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16 de abril de 2009
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INTA EEA Balcarce
C O M U N I C A C I O N E S
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La
fertilización en el cultivo de trigo: volver a empezar.
La campaña del cultivo de trigo 2008 se caracterizó por la
inestabilidad e incertidumbre de los precios y por lo tanto, del resultado económico
del cultivo. Ante esta situación, la respuesta del productor fue emplear al mínimo
la tecnología, lo que para dicho cultivo significa minimizar el uso de insumos
y particularmente de fertilizantes, por su elevado impacto en el costo de
producción. Ese panorama se complicó aún más por las bajas precipitaciones
en gran parte de la región pampeana. El corolario de esta situación es la
menor producción nacional en las dos últimas décadas (menos de 9 millones de
toneladas), lo que si bien garantiza el consumo nacional, minimiza el saldo
exportable.
El panorama para la campaña 2009 parecería ser un poco más
favorable, aunque las relaciones de precios del trigo/fertilizantes continúan
siendo poco propicias. Por lo tanto, en esta campaña hay que ser muy eficiente
para tratar de minimizar el impacto de dicha relación. La manera de lograr
elevada eficiencia en el uso de los fertilizantes pasa por la aplicación de un
paquete de medidas técnicas específicas desarrolladas para cada zona
productiva de trigo del país por el INTA y otros organismos públicos y
privados. El objetivo sería lograr la máxima cantidad de trigo por unidad de
fertilizante.
Lamentablemente, la dinámica de los nutrientes en el suelo
y la propensión a ser perdidos del sistema suelo-planta conspiran con el logro
de elevadas eficiencias de uso de los mismos. A título de ejemplo, la cantidad
de nitrógeno del fertilizante que es tomado por el trigo generalmente es menor
al 50% de lo aplicado. Estas pérdidas de nitrógeno no solo impactan
desfavorablemente en el costo de producción, sino que también generan
problemas medioambientales. Por lo tanto, el objetivo general que se persigue es
sincronizar la demanda de nutrientes de los cultivos con la oferta de los mismos
desde el suelo y de los fertilizantes.
En el caso particular de los fertilizantes fosforados, es
fundamental para manejar correctamente el mismo tomar muestras de suelo de los
primeros 20 cm del suelo y seguir las recomendaciones que se le entreguen en su
laboratorio de confianza. El análisis de suelo es la única herramienta
universalmente aceptada para determinar cuánto fertilizante fosforado es
necesario aplicar. Es válido mencionar que la mayor eficiencia de estos
fertilizantes se logra realizando la fertilización a la siembra y colocando el
fertilizante cerca de la semilla a fin de favorecer un rápido crecimiento
inicial de las raíces. Una adecuada exploración del suelo permitirá captar
agua y otros nutrientes, lo que redundará en un adecuado desarrollo del trigo.
Para hacer una aplicación racional de nitrógeno en el
cultivo de trigo, en primer lugar, el productor debe tener en cuenta la
disponibilidad hídrica y saber cuánto es el nitrógeno que va a aportar su
suelo. En la actualidad, nuevos trabajos que se están desarrollando en la
Estación Experimental Agropecuaria del INTA en Balcarce, han permitido
confirmar que un mejor resultado se obtiene cuando la determinación de nitratos
se realiza en macollaje temprano. En ese período podemos hacer una muy buena
estimación del nitrógeno disponible para el cultivo y determinar cuánto es el
nitrógeno se tendrá que aplicar por fertilización.
Una de las ventajas que tiene esta práctica es poder
reducir la profundidad de muestreo a solamente 40 cm. Esto posee ventajas desde
el punto de vista práctico, puesto que reduce el costo que tiene el muestreo de
los suelos, brindando información de tan buena calidad como cuando se muestrea
hasta los 60 cm.
Para cubrir los requerimientos de alto rendimiento y alta
calidad del grano de trigo, una sola aplicación de nitrógeno, en un solo
momento del cultivo, difícilmente sea correcta. Lo ideal es hacer aplicaciones
complementarias en estadíos mucho más avanzados, hoja bandera hasta inclusive
aparición de espigas, y en ese momento hacer aplicaciones de nitrógeno bajo la
forma de urea en forma foliar. Es una forma muy eficiente para asegurarnos un
alto contenido de proteína en nuestro grano de trigo. O sea buenas condiciones
de calidad panadera de los granos.
En cuanto al azufre, el productor deberá también
tomar muestras de suelo. Si está trabajando en un lote con una prolongada
historia agrícola. Las respuestas en rendimiento son de hasta 800 kilos de
grano. Es una respuesta muy interesante, si tenemos en cuenta que el costo de la
aplicación de azufre es realmente muy bajo comparado con lo que es la aplicación
de fósforo o nitrógeno".
El evaluar en forma conjunta la disponibilidad de nitrógeno,
azufre e hídrica en el suelo, es clave a la hora de decidir la conveniencia de
fraccionar la dosis de nitrógeno a aplicar.
A pesar de todos los inconvenientes provocados por la sequía
en la campaña pasada, resulta paradójico pero algunos aspectos favorables
parecerían ser consecuencia de la misma. Por un lado, el menor crecimiento de
los cultivos habría disminuido el consumo de nutrientes, y por otro lado, las
condiciones de estrés hídrico no habrían favorecido las pérdidas de nitrógeno
por los procesos de desnitrificación y lavado. Por lo tanto, es muy probable
que la disponibilidad de nutrientes en esta campaña sea mayor a los
determinados en la anterior. La forma más directa para responder a esta hipótesis
es precisamente mediante el análisis de muestras de suelo. De esta forma, si la
residualidad de los fertilizantes aplicados en la campaña anterior es mayor, se
podría reducir la dosis a aplicar en esta campaña y de esa manera maximizar la
rentabilidad del cultivo.
Para finalizar, es válido mencionar que la producción agrícola
moderna requiere continuar incrementando el rendimiento del cultivo de trigo,
pero solo mediante el empleo de prácticas de manejo eficientes, sustentables y
amigables con el ambiente. Para cubrir este gran desafío, el productor tiene
que aplicar todo el conocimiento y tecnología actualmente disponible, o sea
volver a empezar.
Más información:
Ing. Agr. Hernán Echeverría.
EEA INTA Balcarce-Facultad de Ciencias Agrarias UNMP
Tel.: 02266-439100 int. 392.
Correo electrónico: hecheverr@balcarce.inta.gov.ar
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