
que corremos es que estos cambios nos quitan herramientas. En los próximos
meses habrá problemas financieros y se deberá cuidar la caja. Al final de esta
campaña podría haber alrededor de 58 millones de toneladas de soja entre la
cosecha nueva y la pasada, pero si nadie vende por los malos precios, esta gran
cantidad de soja se terminará comercializando tarde y toda junta, lo cual
destruiría el precio. Por favor, comiencen a mirar cuándo va a faltar plata y
empiecen a solucionarlo desde ahora", concluyó Miró.
Panorama económico preocupante
El economista Carlos Melconian también estuvo presente en
Saladillo para analizar la actualidad y las alternativas futuras de la economía
argentina.
"Estamos con la salida de capitales más grande de
nuestra historia, equivalente a la del 2001. Este año se han ido 22.000
millones de dólares del país. Además, se han caído los precios que
alimentaban a este programa y la estatización de los fondos de pensión ha
generado una gran desconfianza; se creó la idea de que si hoy toman eso,
mañana pueden ir por otra cosa", afirmó Melconian para establecer el
escenario base del que partió su análisis.
Luego remarcó que desde el final de la presidencia de
Néstor Kirchner había "una trampa en el programa". "El dólar a
3,10 pesos al final del 2007, con inflación al 20%, estaba a un año de ser el
dólar de De la Rúa. Desde el punto de vista del productor, ya eran los mismos
salarios en dólares del 2001. Desde el punto de vista del trabajador, el poder
adquisitivo de su salario no alcanzaba", explicó el economista. Y agregó:
"a pesar de que había subido mucho la recaudación, el gasto público
estaba altísimo y había récord de subsidios en tarifas y transporte".
Esta situación fue heredada por Cristina Fernández de Kirchner, con quien
Melconian fue muy crítico.
"Con ese desastre fiscal que heredó de Néstor, a
Cristina le faltaban 14.000 millones de pesos para mantener un superávit
gemelo. La soja a 600 pesos, subiendo la retención a 35%, le dio 19.000
millones de pesos, justo lo que le faltaba. El programa de Cristina fue
usufructuar la soja a 600 pesos. Con la soja a 300, el programa vuelve al punto
de partida", aseguró.
Para finalizar, Melconian explicó que, a pesar de que
parezca difícil, la Argentina podría lograr en 2009 un superávit fiscal de
11.000 millones de pesos e incluso pagar la deuda, pero que "hay un gran
riesgo de pagar y no recuperar la confianza". A nivel interno distinguió
entre "destruir el mercado de la leche, de la carne y del trigo, que puede
pasar mas o menos desapercibido, y destruir la macro, que afecta a 40 millones
de personas que se notifican rápidamente y pueden provocar una corrida".
Con respecto al futuro, el economista afirmó que vendrá un
fuerte ajuste, "pero hay que seguir trabajando porque la crisis es
totalmente evitable. No se trata de parar las empresas, pero habrá que ser más
austeros y conservadores", advirtió.
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