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03 de octubre de 2005
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INTA EEA Balcarce
C O M U N I C A C I O N E S
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Brucelosis
Ovina.
Cuando
la señalada no es buena, muy pocos piensan en Brucelosis, como la causa de
esa baja eficiencia reproductiva en sus ovejas. Las alteraciones que pueden
observarse en el aparato genital del carnero, reconocen diferentes etiologías
siendo. Entre las causas infecciosas, la Brucelosis ovina es sin duda la
enfermedad más importante por la frecuencia de presentación, la distribución
geográfica y el daño por pérdidas económicas que produce.
Médico Veterinario Jorge Manazza - Grupo Sanidad Animal INTA Balcarce
La Brucelosis ovina puede ser producida por Brucella
melitensis o por Brucella ovis; dos bacterias o agentes
infecciosos que tienen consecuencias diferentes para la salud humana, la
producción y la sanidad animal.
La infección por Brucella ovis afecta
exclusivamente al ganado ovino en el que produce un cuadro denominado: "Epididimitis
infecciosa ovina" o "Epididimitis de los
carneros" No hay evidencias de contagio a la especie humana, pero
produce importantes pérdidas económicas, al disminuir la producción animal.
La infección por Brucella melitensis produce
abortos en ovejas y cabras y se transmite al hombre, provocando la "
Fiebre de Malta". Afecta a muchas regiones del mundo y es
responsable de numerosos casos de Brucelosis humana diagnosticados en nuestro país,
principalmente en aquellas Provincias del Noroeste y Centro, donde la
prevalencia y los censos de ovinos y caprinos son más importantes.
A pesar de las graves consecuencias para la salud humana y
el impacto negativo para la producción animal, ninguna de estas dos
enfermedades infecciosas, son objeto de campañas de erradicación obligatoria
en nuestro País.
En este trabajo se hará referencia a la Brucelosis
ovina producida por Brucella Ovis o también denominada "EPIDIDIMITIS
DE LOS CARNEROS", enfermedad infecto-contagiosa que afecta la
eficiencia reproductiva de las majadas.
Distribución Geográfica
Tiene amplia difusión en la Provincia de Buenos Aires. Si
bien B. ovis ha sido identificada en todas las regiones donde se crían
ovinos, su verdadera extensión en Argentina, a nivel de establecimientos,
debiera ser mejor conocida, vale decir: es necesario contar con datos más
precisos y actualizados de prevalencia. Sólo en algunas zonas o regiones se
presentan resultados de sueros procesados o muestreos efectuados, pero son
muestras que no provienen de relevamientos realizados con diseño estadístico,
por lo cual no indican "prevalencia". No obstante, los datos obtenidos
en el INTA Balcarce muestran una gran distribución de la Epididimitis
En el Centro y Sudeste de la Prov. de Bs. As.;la presencia
de reactores en un alto porcentaje de los Establecimientos que remitieron
muestras; presencia de reactores en cabañas ovinas, que deberían estar
"libres" de enfermedades infecciosas-reproductivas; mayor porcentaje
de reactores en majadas generales, comparado con cabañas.
La enfermedad se manifiesta
La brucelosis origina lesiones en los genitales del macho
produciendo infertilidad o sub-fertilidad.
Las manifestaciones clínicas más importantes en los
carneros son la epididimitis y la disminución de la fertilidad, debido a la
mala calidad del semen, obligando a que se eliminen reproductores de alto valor
genético; además produce aborto en ovejas y nacimientos de corderos débiles.
En la mayoría de los casos, las lesiones en los testículos
y epidídimos solo pueden detectarse por palpación.
Sin embargo, no todos los animales enfermos presentan
lesiones testiculares. Se ha comprobado que hasta un 70% de los carneros
infectados suelen no desarrollar lesiones palpables, vale decir: sólo el 30% de
los afectados presentan epididimitis. Los demás carneros tienen testículos y
eyaculados de apariencia normal, pero igualmente pueden eliminar bacterias por
el semen en forma intermitente.
Cuando se utiliza un alto porcentaje de reproductores machos
al servicio, 4% ó más, puede enmascararse el efecto de la enfermedad sobre la
fertilidad, porque usualmente no todos los carneros están afectados y los
machos sanos compensan la incapacidad de los enfermos.
Cuando hay Brucelosis en la majada observamos
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Repetición de celos en ovejas servidas.
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Menor porcentaje de parición y destete. .
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Alta mortalidad perinatal.
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Abortos a término.
-
Nacimiento de corderos débiles.
¿Cómo se infecta una majada y se contagian los animales?
La enfermedad suele aparecer por primera vez, tras la compra
de animales infectados
El carnero es el diseminador activo de la infección a través
del semen. El macho portador, con o sin lesiones, puede transmitir la enfermedad
a otro carnero directamente por saltar entre ellos o indirectamente a través de
una oveja que tiene brucelosis. En nuestras condiciones de explotación, muchos
ganaderos realizan un servicio continuo, lo que facilita la difusión de esta
enfermedad. Muchos opinan que la transmisión venérea pasiva, a través de la
oveja, es la principal vía de contagio. Una misma oveja suele ser
"cubierta" por varios carneros y esto aumenta o favorece las
posibilidades de contagio.
La transmisión directa de carnero a carnero es también
frecuente en sistemas de explotación con "servicio estacionado", ya
que los animales al estar juntos durante un largo período y al entrar en celo,
establecen jerarquías de dominancia, caracterizados por frecuente
comportamiento homosexual. Puede transmitirse la B. ovis a través de
la mucosa rectal, pero es mediante la vía oral, como se produce la mayor parte
de los contagios de macho a macho, lamiéndose el prepucio unos a otros. Todas
las formas son posibles, sin embargo la transmisión venérea pasiva, a través
de la oveja, debe considerarse como la vía más importante de difusión de la
infección.
Carneritos jóvenes que adquieren madurez sexual e ingresan
por primera vez a la reproducción son muy suceptibles.
En general, la incidencia de la enfermedad se incrementa con
la actividad sexual y con la edad; los animales adultos tienen más
probabilidades de infectarse, sin embargo esto no significa que sean más
sensibles que los jóvenes; se trata de un problema de probabilidades: cuanto más
tiempo permanece un carnero en un medio infectado, mayor probabilidad tendrá de
infectarse.
Los carneros vasectomizados (retajos) pueden también
infectarse y ser importantes difusores de la enfermedad.
La Brucelosis se diagnostica
Diagnóstico clínico: La palpación de
los testículos y la presencia de epididimitis, si bien es importante, nos
puede dar solamente una pauta de la magnitud de la enfermedad en la majada,
ya que no todos los carneros infectados presentan lesiones y existen otras
causas que también pueden producir epididimitis.
Diagnóstico bacteriológico: El
aislamiento de Brucella ovis del semen permite realizar el diagnóstico
concluyente. Sin embargo, no todos los carneros infectados eliminan siempre
gérmenes en el eyaculado. Si se consigue aislar el agente causal de una
muestra biológica es prueba irrefutable que el animal está infectado.
Diagnóstico serológico: Esta
metodología consiste en detectar anticuerpos en sangre contra la bacteria Brucella
ovis, separando y analizando el suero de los animales en estudio.
Son técnicas utilizadas por su rapidez, economía y practicidad. Las
pruebas detectan presencia de anticuerpos, no bacterias y las que
actualmente se recomiendan para B. ovis son: Fijación de
Complemento (F.C.); Inmunodifusión en gel de agar y ELISA. Son pocos los
Laboratorios de Análisis Veterinarios que dan servicio de diagnóstico
serológico con técnicas de alta sensibilidad y especificidad como ELISA o
FC., ( ambas metodologías reconocidas por la OIE para el comercio
internacional de ovinos y semen).
Las vías de eliminación de la Brucella
ovis son, en los carneros, se elimina por el semen y en
algunos casos por la orina. En las ovejas infectadas la bacteria se elimina por
vía vaginal, durante varias semanas tras el parto o aborto, a través de la
placenta, descarga de líquidos, sangre, feto abortado, etc. La infección de
las mamas, produce excreción activa en leche que puede durar varias lactancias
sucesivas. Los hijos de ovejas infectadas podrían nacer infectados o bién
infectarse al mamar calostro o leche de madre con Brucelosis.
La prevención y control la realizamos
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No ingresando animales sin previo examen y certificado
de "libre Brucelosis".
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Revisando a "todos" los carneros 2
veces por año. Un "control" pre-servicio 60 días
antes; y en establecimientos donde a la 1ra. inspección se detectan
problemas de infección localizada en ganglios superficiales y
orquioepididimitis, se recomienda realizar un 2do. exámen clínico post
servicio, en lo posible dentro de los 30 a 60 días de finalizado el mismo.
Para este trabajo es necesario identificar individualmente a los animales,
mediante un sistema seguro y permanente.
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Eliminando animales con "problemas", para
evitar contagio de borregas, ovejas y otros carneros. Es importante aclarar
que con la "castración" NO se evita que éstos
animales continúen infectados. Los positivos deben ser inmediatamente
separados del resto y en lo posible inmediatamente enviados a faena.
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Cambiar el manejo de los machos, manteniendo los
carneritos nuevos, separados de los adultos de mayor edad.
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De ser posible, dar servicio a las borregas con
carneritos jóvenes, aunque tengan menor experiencia sexual, pero sí buen
peso y "condición corporal".
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Aplicando un Programa de Salud Preventivo (conjunto de
buenas prácticas y una guía o Calendario Sanitario, registrando datos de
carneros)
No está aprobado el uso de vacunas en la Argentina contra
la B. ovis, por lo tanto la estrategia de vacunación preventiva no
podemos aplicarla por el momento.
Los métodos de control de la infección están dirigidos a
la realización de muestreos periódicos de sangre a todos los carneros, con
eliminación de los animales positivos, frenando el proceso en el reproductor
macho.
Básicamente, un "buen control" comprende la
eliminación de todos los reactores a pruebas serológicas, incluyendo a las
hembras positivas. Es recomendable a su vez, la eliminación como reproductores,
de todos aquellos animales que presenten lesiones testiculares, cualquiera sea
su tipo; salvo circunstancias muy especiales, donde el valor genético de un
carnero justifique intentar tratamiento medicamentoso y/o quirúrgico.
El éxito de cualquier Programa Sanitario depende de su
correcta planificación; de establecer Objetivos claros y usar mecanismos de
control. El VETERINARIO es la persona capacitada para diseñarlo y gestionarlo
adecuadamente, ES IMPORTANTE CONSULTARLO. Tener reproductores sanos y con
posibilidades de brindar un buen servicio es clave para el mejoramiento de las
majadas.
| Señor productor RECUERDE,
el INTA está para acompañarlo en sus decisiones de
"controlar" la Brucelosis ovina. |
Para mayor información:
E-mail: jmanazza@balcarce.inta.gov.ar
- diagvetbalc@balcarce.inta.gov.ar
Página web: http:// www.inta.gov.ar/balcarce/gsa
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