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24 de junio de 2009
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INTA EEA Balcarce
C O M U N I C A C I O N E S
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Hemoglobinuria
bacilar en el área de influencia de INTA Balcarce
Fernando Ramos - Residencia Interna en Salud Animal
Germán Cantón - Grupo de Sanidad Animal, INTA EEA Balcarce
En los últimos meses, se han registrado algunos episodios
de Hemoglobinuria bacilar en el área de influencia de la Estación Experimental
Agropecuaria Balcarce, de INTA. El Servicio de Diagnóstico Veterinario
Especializado (S.D.V.E.) del INTA acudió a varios de ellos, y también se
recibieron consultas de veterinarios de la zona, ante la mortandad de bovinos
causadas por ésta
enfermedad.
A continuación se realizará un breve recordatorio sobre
ésta patología, y luego se hará un resumen de los casos registrados.
La enfermedad
La Hemoglobinuria bacilar es una enfermedad infecciosa,
aguda y toxémica producida por el Clostridium haemolyticum (Cl.
novyi tipo D), que afecta principalmente a bovinos y ovinos. Este es un
agente que suele estar presente en el suelo y cuando los animales lo ingieren
suele alojarse en hígado, donde permanece sin manifestar ningún tipo de
signología.
Para que éste agente prolifere, una vez localizado en
hígado, tienen que darse condiciones de anaerobiosis, en éste que permita su
crecimiento y producción de toxinas. En general son susceptibles los animales
en mejor estado corporal, y la anaerobiosis necesaria puede darse por alguna
lesión hepática debida a distintas causas. La causa predisponente más
conocida son las lesiones
hepática que produce el parásito Fasciola hepatica
("Saguaypé"). Este parásito es endémico en diferentes áreas de la
provincia de Buenos Aires y se ha registrado una expansión de su presencia en
los últimos años.
Pero para que éste parásito sobreviva son necesarias
condiciones de humedad, ya que éste vive en cursos de agua (arroyos,
cañadones, canales, etc.). Por esto en años con las características como
éste (sequía prolongada desde la última primavera), no suelen ser frecuentes
infestaciones importantes por éste parásito.
Es más, como se verá más adelante, en muchos de los casos
registrados por el S.D.V.E. se han observado que no ha habido lesiones
parasitarias en hígado que permitan relacionarlas los cuadros de Hemoglobinuria
bacilar.
Por eso es interesante nombrar algunas otras causas que
pueden predisponer para la presentación de ésta enfermedad. Quizá una de las
más comunes y la que en la mayoría de los casos registrados en éste período
se presenta, es la afectación de animales con preñeces avanzadas. La
compresión mecánica que produce el útero grávido predispondría la
anaerobiosis hepática necesaria. Algo
similar sucedería con animales que consumen alimentos muy fibrosos, que
lograría un llenado ruminal excesivo, comprimiendo de manera similar al
hígado. Otros factores predisponentes pueden ser invasiones por otros
parásitos, como Cysticercus tenuicollis, necrobacilosis por Fusobacterium
necrophorum, plantas tóxicas, y no se debe descartar la posibilidad de la
formación de un medio anaeróbico a partir de una dieta con alto contenido de
nitratos.
Éste último factor quizá pueda explicar alguno de los
casos registrados en los que no se encontraron ninguno de los otros
predisponentes. Este año se registraron varios casos de intoxicación con
nitratos en bovinos. La sequía es un factor determinante para que las plantas
acumulen nitratos, por lo que si éstos estuvieran en concentraciones tales que
no provoquen cuadros clínicos
de intoxicación, quizá sí podrían generar la anaerobiosis necesaria en
hígado para que prolifere Cl. haemolyticum.
Una vez que la bacteria prolifera, comienza a producir
toxinas que generan lesiones en el animal que suelen ser características y que
casi indefectiblemente llevan a la muerte. Previo a esto suelen verse
deprimidos, se apartan del rodeo, presentan fiebre alta, ictericia y orina de
color rojo (hemoglobinuria). Esta característica es la que le da nombre a la
enfermedad.
A la necropsia se observa un infarto hepático de
características que es patognomónico, es decir que la ausencia del mismo
permite descartar la enfermedad y su presencia, casi confirmarla; éste es duro
al tacto, suele tener coloración más oscura y tiene su superficie más elevado
que el resto del parénquima. Además es frecuente observar ictericia en las
serosas y tejido adiposo, contenido sanguinolento en la vejiga y riñones de
color oscuro con puntillado oscuro.
Como ya se mencionó, la mayoría de las veces el cuadro
clínico permite arribar al diagnóstico definitivo de la enfermedad. El infarto
observable en la totalidad de los casos es de características patognomónicas,
siendo el signo más llamativo junto con el color rojo vinoso de la orina.
Una vez identificado un animal enfermo, generalmente ningún
tratamiento suele ser efectivo y el control de la enfermedad debe intentarse
mediante la vacunación, para evitar que más animales mueran. Se recomienda
aplicar 2 dosis con un intervalo de 4 a 6 semanas y realizar una revacunación
anual.
Se debe tener en cuenta que puede haber variabilidad en las
cepas de Cl. haemolyticum circulantes en el medio, por lo que en
ciertas circunstancias, las vacunas no suelen ser 100% eficaces.
Los restos de los animales muertos de Hemoglobinuria
deberían tratar de eliminarse para evitar la propagación de la bacteria. Al
igual que lo que se recomienda en los casos de Carbunclo, se sugiere
incinerarlos o cubrirlos con nylon de silos, pero en éste caso, solo para
evitar su propagación, ya que no se trata de una enfermedad zoonótica.
Últimos registros de la enfermedad en el S.D.V.E.
Ante la consulta de algunos veterinarios de la zona, se
realizó una revisión de casos de diagnóstico registrado por alguno de ellos y
por el mismo S.D.V.E. en los últimos 2 años.
En total se reportaron 12 episodios en los que se
diagnosticó Hemoglobinuria bacilar (Tabla 1). En esa tabla se muestra la fecha
de presentación, localización de los mismos, la categoría afectada y la
incidencia del brote (si existiera).
Tabla 1: Resumen de los 12 casos registrados
|
Caso |
Fecha |
Partido |
Categoría |
Incidencia |
|
A |
Mayo 2007 |
Olavarría |
Toros |
12,5% (1/8) |
|
B |
Diciembre 2007 |
Rauch |
Vacas |
2% (10/500) |
|
C |
Diciembre 2007 |
Gral. Alvear |
Vacas, toros y terneros |
2% (20/1000) |
|
D |
Diciembre 2007 |
Olavarría |
Vacas |
NR |
|
E |
Marzo 2008 |
Olavarría |
Vacas |
1,5% (3/200) |
|
F |
Junio 2008 |
Ayacucho |
Vacas |
2% (30/1500) |
|
G |
Agosto 2008 |
Olavarría |
Vacas |
NR |
|
H |
Agosto 2008 |
Lamadrid |
Vacas y vaquillonas |
1,57% (7/445) |
|
I |
Octubre 2008 |
Balcarce |
Vacas |
NR |
|
J |
Mayo 2009 |
Olavarría |
Vacas |
NR |
|
K |
Mayo 2009 |
Olavarría |
Vacas |
NR |
|
L |
Mayo 2009 |
Las Flores |
Vacas |
1,2% (3/250) |
|
M |
Junio 2009 |
Las Flores |
Vacas |
4,5% (3/66) |
NR: no registrado
En la Figura 1 se observa un mapa de la Provincia de Buenos
Aires, mostrando donde se registraron cada uno de los episodios.
Figura 1: Episodios registrados de Hemoglobinuria bacilar en
2007-2009
Cuando se analizó la información registrada en cada uno de
los episodios fue llamativa la ausencia de lesiones compatibles con las
producidas por F. hepatica en la totalidad de casos. Este dato es
relevante ya que la mayoría de
los casos se registraron en zonas donde éste parásito ha sido encontrado
(partidos de General Alvear, Las Flores, Laprida, Olavarría, Rauch, etc.).
Seguramente la situación climática imperante haya
favorecido a que la incidencia de ésta parasitosis haya disminuido, por lo que
hay que evaluar otros factores predisponentes.
En los casos identificados como A, B, C, H y K los animales
afectados no se encontraban con una gestación avanzada, que como se dijo
anteriormente, suele ser otro de los factores comúnmente predisponentes. Por lo
tanto en esos casos hay que seguir planteando otras posibles teorías para
explicar la presentación de casos.
Los rodeos afectados estaban consumiendo diferentes
forrajes: campo natural, promociones de raigrás, sorgos diferidos, avenas y
pasturas, entre otras. No se encontró asociación entre la alimentación y la
presentación de esta enfermedad, aunque en algunos casos fue observado un
excesivo llenado del rumen con pastos fibrosos que podrían comprimir el hígado
y formar en él una zona de anaerobiosis que explicaría la presentación.
En alguna bibliografía consultada, se cita como factor
predisponente a cuadros subclínicos de intoxicación con nitratos. Este año
fueron comunes cuadros de intoxicación de éste tipo, por razones que ya se
nombraron oportunamente. Por lo tanto, una posible explicación en los casos
donde no se identificaron ninguno de los otros predisponentes, podría ser esta.
Desde el punto de vista del agente etiológico, en este
trabajo no se realizó ninguna evaluación que permitiera explicar una mayor
exposición de los animales al Cl. haemolyticum. Pero algunos autores citan que
años secos suelen favorecer a cuadros infecciosos de éste tipo.
Con excepción del episodio identificado como K, todos los
animales problema se encontraban en muy buen estado corporal. Esta suele ser una
constante en la presentación de cuadros de Hemoglobinuria, por lo que es un
factor que debe ser tenido en cuenta ante la presentación de episodios de
mortandad.
La incidencia observada en los episodios analizados fue
menor al 5%, excepto en el caso A (12,5%), pero hay que destacar que solo murió
1 animal de una población expuesta de 8, por lo que éste número puede estar
sesgado.
En los casos A, C y G se estaba implementando un plan de
vacunación contra Hemoglobinuria bacilar ya que había antecedentes de la
enfermedad en el rodeo. A pesar de ello, se produjeron muertes a causa de esta
enfermedad.
Debe tenerse en cuenta que las vacunas comerciales pueden no
incluir la cepa actuante en el campo, por lo cual no debe descartarse el
desarrollo de una autovacuna a partir del aislamiento bacteriológico de
animales afectados en el propio rodeo. Aislar el agente etiológico suele ser un
tarea complicada, ya que son necesarios recaudos para su muestreo y envío a
laboratorio.
Conclusión:
Hemoglobinuria bacilar es una enfermedad conocida que suele
afectar a rodeos frecuentemente y su presentación suele ser periódica.
Ante la consulta de algunos veterinarios de la zona por
observar mayor presentación de ésta patología, se decidió analizar los
últimos casos registrados para evaluar posibles factores que permitan explicar
éste mayor registro.
El objetivo de éste trabajo fue realizar un recordatorio de
ésta patología y a su vez alertar a los veterinarios y productores del medio,
para que la tengan en cuenta ante la muerte de bovinos, en general sin
signología previa evidente.
Agradecimientos:
Agradecemos la colaboración de Francisco Mujica,
Matías Villa y Mariana García por el aporte de datos de alguno de los casos de
diagnóstico analizados.
Más información:
Med. Vet. Cantón, Germán - Diagnóstico Veterinario
Especializado, Coord. Residentes Tel.: (02266) 439120 Correo Electrónico: gcanton@balcarce.inta.gov.ar
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