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14 de abril de 2008 |
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Todas las voces, todas. En la FAUBA se analizó la crisis
agropecuaria |
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Representantes de las cuatro entidades del agro, de la Facultad de
Agronomía de la FAUBA, y del periodismo, compartieron su visión de la
actualidad del sector agropecuario con la población docente y
estudiantil. Algunos vaticinaron cómo sería el futuro inmediato de los
productores si se confirma la instrumentación de las últimas medidas
anunciadas por el gobierno nacional. Lo positivo: darnos un espacio para
reflexionar sobre el tema y descubrir el papel que juega cada uno para
buscar el cambio
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El 9 de abril se realizó en la Facultad de Agronomía de la
Universidad de Buenos Aires (FAUBA) una charla-debate titulada
"Reflexionando, presente y futuro del sector", con el objetivo de
brindar una visión técnica de la actualidad, a la luz de las
últimas medidas económicas anunciadas por el gobierno nacional.
Por iniciativa del Consejo Directivo de la FAUBA, y del
decano de la FAUBA Ing. Agr. Lorenzo Basso se reunieron representantes de un
gran espectro de la actividad agropecuaria y agroindustrial, docentes y
periodistas vinculados con la temática. La reunión fue coordinada por la
directora del Posgrado de Negociación y Cambio, Dra. Sara Horowitz,
Más de 300 asistentes, entre profesores, alumnos e
invitados especiales, pudieron compartir la visión que, acerca de la actualidad
del sector, tienen el Lic. Ernesto Ambrosetti, Jefe del Instituto de Estudios
Económicos de la SRA, el Ing. Agr. Néstor Roulet, vicepresidente primero de
CRA, el Lic. Daniel Asseff, asesor económico de CONINAGRO, y el Dr. Guillermo
Giannasi, director de la filial Lincoln de la FAA. También participaron del
encuentro que se realizó en el salón de actos de la facultad, el Ing. Agr.
Fernando Canosa, referente en el tema cárnico e integrante de la Comisión
Académica de la Escuela para Graduados "Alberto Soriano" de la FAUBA,
el Ing Agr. Sebastián Senesi, subdirector del Programa de Agronegocios y
Alimentos de la FAUBA y los periodistas, Ing. Agr. Héctor Huergo, editor del
Suplemento Rural, diario Clarín y el Ing. Agr. Félix Sammartino, gerente
general de Expoagro y diario La Nación.
Tras dar la bienvenida a los presentes, el Ing. Agr. Lorenzo
Basso, destacó la importancia de "marcar una posición de la facultad
desde el punto de vista técnico respecto de la situación que vive el sector
agropecuario y agroindustrial". Agregó que la FAUBA "es una
institución de Investigación, Docencia y Extensión", y que como tal,
debe emitir opinión "desde una visión académica, mirando al mercado a la
tecnología y a la sociedad".
Basso, mencionó el aporte de la FAUBA "al crecimiento
tecnológico del sector, a través de la capacitación de grado y posgrado, así
como los convenios de vinculación tecnológica que tiene la facultad, al tiempo
que destacó el éxito de la convocatoria al encuentro, que surgió de una
resolución del Consejo Directivo, a raíz de una propuesta del centro de
estudiantes, preocupado por la actual situación del sector.
El primero de los oradores, el Lic. Ernesto Ambrosetti, Jefe
del Instituto de Estudios Económicos de la SRA, opinó que "el nuevo
esquema de retenciones móviles, es agresivo y confiscatorio por el nivel de
presión impositiva que impone, a medida que aumentan los precios de
exportación".
Ambrosetti, ejemplificó que la soja, con la nueva
normativa, "estaría en el orden del 44 por ciento del derecho de
exportación. Es decir, que el productor agropecuario cobraría 1,76 pesos por
cada dólar que produce". Aclaró que el dólar a 3,17 pesos, es el dólar
que maneja la ciudadanía, porque "cuando un productor agropecuario sojero
va a vender 1 dólar, recibe 1,76 pesos, y cuando va a comprar un insumo
necesita 3,17 pesos por dólar".
De esta manera, se pierde poder adquisitivo para adquirir
tecnología, "que nos ha permitido en los últimos años, ser competitivos
y mejorar nuestra participación en el mercado mundial. Cuanto más altas son
las retenciones, menos es el valor de peso por dólar que recibe el productor
agropecuario".
El aumento del precio de los insumos estratégicos (gasoil,
semillas, glifosato, agroquímicos) también afectó al sector. A raíz de la
intervención del gobierno, muchos productos comenzaron a escasear, y con la
aplicación de precios máximos, se desincentivó la inversión. Esto deriva en
la caída del paquete tecnológico, que llevará en el futuro, a una menor
competitividad. "Con este planteo -remarcó- ganan nuestros
competidores".
Por su parte, el Lic. Daniel Asseff, asesor económico de
CONINAGRO, informó que cuando las entidades se reunieron con el gobierno,
explicaron cómo afectan a la actividad algunas medidas: "con los precios
máximos (aplicados a lo que el productor vende pero no a lo que compra) la
rentabilidad baja y provoca una venta rápida de la mercadería o la
disminución del paquete tecnológico; los canjes afectan al pequeño y mediano
productor; y el mercado a término es un parche que no soluciona los problemas
de fondo".
"Nosotros no planteamos que no queremos pagar
retenciones -aclaró- y estamos en condiciones de brindar caminos de solución a
problemas instalados en distintos ámbitos, como el precio del trigo, el de las
carnes, la lechería y las economías regionales".
Finalmente instó a "no dejarnos llevar por la idea que
quiere instalar el gobierno, de hacer creer a la gente que sólo pretendemos
defender el tema de la soja. Tenemos muy en claro -agregó- que hay puntos más
importantes, como las retenciones móviles".
A su turno, el Dr. Guillermo Giannasi, director de la filial
Lincoln de la FAA, recordó que el proyecto de ley presentado en el Congreso de
la Nación para modificar la ley de arrendamientos, busca "terminar con el
proceso de concentración y de expulsión de los pequeños productores" y
que reclamaron a las autoridades "una agricultura para agricultores y no
para unos pocos que se apropian de las ventas, dejando sin vida a numerosos
pueblos del interior".
Aseveró que "la situación planteada por el conflicto,
complicó enormemente al gobierno". Aseguró que el 2 de mayo, los
productores van a estar con mucha más fortaleza, la crisis se va a revertir, y
la Argentina tendrá un sector agropecuario fuerte, pujante y equilibrado".
En tanto, el Ing. Agr. Néstor Roulet, vicepresidente
primero de CRA, afirmó que "las retenciones son un impuesto
distorsivo" porque no tienen en cuenta las particularidades de cada
explotación, al tiempo que propuso "cambiar el sistema tributario".
En ese sentido, reclamó "una democracia dentro de los parámetros del
federalismo. Con este impuesto, la administración central, hace que todo vaya a
la nación y a destruir a las provincias. El interior -aseveró- con estas
medidas se está postergando".
Tan rico fue el encuentro, que contó también con la
participación de dos referentes del periodismo agropecuario, pertenecientes a
los dos diarios de mayor tirada de la Argentina, quienes además son ex alumnos
de la FAUBA: el Ing. Agr. Héctor Huergo, editor del Suplemento Rural, del
diario Clarín y el Ing. Agr. Félix Sammartino, gerente general de Expoagro y
del diario La Nación.
Héctor Huergo, opinó que desde hace dos años, los
periodistas escriben acerca de otro escenario en el cual el mundo empieza a
demandar los productos argentinos. Estimó que hay "dos grandes drivers que
surgieron en la última época: la transición dietética (por la demanda de
proteínas) y el cambio climático y la energía renovable".
Entre otras cosas, planteó "una fórmula de
transacción, que incluye abastecer la demanda emergente en el mercado
internacional y atender las necesidades internas". Al respecto, precisó
que "con el 10 por ciento de los granos se abastece la totalidad del
mercado interno". Abogó por una "justicia tributaria,
coparticipación federal, y la no discriminación sectorial, es decir, que se
ubique al agro junto con los otros sectores de la economía".
En tanto, Félix Sammartino, ofreció una visión centrada
en la crisis, en "los famosos 20 días". Afirmó que la Argentina es
un país impredecible, donde los acontecimientos toman una dinámica particular.
Además, "si la Argentina integra ese puñado de países que tienen la
suerte de poder producir los alimentos que el mundo demanda -se preguntó-
¿cómo es posible que con una situación privilegiada, estemos hablando de un
futuro de 20 días y no de 5 ó 20 años?".
"Un país que se da el lujo de hacer un ensayo fiscal
en una habitación de cuatro por cuatro sin consultar -dijo- se nos puede ir de
las manos". Sin embargo, afirmó que "de esta crisis surge un sector
muy distinto del que teníamos antes. Todos nos hemos sorprendido del fenómeno
que ha producido. Aparece una representación federal en el campo y una fuerza
eleccionaria".
"El pronóstico es reservado -dijo- pero como juega hoy
en primera y tiene responsabilidad en este momento crítico del país, esa
esperanza que abre la sociedad en el campo no se debe defraudar. El sector, debe
utilizar todos los resortes que la república le otorga, o sea que debe
involucrar en el problema al poder judicial y al legislativo".
Concluyó señalando que, "como toda crisis, trae una
oportunidad. La posibilidad de hacer un cambio de modelo hacia un país que no
solamente se proclame más serio, sino también que lo sea".
El Ing. Agr. Fernando Canosa dijo que "a través de los
años cayó la relación entre la cantidad de hacienda que tenemos y la cantidad
de bocas que hay en el país".
Agregó que "el aumento de la superficie agrícola
registrado es bueno desde el punto de vista macro, pero trajo aparejado un
importante aumento de la producción de carne. Esto -señaló- es importante
aclararlo porque se dice que la producción de carne argentina ha bajado. Por el
contrario, del año 2001 al 2005, que es cuando viene el cierre de las
exportaciones, la producción aumentó un 27 por ciento. En ese momento, no
estábamos pensando en el precio de la carne sino en inundar de carne argentina
el mundo".
"Con el aumento de la superficie agrícola cayó la
superficie ganadera en las zonas de mayor productividad, donde se estaban
engordando novillos. Concretamente, de esas 6 millones de hectáreas que pasaron
a superficie agrícola de la zona núcleo de invernada, había engordándose el
equivalente a 8 millones 600 mil novillos. Si el stock no disminuyó sino que
aumentó, si incrementamos la producción, esos 8 millones 600 mil novillos
engordaron gracias a los fertilizantes, la genética forrajera, la interacción
con el grano y un montón de tecnologías que fueron partícipes del alto
crecimiento de la productividad que tuvo la actividad ganadera de los últimos
años. Además, si incorporamos más aporte tecnológico podríamos aumentar la
producción en un 50 por ciento".
"Es necesario instalar en la sociedad la importancia de
la cadena de la carne, ya que aporta al país mano de obra, recursos
tributarios, divisas. Hay que salir de las políticas contestatarias y generar
grupos de trabajo para echar luz a la situación. El ganadero no necesita ni de
subsidios ni de compensaciones, sino tener un horizonte de previsibilidad y una
modernización de la comercialización que valorice la exportación".
Finalmente, el Ing Agr. Sebastián Senesi afirmó que
"todos queremos una Argentina rica y competitiva que genere riquezas para
todos. Ese es el desafío que tenemos por delante". Dijo que "para
lograr ese objetivo, tienen que interactuar tres ambientes: el institucional, el
organizacional y el tecnológico. Como en un equipo de fútbol todos aportan
algo para el resultado final, en un país, el buen funcionamiento de las leyes,
la política fiscal, la organización institucional y empresaria y la oferta
tecnológica, hacen al resultado de esa Argentina más o menos
competitiva".
Luego de agradecer la presencia de los disertantes y del
público, el decano de la FAUBA, Ing Arg. Lorenzo Basso, adelantó que la
Facultad organizará otras charlas-debate (la próxima en el mes de mayo junto
con la Facultad de Ciencias Económicas) convocando a disertantes vinculados con
la cuestión fiscal agropecuaria y agroindustrial, que puedan aportar distintos
puntos de vista.
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