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05 de abril de 2006
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INTA EEA Balcarce
C O M U N I C A C I O N E S
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Cuando
la tecnología ayuda a producir más carne y leche.
Partiendo de la nutrición y teniendo en cuenta la
evaluación de calidad de forrajes se puede adecuar raciones para el
cumplimiento de un objetivo de producción. Desde el INTA se trabaja en éste y
otros temas para que el productor produzca más y mejor carne.
La utilización de programas de computación se está
imponiendo como forma de conocer acabadamente los procesos de producción y
resolver las dificultades que se plantean a diario. El INTA ha desarrollado
programas (REQNOV, REQPLUS, RACION y RACPLUS) que apuntan a resolver estos
problemas.
En este sentido y pensando que el nuestro es un país donde
la alimentación de los rumiantes para carne y leche es básicamente pastoril,
interesa conocer en primer lugar la composición de las pasturas y su variación
a través de las distintas estaciones climáticas. Se sabe que en primavera es
cuando se va a tener la mayor producción y el mejor balance de energía/proteínas
en los pastos, aunque no se sabe a ciencia cierta cuánto de energía, qué se
estima a través de la digestibilidad y cuánto de proteínas tiene el forraje
de un potrero dado. La situación inversa se puede dar en otoño, es decir una
época donde los desbalances energía/proteínas son frecuentes y en la que
habitualmente se recurre a la suplementación como una forma de paliar los
efectos de los bajos niveles de energía.
Por el lado de los granos de los cereales, las variaciones
si bien no son de la magnitud que ocurren en los pastos, presentan diferencias
tanto en contenidos como en las tasas de digestión de alguno de sus
componentes.
Los subproductos de la agroindustria presentan una amplia
gama de calidad, tanto desde el punto de vista energético como proteico y si
bien algunos son muy variables en su composición otros, que dependen de
procesos industriales altamente controlados, son muy estables. De tal forma
resulta imperioso conocer tanto los aportes de energía digestible, proteínas y
fibra efectiva de cada suplemento, como así también la estabilidad del
alimento y las condiciones en que se debe conservar.
Todos los programas de computación que auxilian a los
profesionales que programan actividades ganaderas, son muy sensibles y requieren
estar suficientemente abastecidos de información, tanto del animal, como de la
calidad de las pasturas en las que éstos pastan.
En este sentido el INTA Balcarce cuenta con un Laboratorio
de Análisis de Alimentos para Rumiantes, especializado en la evaluación de
pasturas, forrajes conservados y otros alimentos como por ejemplo subproductos
de la agroindustria. El laboratorio presta servicios a productores y asesores y
cuenta con el respaldo de un plantel de profesionales que además puede
satisfacer las consultas más variadas en alimentación del ganado.
Además de brindar servicios a productores, ha ofrecido en
numerosas oportunidades asesoramiento a otros laboratorios, tanto oficiales como
de la actividad privada, a través de pasantías para el conocimiento de las técnicas
de análisis de alimentos.
Por el hecho de estar ubicado dentro de la EEA Balcarce, el
laboratorio presta apoyo a todas las actividades de investigación vinculadas a
la producción animal, de la Unidad Integrada INTA-UNMdP, que lo requieran, y en
él se han puesto a punto por primera vez muchas metodologías para los estudios
de nutrición animal que actualmente se han difundido a otros centros de
investigación del país y del extranjero. Cuenta con una amplia base de datos
de alimentos que proceden principalmente de la región pampeana, y también de
otras regiones del país.
Los profesionales integrantes del Grupo de Nutrición de
Rumiantes atenderán consultas en el marco de la Expochacra Ganadera a
realizarse en Balcarce entre el 20 y el 23 de abril.
Más información:
www.inta.gov.ar/balcarce/expochacraganadera
Daniel Garciarena - dgarciarena@balcarce.inta.gov.ar
Susana Guaita - sguaita@balcarce.inta.gov.ar
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