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15 de septiembre de 2005
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INTA EEA Balcarce
C O M U N I C A C I O N E S
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Una medida acertada
Se elevará a 300 kilos el peso de faenamiento vacuno
Desde el 1º de noviembre próximo el
peso mínimo de los vacunos destinados a faena será de 300 kilogramos, para
preservar las hembras de cría y aumentar la oferta del producto. El Dr.
Daniel Rearte, técnico del INTA, explicó que esta medida busca mejorar el
stock ganadero, volcar más kilos al mercado y asegurar el abastecimiento
interno, para que la cadena no corra riesgos.
El Gobierno aumentó el peso de faena de los bovinos a un mínimo
de 300 kilos, lo que permitirá producir 140 millones más de kilos de carne por
año con la misma cantidad de hacienda y reducir así la presión sobre el
precio del producto, mediante un incremento de la oferta.
El Dr. Rearte aseguró que "es una
medida que se tendría que haber tomado ya hace tiempo, porque si bien hoy puede
aparecer algún sector de la producción que se vea económicamente perjudicado,
ante un mercado externo en expansión, no hay mayor perjuicio para la cadena en
su totalidad que una producción insuficiente que impida abastecer dicho mercado
sin desatender el mercado interno.
Son medidas que deberían surgir de la propia cadena de
valor de la carne pero que hoy desgraciadamente no está articulada como sería
deseable y por eso surgen las controversias. Si la demanda sigue sostenida y no
se incrementa el número de terneros lo más absurdo es faenar animales con
pesos muy inferiores a su potencial productivo. Hay animales que pueden ganar
100 kg. o 150 kg. más antes de ser faenados" aseguró el profesional.
Con la medida se busca mejorar el stock ganadero, para que
se guarden las hembras para la cría y vayan al mercado animales más pesados.
Constituye la primera modificación de los pesos de faena de la hacienda
ordenados en 1973 por la ex Junta Nacional de Carnes y comenzará a regir el 1º
de noviembre de 2005.
"Es una medida lógica porque lo que un productor
antes vendía como terneros gordos ahora tendrá que venderlo como novillos,
vaquillona o vaca, con lo cual aumentará la oferta de carne, con igual cantidad
de animales faenados. Esto no significa que el tema esté resuelto ya que los
incrementos de producción que requiere el país superan los márgenes que estas
medidas permitirían", explicó Rearte.
Además aseguró que "en otros países esta medida
rige desde hace años lo que les ha permitido tener la producción que necesitan
tanto para el consumo como para la exportación".
"Lo que hay que hacer en Argentina es mejorar la
tasa de procreo, tener más terneros y producir más carne, si no se logra
aumentar la producción, en un país como Argentina con un consumo per cápita
de carne vacuna de los más altos del mundo, la cadena de valores entraría en
riesgo y las oportunidades terminarán por ser desaprovechadas",
concluyó Rearte.
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