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Proyecto Regional Ganadero - INTA
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Implantación de Pasturas en Suelos no Agrícolas |
Proyecto Regional
Ganadero, INTA
Marzo de 2008
Los integrantes del Proyecto Ganadero del
Centro Regional Buenos Aires Norte del INTA indican 10 aspectos a tener en
cuenta a la hora de implantar pasturas en suelos de aptitud no agrícola.
Orientadas al productor agropecuario, una decena de recomendaciones para hacer
de la ganadería una actividad más eficiente.
1. Evaluar nuestros pastizales
Es necesario evaluar la composición y condición de las especies del pastizal
para saber si es ventajoso o no reemplazarlo por pasturas implantadas. Implantar
una pastura en suelos ganaderos se justifica cuando la vegetación natural esta
compuesta por especies de baja productividad y valor forrajero (pelo de chancho,
salicornias, espartillo, entre otras).
2. Conocer nuestros suelos
Es recomendable contar con la descripción del tipo de suelo donde se implantar án
las pasturas, la profundidad y calidad de la napa, el tipo de ascenso freático
(libre o confinado) y las posibilidades de anegamiento.
Las propiedades químicas de los suelos son igualmente importantes. Para
conocerlas, recurra a un profesional de confianza.
3. Identificar y Sectorizar
Los suelos ganaderos son diversos. Por ello, es conveniente identificar y
sectorizar por tipo de suelo para tratar cada uno en particular y hacer más
eficiente su producción y utilización.
- Con conductividad eléctrica igual o superior a 20 dS/m, y napa próxima a la
superficie (<1 m), hay que clausurar el lote hasta que mejoren las
condiciones .
- Si la conductividad eléctrica es 8 dS/m y hay especies colonizadoras como
quinoas, morenitas o salicornias, se puede pasar una segadora dejando la broza
esparcida sobre el piso, e intersembrar especies tolerantes en otoño.
- Si el suelo esta cubierto por gramón o pelo de chancho se puede realizar una
labor sub-superficial que no elimine la cobertura en primavera, e intersembrar
en otoño con especies tolerantes, o directamente intersembrar estas especies
controlando la vegetación natural con herbicidas totales.
4. Elegir las especies
Si se justifica reemplazar el pastizal natural será
necesario evaluar las especies a implantar. Se puede optar entre las especies
denominadas templadas: agropiro alargado, tréboles de olor, lotus
tenuis, festuca alta y trébol blanco; y las especies llamadas megatérmicas:
grama rhodes y pasto miel.
5. Decidir cuándo sembrar
El otoño es la época favorable para la implantación de
las especies templadas. Sin embargo la posibilidad de anegamientos y saturación
del suelo hacen poco previsible el momento de siembra. 
Por ejemplo, el agropiro alargado necesita unos 150 ºC de temperatura acumulada
por sobre 0º C para comenzar a emerger; con buenas condiciones de humedad esto
requiere unos 8 días en marzo y 15 días en junio para que se produzca la
germinación. La época de siembra tiene importancia en la proporción de raíz
con relación a la parte aérea: siembras tempranas favorecen un mejor
desarrollo de la raíz y con ello las posibilidades de supervivencia en el
verano.
El lotus tenuis es más sensible que otras a las bajas temperaturas invernales,
emergiendo escalonadamente hacia el final del invierno y principios de
primavera.
6. Analizar la calidad de las semillas
Una vez decididas las especies a incorporar, se requiere un
análisis de calidad de semilla, exigiendo los estándares mínimos. Se analizarán
la energía y poder germinativo,
peso de 1.000 semillas y pureza.
Para tener en cuenta: el agropiro alargado tiene una
dormancia de 38-45 días luego de la cosecha (mes de febrero). El lotus tenuis,
y en oportunidades el trébol blanco, presentan un porcentaje importante de
semillas “duras”.
Recurra a centros de información que orienten sobre los cultivares recomendados
para cada zona.
7. Determinar la densidad de siembra: en
las mezclas más comunes las densidades de siembra recomendadas son:
- agropiro alargado: 300 semillas viables/m2,
- lotus tenuis: 250,
- festuca alta: 450-600,
- trébol blanco: 300.
Aunque en el mediano plazo las especies con posibilidades de
resiembra ofrezcan (con densidades más bajas) una población similar que con
las densidades recomendadas, experimentos del INTA demuestran que se puede
perder producción de forraje al reducir los kilos de semilla sembrados.
8. Definir el tipo de siembra:
Los suelos ganaderos tienen diferentes reacciones frente a
las técnicas de siembra utilizadas. El laboreo estándar en un suelo que se ha
salinizado puede causar un profundo deterioro ambiental. En general la siembra
directa y la intersie mbra
son las prácticas recomendadas.
Es recomendable que tanto las características propias de cada suelo como el
sistema de siembra sean monitoreados por un profesional; de igual forma, es
deseable que el suelo quede cubierto con broza o vegetación natural lo mejor
posible.
Siembra al voleo: si bien puede dar resultados en el mediano
plazo con algunas especies (lotus tenuis, agropiro alargado), se recomienda
contar con un mínimo de cobertura al realizarla, teniendo presente que la
implantación es más lenta y menos eficiente.
9. Fertilizar y prevenir
Es conveniente ayudar a la semilla en la implantación con
fertilizantes arrancadores. Si se necesita una corrección del suelo, es mejor
consultar a un profesional por la dosis y la fuente de fertilizante a usar. En
casos de suelos con pH superiores a 8,0 se recomienda la utilización de
superfosfato triple o superfosfato simple. 
Por otro lado, es posible prevenir el ataque de pulgón desde la implantación
en especies tales como agropiro alargado y festuca alta, utilizando curasemillas
sistémicos.
10. Pastorear
Dependiendo del ambiente y el año, no sería recomendable
pastorear hasta el mes de noviembre, para permitir el buen arraigamiento,
fructificación y resiembra de las especies logradas. Se recomienda un pastoreo
moderado, de corta duración y con piso seco, para evitar la compactación que
produce el pisoteo.
Para el productor:
Si desea realizar consultas particulares, contáctese con
las unidades del INTA del Norte de la Provincia de Buenos Aires, o escriba un
email a comunicavillegas@correo.inta.gov.ar
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