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06 de mayo de 2005
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INTA EEA Balcarce
C O M U N I C A C I O N E S
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La
fertilización del cultivo de trigo y la sustentabilidad agrícola
Se acerca una nueva siembra de trigo y la elección de
los lotes que se destinarán a la siembra debería realizarse con información
que permitiera calificar la productividad del cultivo en cada uno de ellos:
cultivo antecesor, disponibilidad de agua en el perfil y nivel de nutrientes son
factores a tener en cuenta.
El Ing. Hernán Echeverría, técnico del INTA Balcarce
aseguró que para la próxima campaña hay que tener muy en cuenta la relación
de precios insumo/producto en general y de los fertilizantes en particular,
debido a que estos constituyen un alto porcentaje del costo de producción del
cultivo. Esto es relevante en esta campaña, a diferencia de la campaña que
tuvimos hace un par de años, debido a que el precio del cereal era muy
favorable para el productor y el costo de los fertilizantes era mucho menor. Por
lo tanto, en esta campaña hay que ser muy eficiente para tratar de minimizar el
impacto de una desfavorable relación insumo/producto.
Aseguró que "la manera de lograr elevadas eficiencias
en el uso de los fertilizantes pasa por la aplicación de un paquete de medidas
técnicas específicas desarrolladas en cada zona productiva de trigo del país
por el INTA y otros organismos. Por lo tanto, el productor debería maximizar
los cuidados para hacer un uso muy eficiente de los insumos aplicando todas las
herramientas disponibles para lograr el máximo provecho de la aplicación de
los mismos".
"En el caso particular de los fertilizantes fosforados,
es fundamental que para manejar correctamente el mismo tome muestras de suelo en
pre-siembra y siga la recomendaciones que se le entreguen en su laboratorio de
confianza. De esta manera se puede determinar cuánto fertilizante fosforado es
necesario aplicar".
En el caso de los fertilizantes nitrogenados, el Ing.
Echeverría comentó que "el productor deberá, una vez que el cultivo está
emergido (macollaje), tomar muestras de suelo y enviarlas al laboratorio. En
función del contenido de nitrógeno en el suelo y de la disponibilidad hídrica
en el perfil, decidir el momento, en qué forma y cuánto fertilizante
nitrogenado aplicar".
“Estos dos parámetros, la disponibilidad hídrica y de
nitrógeno en el suelo, son claves para minimizar los fracasos de la práctica y
en especial en esta campaña, puesto que el sudeste de la provincia de Buenos
Aires está pasando por un período relativamente seco. El empleo de
fertilizantes nitrogenados en estas condiciones no permite augurar altas
eficiencias de utilización del mismo”, aconsejó Echeverría.
Los Ings. Melaj, Echeverría, Studdert, Andrade, Barbero y López
de CNEA y EEA Balcarce, estudiaron la influencia de dos sistemas de labranza,
siembra directa y labranza convencional y el momento de la aplicación del
fertilizante nitrogenado (a la siembra y al macollaje), en la acumulación y
partición del nitrógeno total y del nitrógeno derivado del fertilizante a la
madurez del cultivo de trigo, en un suelo representativo de la zona (complejo
Paleudol petrocálcico y Argiudol típico).
La elevada cobertura bajo siembra directa contribuyó a
lograr mayores contenidos de agua en el perfil, reflejándose en un mayor
rendimiento en grano y mayor respuesta a la fertilización nitrogenada. Para el
rendimiento en grano también se observó efecto de fertilización, siendo mayor
la respuesta de la fertilización al momento de macollaje que a la siembra (1086
y 680 kg ha-1, sobre el testigo respectivamente). La mayor respuesta
cuando el trigo fue fertilizado al macollaje, podría deberse al aumento en
importancia del grano como destino, al atrasarse el momento de aplicación del
N. En síntesis, las aplicaciones de N al macollaje permiten una mayor
eficiencia de recuperación del fertilizante a la cosecha del cultivo, que las
aplicaciones a la siembra del mismo, independientemente del sistema de labranza.
Sustentabilidad o rentabilidad
Consultado sobre si en la actualidad se puede ser
sustentable y rentable al mismo tiempo el Ing. Echeverría aseguró: "Si el
productor aplica la tecnología disponible puede lograr resolver este aparente
dilema. Los cultivos deben considerarse como integrantes de una rotación la que
debe compatibilizar el cuidado del recurso suelo, con la máxima productividad
del mismo. La realización de una rotación de cultivos implica mantener
elevados los parámetros relacionados con la salud del sistema suelo, entre los
que se destaca la materia orgánica. Mediante la aplicación de las prácticas
de manejo que permitan conservar el recuro suelo como la rotación de cultivos,
la siembra directa, cultivos en cobertura, labranzas reducidas y otras, se logra
evitar degradar el recurso, y a su ves, mediante una fertilización racional se
logra reponer los nutrientes que son exportados por las cosechas".
"En síntesis, es factible dar respuesta al aparente
dilema de sustentabilidad o rentabilidad y para ello el conocimiento de la dinámica
del sistema productivo es clave. Hoy en día los cultivos deben ser considerados
como eslabones de una cadena productiva y en ésta el rol del trigo en el
sudeste bonaerense es clave”.
Más información:
Ing. Hernán Echeverría - EEA INTA Balcarce
Tel.: 02266-439100 int. 392
Correo electrónico: hecheverr@balcarce.inta.gov.ar
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