 |
30 de agosto de 2005
|
|
INTA EEA Balcarce
C O M U N I C A C I O N E S
|
Salvando
Corderos
El período alrededor del parto es,
si dudas, el más crítico en el ciclo anual de producción ovina. En esta
época se produce el 70 a 80% de las muertes en las ovejas y corderos. En
éstos la mortalidad ocurre generalmente durante los primeros 10 a 12 días de
vida. A esos porcentajes deberíamos sumar las pérdidas por abortos que pueden
superar el 5%.
El bajo porcentaje de señalada que registra nuestro país, que es de 65% en
promedio, se debe a las siguientes causas:
1. Ovejas y carneros subfértiles e infértiles
2. Mortalidad embrionaria
3. Alta mortalidad neonatal
En la producción de ovinos hay que tener en cuenta: la
fertilidad de los reproductores, el examen clínico de carneros, la selección
anual de ovejas y borregas, pero en esta época debemos prestar especial
atención a la mortalidad neonatal.
¿Sabe Ud. cuántos corderos pierde en cada parición? ¿Ha averiguado las
causas?
Estas muertes se pueden evitar o minimizar resolviendo
los problemas de parto en las ovejas. Analicemos cómo reducir esas pérdidas,
así se podrá obtener el máximo de corderos sanos por temporada, mantener un
buen nivel productivo y asegurar un incremento en los beneficios de la explotación
ovina.
Quizás hoy, como nunca, se dan las condiciones para mejorar
la ganadería ovina Argentina. Existen incentivos económicos por parte del
gobierno: créditos blandos, aportes no reintegrables (ANR), precios
internacionales alentadores para carne, lana y derivados de la leche ovina;
oferta de mano de obra con posibilidades de ser capacitada en Centros de Formación
para jóvenes y adultos, condiciones agroecológicas favorables: suelos y climas
aptos, superficies generosas y una tradición agropecuaria familiar, con
importante cultura ganadera. Se necesita poner buena dedicación en el
cuidado de los animales y mucho empeño para mejorar la actividad, pues si no
controlamos y reducimos las tasas de mortalidad, tanto en ovejas como en
corderos, difícilmente conseguiremos explotaciones rentables.
Para lograr buenos parámetros productivos es preciso
empezar por controlar la alimentación, el manejo reproductivo y
sanitario de nuestras majadas.
Estudios realizados por el INTA, tanto en
la Patagonia como en la Provincia de Buenos Aires, demuestran que las dos causas
primarias más frecuentes de muertes perinatales son el hambre y el frío.
Es necesario comprender que no estamos sólo ante un
problema productivo, hay que verlo o sentirlo también como un tema importante
de "bienestar animal", pues muchos corderos expuestos al viento, agua
y/o frío ambiental, sufren hambre durante varias horas o días antes de morir.
Así, las primeras 72 horas de vida son las más críticas para la supervivencia
y exigen la atención permanente del ovejero.
La mortalidad puede variar desde un 5% hasta un 30%, según
época de parición, clima, tipo de campo, etc; pero fundamentalmente debido a
la atención y cuidados que se brinde a los animales, especialmente al manejo
nutricional y sanitario que se haga.
Las majadas con servicio de marzo-abril, tendrán la parición
hacia el final del invierno, primeros días de la primavera. Es importante
planificar bien la alimentación que daremos a ovejas y borregas antes del
servicio, para que lleguen en buen estado o "condición corporal
aceptable" (grado 3) a ese momento. Encontrar la fecha más adecuada de
servicio, o en otras palabras lograr un ajuste en la época de
"encarnerada", es uno de los elementos centrales para mejorar los índices
reproductivos, sin olvidar la buena nutrición y sanidad. Ahora bien, ante una
situación ya planteada, nos queda ver cómo reducir la alta mortalidad
neonatal. Corderos con bajo peso al nacimiento y escasa o nula reserva de grasa
(energía), gestados por madres flacas y desnutridas, son los más susceptibles
a morir por inclemencias climáticas. Además las ovejas mal alimentadas se ven
más atraídas por la comida que por sus hijos y suelen alejarse pronto del
lugar del parto, para pastorear, esto afecta la relación madre-hijo, pues
aumenta la frecuencia de separación y produce una mayor mortalidad de corderos
mellizos.
Los recién nacidos deben regular su temperatura rápidamente,
mantener los 39 a 40ºC, caso contrario caerán en hipotermia. Las
posibilidades de muerte serán muy elevadas por debajo de 37ºC (hipotermia
grave); ésta puede producirse por:
-
Exposición: los requerimientos de
calor son muy altos ya que:
· La piel del cordero tiene una capacidad de aislamiento muy baja.
· Nace mojado y necesita gran cantidad de energía durante el tiempo que
tarda en secarse.
· Tiene más superficie de piel en relación a su peso, que los
animales adultos.
-
Inanición: se corregirá con la toma
de calostro y con una lactación suficiente. Un buen peso al nacer de
3,500 a 4,500 Kg, según raza, favorece la supervivencia. Con este peso tiene
suficientes calorías para compensar la pérdida de calor y da
vitalidad para mamar el calostro.
Con referencia a este último tema, un cordero liviano tiene
igual superficie de piel que uno pesado. La menor reserva de grasa no alcanza
para compensar el enfriamiento de la piel húmeda; así, el riesgo de muerte
aumenta a medida que baja el peso del cordero por debajo de los 3,500
kg. Un peso de 2,500 kg significa la muerte por hipotermia en tiempo frío. El
cordero que en las 2 ó 3 horas siguientes al parto no puede recuperar y
estabilizar su temperatura (mínimo 38°C) no tiene probabilidades de
sobrevivir. En este tiempo debe recibir su primera dosis de calostro para
reponer energía, 150 ml por toma (4 veces x día).
Hay que recordar que la oveja desnutrida suele tener poco
calostro o demora varias horas luego del parto en brindarlo. Sabemos que las
peores condiciones climáticas están dadas por bajas temperaturas, con lluvia y
viento; este último constituye el factor crítico, ya que acelera la evaporación
de la piel mojada del recién nacido y baja la temperatura corporal al extremo
de difícil recuperación. Reduciendo su velocidad mediante reparos naturales o
artificiales, disminuirá también la pérdida de corderos en aproximadamente un
50%. Cuadros con pajonales y buen forraje intercalado, reservados para el
momento del parto, servirán a este propósito.
Algunas herramientas tecnológicas disponibles
No existe una receta "magistral" y única que al
aplicarla, dé solución inmediata al problema de mortalidad neonatal; no
obstante, gracias a experiencias y estudios realizados, actualmente se dispone
de mejor información y más conocimientos para reducir las pérdidas de
corderos.
En lo que respecta al clima, hoy se cuenta
con herramientas importantes y seguras al momento de tomar decisiones,el pronóstico
extendido del tiempo, previene situaciones de riesgo y puede evitar mortalidades
de corderos. Si amenaza mal tiempo en vísperas de parición, se sugiere
repuntar las majadas a las partes más abrigadas del campo (montes,
pajonales, lomadas protegidas, tinglados, etc.). Las ovejas no esquiladas,
generalmente no buscan refugio, tienen la protección de su abrigado
"poncho" de lana, pero sus hijos , no!!; de ahí la importancia de
obligar a las inminentes madres a tomar abrigo, mediante repuntes oportunos para
asegurar la supervivencia de su cría.
También se pueden distribuir rollos de forraje en los
potreros de parición, dispuestos de tal manera que reparen del viento; en ese
caso las ovejas, si están esquiladas, buscarán abrigo solas. (FOTO 2)
Para evitar la muerte por inanición de los
corderos, podemos recurrir a varias soluciones:
-
Manejar una "condición corporal buena" (grado
3 de puntuación) durante el último tercio de gestación, mejora el
comportamiento de la oveja, la producción de calostro y el vigor del
cordero al parto. Es recomendable no pasar de 4 grados de puntuación.
Las ovejas excesivamente gordas pueden presentar problemas al parto
como engrasamiento del canal y toxemia de la preñez.
-
La suplementación estratégica con granos de maíz o
cebada durante las dos últimas semanas de gestación duplica o triplica la
producción de calostro, respecto a ovejas no suplementadas. A su vez es
menos viscoso, lo que permite al cordero mamarlo mas fácilmente.
-
La esquila preparto "temprana", a los 70
a 90 días de gestación con ovejas en buena condición corporal (grado 3 ó
+), aumenta el peso vivo al nacer y al destete de los corderos disminuyendo
la tasa de mortalidad hasta un 50%.
-
El diagnóstico de gestación por ecografía, realizado
en el 2do. tercio de gestación (70 a 80 días de iniciado el servicio), es
una herramienta práctica y segura para detectar con suficiente tiempo las
ovejas que tendrán mellizos. Permite darles un cuidado y manejo nutricional
preferente, diferenciarlas de las "simples" y no preñadas. Datos
que servirán para ver el problema, conocer causas y tomar decisiones. De
no tomarse medidas especiales en el tratamiento de las ovejas melliceras, el
peso de los corderos nacido de partos dobles es hasta 1 Kg menor; con ello
bajan también las posibilidades de supervivencia.
El parto
Los signos de que una oveja va a parir son:
-
Vientre abultado, agrandamiento de ubre o turgencia
mamaria por llenado.
-
Se separan de la majada y buscan lugares tranquilos.
-
Pierde la atención por el entorno.
-
Se tumba debido a los dolores, levanta la cabeza ,
frunce los labios, tiene dilatación de la vulva.
Cuando el proceso de parto ha comenzado:
-
Aparece primero el saco embrionario o "bolsa de
agua".
-
Comienza a salir una mano, luego la otra. La pezuña que
aparece indica que el cordero "viene de mano" que es la presentación
normal.
-
El proceso de nacimiento progresa y aparece la cabeza.
-
El cordero sale hasta su cadera, el nacimiento está por
completarse.
-
Se produce el "nacimiento" y el cordero sale
envuelto por el saco embrionario.
-
La madre lo limpia y estimula con su lengua.
Para poder brindar mayores cuidados a los corderos y sus
madres se puede elegir el momento más adecuado para el parto. Es
posible sincronizar los partos aplicando dexametasona en la última semana de
gestación. Con esto se consigue agrupar la mayoría de los nacimientos entre
las 36 - 48 horas que siguen a la inyección.
Materiales mínimos necesarios para atender la parición
Lleve en su mochila, o recado: jabón líquido,
desinfectante no irritante (tipo DG-6), vaselina líquida, óvulos intra
uterinos, antibiótico de amplio espectro inyectable, jeringas plásticas,
agujas para inyección, tijera, cuerdas o tiento fino, guantes látex
descartables, cortos y largos.
¿Cuándo se debe intervenir?
La regla de oro es: no actuar demasiado pronto, pero
tampoco dejar desatendida a la oveja.
En las siguientes situaciones es necesario intervenir de
forma inmediata:
-
Cuando aparece solamente la cabeza.
-
Cuando aparece solo la cola.
-
Cuando tras romper la bolsa de agua, el feto no avanza
en ½ hora.
-
Cuando mostrando "signos" de parto, la oveja
no ha parido en 1 hora y media.
Presentaciones posibles del cordero:
-
Anormales o distócicas:
-
de cabeza, con los codos flexionados.
-
con 1 ó 2 manos hacia el interior, bajo el cuerpo.
-
con 1 ó 2 patas hacia la matriz (sentado)
-
de espaldas (boca arriba);
-
dos fetos emergen juntos, o bien con la cabeza
doblada hacia atrás.
-
El caso más difícil: el cordero se presenta de
espalda y atravesado respecto al canal del parto.
-
También se consideran situaciones problemáticas,
los partos de borregas o primerizas con deficiente conformación, canal
de parto y anillo cervical poco dilatado, cordero demasiado grande,
muerto, momificado o malformaciones congénitas.
¿Cómo actuar correctamente en partos anormales?
Es importante que el "partero" tenga experiencia y
mano suave. Hay que intervenir cuando es evidente que la oveja parturienta no
puede hacerlo por sus medios; el esfuerzo y dolor la agotan y aceptará la ayuda
sin resistirse.
Las primerizas requieren preferente atención y debemos
observarlas más seguido.
Resulta imprescindible esmerar la higiene y maniobrar con
mucha delicadeza. Lubricar y desinfectarse manos y brazo. Generalmente el
problema consiste en un cordero demasiado grande o malas presentaciones del
feto.
Insertando una mano en el canal es posible determinar la
causa de la complicación; se comprobarán las partes del cordero cuya posición
se desea corregir. Muchas veces es necesario empujar el feto hacia el interior
del útero o "matriz" para moverlo o rotarlo con más facilidad.
Cualquier manipuleo necesario resulta más rápido y menos doloroso realizarlo
ahí.
Palpar con cuidado el lomo, miembros y cabeza hasta lograr
una presentación normal. Para posicionar la cabeza se introduce nuestro dedo
del medio (mayor) en la boca del cordero, pero primero debemos asegurar la
posición de las dos manos y una vez que comprobamos que son del mismo par y
cordero, las sujetamos, enlazándolas con la cuerda fina. Si todo está
preparado, se realiza tracción sostenida (sin tironear), hacia fuera y abajo.
Después de parir
Comprobar que no queden más corderos en el interior de la
matriz y que no se lesionó la misma, ni el canal del parto. Siempre hay que
administrar una dosis de antibiótico de amplio espectro, o colocar una tableta
antibiótica en el útero para prevenir infecciones. Si las "pares" no
han salido, la oveja normalmente realizará la expulsión posterior. Luego de
asegurarse que el cordero respira y que la madre tiene calostro disponible
(puede tardar en bajar), dejarla con su cría en lugar abrigado, limpio y
tranquilo para su recuperación y amamantamiento.
Si tras uno o dos intentos para solucionar el parto no se
obtienen resultados satisfactorios, se deberá pedir ayuda del Veterinario,
quien podrá juzgar necesaria la realización de una cesárea. La clave
reside en requerir sus servicios antes de poner en peligro la vida de la madre y
del cordero.
Med. Vet. Jorge Manazza
Grupo de Sanidad Animal - EEA Balcarce
Mail: jmanazza@balcarce.inta.gov.ar
|